04 August 2006


DOLORES DELIRIO EN EL RECUERDO


El día de ayer jueves, acompañé a mi amigo Arturo Córdova a una grabación de su grupo Velocet al estudio musical de uno de los ex-integrantes de Dolores Delirio, la desaparecida banda dark que agitó el ambiente musical de la década pasada. Cuando ingresé al estudio me invadió una nostalgia noventera que hace mucho no sentía ni me permitía sentir.
Recuerdo haber escuchado por primera vez a este grupo casi a mediados de los noventa, en La ramadita, un bar universitario ubicado frente a San Marcos, al costado del Acuario. Había finalizado un recital del grupo Neón y entre los asistentes pude distinguir a Víctor Coral, Miguel Ildefonso, Leo Zelada, Richi Evangelista, los desaparecidos Josemari Recalde, Juan Vega y Carlos Oliva. El ambiente estaba enrarecido por lo que se había consumido en el recinto, entre sustancias legales y no legales. De pronto escuchamos los acordes desgarradores de Jeffry Parra en la guitarra y los punteos oscuros de José Inoñán en el bajo, inmediatamente se agregó la voz Ricardo y todos ingresaron un estado de delirio musical; como telón de fondo, la batería de Josué Vásquez sonaba como latigazos nocturnos en cada uno de nuestros oídos.
Fue una noche interminable y recuerdo que terminamos en el centro de Lima, en una de las bancas de la Plaza Francia, tomando un trago de dudosa procedencia, pero que a esas alturas apaciguó los animos perturbados de los poetas y borrachines ocasionales. Desde esa noche Dolores Delirio ingresó a mi galería musical para acompañar la discografía del malogrado grupo Joy Division.
Han pasado más de diez años de aquella noche y la nostalgia no quería abandonar mi animo, hasta que me vi obligado a expulsarla abriendo una botella de Scotch y colocando como banda sonora de mis recuerdos el disco Cero de esta recordada banda dark.

2 comments:

Víctor Coral said...

quiero felicitarte por tu blog, me parece bien escrito y no te dejes influenciar por poetas mediocres metidos a editores y delincuentes virtuales con el alma manchada de nicotina. Un abrazo!!!!

Leo Zelada Grajeda said...

Me has hecho acordar de ese concierto de Dolores Delirio.Si me acuerdo que les dije que los dejaba entrar-estaban borrachos los de Dolores Delirio-si tocaba en el concierto que habiamos programado en La Ramadita.Y su actuaciòn fue sencillamente genial.

Coral si estuvo allì,pero todos sabemos que Coral en esa epoca andaba como siempre pasado de vuelta y eramos de los pocos amigos que lo aguantabamos en esos estados alterados de conciencia.Ahora Coral esta mas equilibrado.

Buen recuerdo Max.