02 February 2007


¡AY, CORAL, SIEMPRE EN EL LIMBO!

Siempre he sabido separar a la persona real del escritor, ensayista, poeta, pintor o músico o what ever you want. Pero esta vez creo que hay que hacer un esfuerzo para hacerle entender a las personas que pueden tener errores, pero no PATINADAS de este tipo.

Conocí a Víctor Coral en el Patio de Letras de San Marcos, hacia el año 1992 (creo que nos presentó Leo Zelada) y en torno a una botella de cerveza, siempre discutiamos sobre libros, cine, música, pintura y cosas mundanas. La conversa se extrandía hasta altas horas de la madrugada, siempre y cuando la lucidez no fuera ganada por el alcohol, porque, valgan verdades, eramos bebedores empedernidos (pero no como esos palomillas de ventana que deambulan por Quilka u otros antros; nosotros sí que vivíamos y bebiamos, mínimo tres días seguidos). Lo cierto es que nuestra primera discusión giró en torno a la simbología de La Comedia de Dante (no el Ildefonso, por siaca). De ahí, pasamos a discutir sobre un ensayo de George Bataille sobre el filosofo de Basilea y autor de Más allá del bien y del mal-libro que solo podía ser hallado en aquella época en la Biblioteca del Goethe-. Finalmente, el alcohol le ganó a la lucidez y cada quien partió a casa, antes del amanecer.

A partir de ese momento, cada vez que nos reuniamos con Coral era para intercambiar opiniones sobre los libros del momento y ambos compartíamos el gusto por los textos "caletas", esos que muy poca circulación tenían por nuestra aldea limeña. La lectura de poetas como Hölderlin, Novalis, Rilke, Lautremont, Blake; de filosofos como Baudrillard, Foucault, Deleuze, Derridá, Habermas, Hiedegger; de novelistas como Joyce, Proust, Faulkner, Kundera, Salinger, Scott Fitzgerald; en realidad, tantos nombres, que para este post sería algo aburrido recordar.

En fin, siempre admiré la cultura, el talento, la lucidez de Víctor en cuanto a libros se trate. Sin embargo, siempre mantenía distancia de los excesos personales que cometía cuando había sobrepasado el límite de las libaciones a Dionisos. Por ello, me cuesta creer que haya cometido TAL PATINADA al anunciar en su blog no solo la celebración de los 800 años de publicación del Poema de Mío Cid, sino el hecho de AFIRMAR que el manuscrito ORGINAL del poema castellano se encuentra custodiado en la Biblioteca de Madrid.

Víctor, ¡Víctor!, entiende: El Poema de Mío Cid, según Ramón Menéndez Pidal, fue compuesto aproximadamente en el año 1140. Este manuscrito ORIGINAL se extravio, pero quedó la copia que hizo del original Per Abbat en el año de 1307 (Y esa es el hecho motivo de celebración, no te escudes en la desinformación de El País). Esa COPIA posteriormente se extravió, hasta que finalemnte fue hallada y publicada por Tomás Antonio Sánchez, en el año 1779.

Víctor no se ha equivocado, HA PATINADO. ¿Y SABEN POR QUÉ? PORQUE VÍCTOR POSTEA EN VARIOS "BLOGS". ENTONCES, EL APURO LO HACE COMETER ESTE TIPO DE ERRORES. DEJA DE POSTEAR "ALLI", VÍCTOR, ALGUN DÍA ALGUIEN ABRIRÁ LA BOCA.

YA PUES, VÍCTOR, POR LA SERIEDAD DE TU "BLOG" Y SOBRE TODO, POR TUS LECTORES, SIEMPRE ES BUENO UNA CONSULTITA, AL MENOS EN GOOGLE.