21 September 2008

GRAFFITI: ARTE DE LA CALLE


UNA PROPUESTA PARA LA CIUDAD DESDE EL ARTE

Desde este blog y el de José Antonio Galloso siempre hemos apoyado ese arte callejero que día a día va ganando más adeptos: el graffiti, una propuesta que le ha dado vida y color a nuestras grises calles limeñas. Víctor Humareda había dicho alguna vez que el deber de los pintores era llenar de color el gris de Lima. Siguiendo los pasos de este maestro marginal, Enrique Polanco y Christian Bendayán han logrado construir un universo pictórico particular y maravilloso. El día de hoy, en El Dominical, Enrique Sánchez Hernani escribe un artículo sobre le movimiento graffitero limeño, tomando como referentes a artistas de la calle como Naf, Ente, Pésimo, Seimiek y el colectivo Fumakaka. Los dejo con algunos fragmentos:

LA ONDA HIP HOP
Por el 98 también empezó a pintar Pésimo (cuyo nombre de pila es Edwin Higuchi). Él pintaba influido por lo que veía de Trans. En su barrio de Santa Catalina, además, vivían otros dos grafiteros con alguna calle, Cat y Nyet. Edwin, que todavía no era Pésimo, paraba con ellos y pintaba en la calle, aún en el colegio. Luego vino el primer concurso de grafiteros de Miraflores, el 98, en el Estadio Niño Héroe Manuel Bonilla, y allí nació Pésimo. En esa época no había tanta Intenet pero sí una tienda que se llamaba "Mafia", en Caminos del Inca, para skaters, uno de cuyos dueños hacía graffiti. Edwin, que ya era Pésimo, iba por allí a chequear revistas y aprender de aerosoles. Se compró su primera revista a 15 dólares del alma, cuando el dólar pasaba los 3.50 soles. Pero le abrió el mundo grafitero.

Cuando se desarrolló el uso del Internet, Ente y Pésimo, y los demás de ese mundo, comenzaron a ver lo que se hacía en otras partes. Pésimo dice que ellos chequeaban Internet pero para evitar lo hecho, pues buscaban más autenticidad. Ambos se quejan que ahora otros grafiteros más chiquillos lo usen para copiarlos en las paredes limeñas. Ente arguye que cuando ambos empezaron a pintar, la onda era bien competitiva. Ente está de acuerdo en que el graffiti es un arte. Esta la fama la puso el neoyorquino Basquiat. Jean-Michel Basquiat, nacido en Brooklin y de origen haitiano, murió en 1988. Antes se había hecho célebre pintando los vagones del metro y las paredes del SoHO, como un acto de contracultura ligado a las bandas callejeras.

Y si ahora el inglés Bansky, cuya verdadera identidad se desconoce por su ubicuidad cuando pinta los lugares más insólitos de Londres, le ha dado su carta de legitimización, no es el único. Gente como Futura 2000 o El Parla suelen vender sus obras en miles de dólares. Y hasta hay bienales internacionales que convocan a grafiteros, como ya pasa en Sao Paulo, y un Día del graffiti. Ente y Pésimo también han sido llamados para exponer junto a pintores formales. Hasta dictaron un curso al aire libre, pared pintarrajeada mediante, en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC-Lima) de Barranco.

Para Ente y Pésimo la onda del graffiti es parte de la cultura del Hip Hop. Ambos ahora están involucrados en ese género y en el rap, y se relacionan con gente de todo el mundo que participa de la movida de "los cuatro elementos": graffiti, break dance, dj y mc. Los dj ponen música y hacen scratch y los mc rapean. La cosa llega a tanto en ellos, que hasta tienen un disco de rap, hecho el 2004, donde ambos grafiteros rapean. Y para no ser menos gregarios que otros colectivos, tienen su propio grupo: DMJC (Dedos manchados en la jungla de concreto) donde hay nueve peruanos en tanto los demás viven en distintas partes del mundo.

LA MOVIDA ROCKERA
Pero todo no es Hip Hop. A los muchachos de Piratas Fumakaka les vacila más el rock. De hecho empezaron oyendo punk aunque ahora han ampliado su onda a otros géneros. PF está formado por Seimiek (en su casa le dicen Diego Cornejo), Ioke, Oso y el veterano Naf. Están juntos desde el 2002, pero pintan desde el 97. El colectivo ha trascendido los muros y han avanzado hacia una especie de esperpénticos muñecos, objetos escultóricos, que han colgado sobre alambres en algunas calles de Barranco. Todas sus esculturas están hechas con objetos de desechos.

Piratas Fumakaka no solo usan aerosoles. Pintan con todo lo que hallan a mano: látex, acrílicos, crayolas, tiza y hasta han empleado brochas y rodillos de pintor. Incluso pintaban papelógrafos que la gente arrancaba y ellos volvían a repintar encima. Seimiek cree que usar solo sprays te limita. El grupo esta unido básicamente por la amistad y porque tienen un grupo de música bizarro: Seimiek toca una "guitarra" que él mismo ha hecho, acompañado de Ioke y un par de músicos más. Salen disfrazados de jirafas, monjes, osos y a veces invitan al público para que cante con ellos. Es una cosa más visual, algo así como un teatro caótico y divertido donde la gente se vacila a sus anchas. Nunca tocan más de dos canciones iguales.

Los Fumakaka también han pasado a las salas de arte. Han viajado a exponer en Chile, el 2005, en el Museo de Bellas Artes, o en un festival de Villa María del Triunfo, en el cono sur. No se hacen paltas. La idea, señalan, es divertirse.

PEDRO NAVAJA EN PUERTO NUEVO
Cuando la banda de los Nole, de la calle Loreto, saltaron a la cruda fama por agarrarse a balazos con Los Malditos de la calle Castilla, del Callao, a algunas autoridades chalacas no se les ocurrió mejor cosa que borrar unos inmensos murales que había por todo el puerto, las "lápidas callejeras", donde un artista de Puerto Nuevo, El Salsa, había pintado unos íconos de los caídos, a pedido.

A El Salsa (Alex Villanueva para su partida de nacimiento) de nada le valió ser el ganador del concurso de grafiteros del puerto. Él ya era célebre por haber pintado en el centro mismo de su barrio toda una cuadra con los más bravos soneros que en este mundo son: Héctor Lavoe, Celia Cruz, Maelo, Ismael Miranda, entre otros. El Salsa, a quien le gusta el Hip Hop, pero también la salsa y el reggaeton, dice que lo que él hace es por iniciativa de la gente de su barrio. Es el pincel de sus patas, de su "batería" como se dice hoy. Lo que más cólera le da a El Salsa es que le borraron un celebrado mural de Tego Calderón, el reggaetonero con más flow del momento. Ahora ya no le dan permiso para pintar y está pensando en volver a hacerlo de manera clandestina, como empezaron todos en Lima. Su grupo, el Callao Cartel, alista sprays y brochas. A preparar los muros.