04 October 2007

UNA PALOMA NEGRA


UN INUSITADO ACONTECIMIENTO

El día de hoy, mientras tomaba desayuno en la cafetería del trabajo, una paloma negra apareció entre las mesas. Como mi cultura ornitológica es muy limitada, dejé a un lado la taza de café y me puse a contemplar ese raro especimen. Los chicos que atendían me advirtieron que ya habían intentado echarla del lugar, pero que el animal había hecho caso omiso. "Una paloma negra no abandona el campo de batalla", les dije en son de broma.

La paloma se metió por debajo de la mesa y amenazó con picotear mis escualidas piernas. Me tuve que levantar de la silla para coger el sandwich y empezar a tirarle unas migas del pan ante una mirada desafiante y amenazadora. Por un momento me sentí como el protagonista de la novela de Patrick Suskid: acorralado, cercado, acosado. En ese momento, sonó la alarma de mi celular que me avisaba que tenía que ingresar a clase. Hubiera preferido quedarme con aquella paloma negra en la cafetería, sintiendo como sus poderosos ojos redondos y pequeños desafiaban mi mirada y me hacían sentir peor que un personaje kafkiano, pero era hora de entrar a dar una clase del Inca Garcilaso de la Vega y sus comentarios "irreales" de los incas.