21 February 2007


ENTREVISTA A LUIS NIETO DEGREGORI

En la sección cultural de Perú 21 se entrevista al narrador Luis Nieto Degregori con motivo de la aparición de su reciente novela, Asesinato en la Gran Ciudad del Cuzco:

¿Siempre le ha interesado la historia?

Siempre. Me interesa la historia como una manera de entender el Perú actual. Por ello, prefiero sus pasajes conflictivos. En Asesinato en la Gran Ciudad del Cuzco parto de una anécdota policial para indagar en los conflictos del Perú del siglo XVIII: la lucha entre criollos cusqueños con españoles y el surgimiento de una conciencia mestiza en la sociedad cusqueña. Sin embargo, este conflicto es distinto al de Túpac Amaru, pues el levantamiento de este curaca es una expresión de la rebeldía indígena.


¿Qué tantas licencias se toma para novelar un hecho real?

Bueno, parto de una investigación rigurosa. Estuve trabajando, gracias a una beca del Gobierno español, varios meses en el Archivo de Indias de Sevilla. Hecha la pesquisa, ficciono estos episodios históricos y me tomo muchísimas libertades. Novelo la realidad para dar luces sobre ella.

¿Por qué su interés en hurgar el pasado para explicar el presente?

Bueno, mis historias abarcan varias épocas. Por ejemplo, ahora escribo una novela sobre Lima que tiene como fondo el tema Guachimán, de La Sarita. Soy de los escritores que consideran que el problema más serio de la sociedad peruana es la discriminación de sectores muy importantes: los indígenas, los mestizos. Esto impide que nuestro país avance.

Como cusqueño, ¿siente que su mirada es distinta a la de un escritor limeño?

Esto me hace recordar la polémica entre autores andinos y criollos. Muchos escritores provincianos tenemos la ventaja de sentir en carne propia la marginación, algo que desde Lima no se ve. La sociedad criolla no tiene la capacidad de ver los conflictos del Perú actual; la provinciana, sí. Un provinciano nace sabiendo que hay varios Perú y que muchos de ellos están enfrentados. Es decir, hay una visión criolla, otra andina y otra india del Perú. Escritores como yo ofrecemos la mirada andina.

¿Y esta es más certera?

Es distinta. Yo diría que es abarcadora. La visión criolla deja de lado aspectos muy importantes de nuestra sociedad. Siempre hago referencia a la frase de Vargas Llosa: "¿En qué momento se jodió el Perú?". Lo que se jodió fue el Perú criollo, porque el Perú está mejorando. Cuando uno conversa con un poblador pobre de la sierra, nos dice que, con referencia a su padre, su vida es mucho mejor porque ya no es siervo, porque el gamonal ya no puede violar a su mujer o a su hija. Y no estoy hablando de hace un siglo, sino de hace 20 o 30 años.

¿Cómo es esta mirada criolla?

Una de sus limitaciones es que deja de lado a vastos espacios de nuestra sociedad y de nuestra cultura. El debate entre los escritores ayudó a visibilizar a los escritores andinos. Porque lo que hace falta en nuestro país es visibilizar -pongo énfasis en esto- estos sectores marginados que, además, son grandes creadores de cultura. La capacidad de dar una visión más amplia del Perú es lo que nos diferencia a los provincianos. El Perú andino es emergente; el criollo, decadente. El Perú andino ha conquistado Lima, y ahora lucha por que no haya marginación y discriminación.

Si la frase de Vargas Llosa no es certera, ¿cuál utilizaría usted?

"¿Cuándo arreglaremos el Perú?". Porque lo estamos arreglando.