10 November 2007

ILDEFONSO, EL JUGADOR


UNA BREVE RESEÑA SOBRE LA VIDA DEPORTIVA DEL POETA

En la sección deportiva del diario El Comercio, el poeta y narrador Miguel Ildefonso recuerda sus años de calichin en las canchitas de Apolo, su barrio de La Victoria. Años en los que se vestió de pantalón corto y camiseta para poder defender al equipo de sus amores de los primeros años. Los dejo con el artículo para que los disfruten:

Todos los veranos de mi infancia están ligados al fulbito. Me los pasaba jugando en la pista o en las canchas de mi barrio en la urbanización Apolo. Lo más fabuloso eran los campeonatos. En las calles armaban sus equipos por categorías. De calichines pasamos con mis amigos (Mañuco, Pepe, Willy, etc.) a infantiles. Y fue en esa categoría cuando nos hicimos llamar Los Aguerridos de Apolo. Incluso llegamos a campeonar. Eso fue a inicios de la década del ochenta, cuando empezábamos bien la democracia.

Yo aparecía entre la defensa y el mediocampo. Pero más me gustaba jugar en la volante, porque disfrutaba correr por toda la cancha. En la categoría de adultos jugaban varios ex futbolistas profesionales que vivían en la urbanización. Lucho Rubiños, el arquero, nos entrenó en una temporada. Recuerdo también que, viendo en nosotros un rastro de talento, nos llevó a practicar a las canchas del Sporting Cristal.

Lucho La Fuente también jugaba, y él, según sé, hasta hoy sigue viviendo en Apolo, reuniéndose con el 'Cholo' Sotil de vez en cuando, allí por la calle 3 de Febrero. Quien hacía malabares con la pelota era el otro 'Cholo', Aparicio, siempre con una sonrisa, vacilándose, gozando con su juego. Veo difícil recobrar el entusiasmo por el fútbol, tal como lo vivía en aquella infancia en Apolo y en los recreos del colegio Víctor Andrés Belaunde, donde también llegamos a campeonar.

Mi equipo allí era de los menores del salón, de los más delgaditos. Fue increíble ganarle a los más viejos. Mi pantalón gris con huecos en las rodillas. Eso es como para un cuento. Confieso que hace años no piso una cancha como jugador. De vez en cuando voy al gimnasio o corro, y eso es todo. Pero hasta hoy no olvido lo que es jugar hasta que las piernas ya no quieran responder. Sé lo que es campeonar. Sé lo que se siente al perder o al hacer barra. ¿Adónde se fue todo eso? ¿Qué será de Rubiños? ¿Alguien ha visto al 'Cholo' Sotil?

¿Y todo ese griterío de las tribunas cuando jugábamos Los Aguerridos? Recuerdo la canción de moda en ese entonces, "Hey, Mickey", con la cual me hacían barra unas chiquillas que me dejaban perplejo. ¿Y dónde está Apolo ahora con sus calles con nombres de jugadores legendarios como Alejandro Villanueva? ¿Seguirán jugando en la canchita de la otrora PIP? ¿La Peña de Apolo? ¿La Fuente, Aparicio y todos aquellos ex mundialistas, que siempre se reunían allí, glorias verdaderas? ¿Estará abierta a esta hora la bodega La Economía donde solían reunirse? Espero vivir para poder gritar otra vez "gol peruano" en un mundial. Yo creo que sí llegará ese momento para vivirlo de nuevo con el corazón en la mano. Quien ha sido jugador sabe que lo último que se pierde en la vida es la esperanza.