31 July 2013


SEMINARIO-TALLER: “LA NOVELA EN EL SIGLO XXI”

A partir del lunes 5 de agosto, hasta el viernes 9 se dictará en la Librería El Virrey el Seminario-Taller: “La novela en el siglo XXI”, curso que pretende acercar a los asistentes a las nuevas formas de narrar en el presente milenio. Entre los temas que se abordarán en el seminario tenemos: las técnicas narrativas posmodernas, las nuevas propuestas de los autores contemporáneos, perspectivas sobre la novela del nuevo milenio, apuntes sobre la obra de Bolaño, Vila-Matas, Paul Auster, Haruki Murakami, entre otros autores de las últimas décadas.

Los expositores de este seminario serán Alonso Cueto, Fernando Ampuero, Iván Thays, Javier Arévalo y Richar Primo.

El curso se dictará en la Librería El Virrey (Bolognesi 510, Miraflores. Telf. 713 0505)

DÍAS: del lunes 5 al viernes 5 de agosto
HORA: de 7.30 a 9 p.m.
INSCRIPCIONES: Librería El Virrey (Bolognesi 510, Miraflores. Telf. 713 0505)
INVERSIÓN:
Profesionales y público en general: S/. 200 nuevos soles.
Estudiantes universitarios: S/. 100 nuevos soles.
VACANTES LIMITADAS.


23 July 2013

BAILANDO CON MURAKAMI




BAILANDO CON MURAKAMI


Max Palacios


            Acabo de terminar de leer la última novela de Haruki Murakami, Baila, baila, baila, y su lectura no ha hecho más que confirmar la certeza de que nos encontramos ante uno de lo más singulares narradores japoneses de los últimos tiempos. A través de todas sus novelas, el escritor japonés construye un universo narrativo original, particular y extraordinario, cuyo eje temático recurrente es la soledad a la que está condenado el individuo contemporáneo; y cuyos personajes, siempre atractivos, nos generan una hermandad y simpatía poco común, a pesar de las distancias geográficas, lingüísticas y culturales.

            Llegué a Murakami en forma extemporánea, es decir, mucho tiempo después de que se puso de moda en los círculos culturosos de literatulandia. El primer libro que cayó en mis manos fue 1Q84 y la impresión de su lectura fue el descubrir a un narrador de las grandes ligas, un escritor con el perfecto dominio de las técnicas narrativas y las estrategias literarias para mantener en suspenso al lector. Es por ello que me pareció muy injusto el calificativo de “light” que Mario Vargas Llosa, en uno de sus artículos, le atribuyó a la narrativa, no solo de Murakami, sino también de Paul Auster, otro de mis escritores “fetiche”. En efecto, si leemos los ensayos y artículos que sobre el arte de la novela ha escrito el autor peruano, vamos a encontrar que todos los requisitos que él exige para la construcción de una gran obra narrativa son cumplidos por el escritor japonés: la creación de un universo narrativo particular, el uso de las técnicas narrativas al servicio de la historia que se está contando, la construcción de personajes redondos y perdurables, la representación simbólica de la sociedad que se pretende retratar y la utilización de un lenguaje y una prosa adecuados para la historia con el manejo de los tiempos acertados y eficaces. Todo ello y mucho más se puede apreciar en el autor de Tokio blues, lo que nos permite concluir que Vargas Llosa se apresuró en calificar de literatura ligera la obra de uno de los autores japoneses más interesantes de la actualidad.

            Lo que siempre me ha atraído de las novelas de Murakami es la forma cómo construye sus personajes –envueltos en una atmósfera solitaria asfixiante–, y los va llevando por la trama de la historia como si discurrieran por un laberinto topográfico y diegético, de tal forma que los lectores vamos cayendo seducidos por la historia como si se tratara de una femme fatale a la cual no podemos resistirnos.

            Otro recurso que me llama la atención es la introducción de elementos oníricos y fantásticos que aparecen en cada una de sus novelas: el hombre carnero y los personajes fantasmas de Baila, baila, baila; las dos lunas y la Little People de 1Q84, la muchacha bipolar y su compañera lesbiana de Tokio blues; las llamadas misteriosas y los personajes enigmáticos de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, por mencionar algunos ejemplos; y todo esto aparece con una naturalidad que no permite que el lector tome conciencia de que se trata de elementos extraídos del sueño y la fantasía. En este sentido, leer a Murakami equivale a realizar un viaje onírico por un mundo alucinado y sugerente que subyuga a los lectores.

            Tema aparte es la supuesta “orientalidad” que se reclama al autor japonés –como sí la conservan escritores como Kawabata, Mishima o Kensaburo Oe–, reclamo similar que se le hacía, hasta hace algunos años, a los escritores latinoamericanos cuando se apartaban del paradigma del Realismo mágico. Lo universal de Murakami, precisamente, se logra gracias a que ha conseguido despercudirse de esa carga oriental para crear una literatura cosmopolita, global y posmoderna, que retrata al Japón de las últimas décadas, alejado de una tradición que se había convertido en un corsé para los escritores de esa región.

            Una última recomendación: acérquese a los libros de Murakami bailando, conservando el ritmo, moviendo el cuerpo ligeramente, con sobriedad, sin despeinarse en cabello, y verá que cada una de sus novelas nos ofrece una banda sonora que perdurará en cada uno de nuestros corazones como esas canciones nostálgicas de las cuales no nos queremos olvidar. La próxima pieza musical es de ustedes. ¿Bailas?

02 July 2013

ENTREVISTA A FERNANDO MOROTE

 Por: Max Palacios

1. Después de haber incursionado en la novela con Los quehaceres de un zángano , ¿cómo derivas en los relatos y en el caso de tu último libro, en lo micro-relatos?

Escribo relatos y micro-relatos desde el principio. En aquellos años, mediados de los 80’, escribir una novela me parecía una empresa imposible de ejecutar. En el sentido clásico, al menos, de lo que se entiende por escribir una novela. Buscaba formas narrativas en las cuales pudiera sentirme cómodo. Comencé a escribir textos bastante breves, sin tener idea de que se trataban de micro-relatos. Era puro instinto, nada más. En esa época el micro-relato no era reconocido como forma decente de narrativa. De hecho, ni siquiera era considerado parte de la literatura. No tenía la acogida que tiene hoy, que existen concursos de micro-relatos por todas partes, como una especie de moda. Yo mismo pensaba que esos textos eran sólo estampas, escenas, que podían describir de manera concisa y efectiva una determinada situación. Pero disfrutaba mucho escribiéndolos. Constituían un reto porque se trataba de contar una historia que funcionara, utilizando la menor cantidad de recursos. Una economía de guerra en tiempos de crisis, entendiendo por “guerra” la lucha personal que se desata cuando uno entra en el proceso creativo y por “crisis” la falta de habilidad para plasmar las ideas en la forma que fueron originalmente concebidas.

2. ¿Qué diferencias hayas entre un cuento y un micro-relato o micro-ficción?

Siempre he entendido que el cuento responde al concepto tradicional de planteamiento-conflicto-desenlace. Al micro-relato no le alcanza para seguir este formato. Por el contrario, prescinde de él para provocar en el lector un impacto más repentino aún.

3. En tu último libro, Brindis, bromas y bramidos, he notado un humor corrosivo en varios de los relatos, ¿te propusiste desde el inicio ello o las historias te llevaron por ese camino?

Trato de insertar algo de humor en cada texto que escribo. Es mi manera de defenderme de la realidad. Es verdad que muchos de los temas abordados en estos relatos invitan a reírse de lo absurdo que puede ser a veces la vida. En algunos casos el humor ha surgido naturalmente y en otros ha sido un recurso deliberado.


 4. He notado una notable evolución de tu prosa en este último libro, ¿crees que has logrado hallar tu verdadera forma de narrar las historias después de tres libros publicados?

Creo que cada libro escrito es una experiencia de aprendizaje. Me gusta probar nuevos caminos. Abordo las historias desde un ángulo distinto cada vez. En ese sentido, es una búsqueda constante.

5. A pesar de radicar en Estados Unidos desde hace mucho tiempo, siempre ambientas tus textos en el Perú, sobre todo en Lima, ¿sigue siendo nuestros país motivo de inspiración o es solo una emoción nostálgica?


Ambas cosas. Vivo en Estados Unidos desde el 2006, pero las historias que he escrito hasta ahora tienen como fondo el Perú, la ciudad de Lima en particular, porque es el escenario donde las he vivido. Sin embargo, las experiencias de Nueva York pronto serán reflejadas en un nuevo relato que se titulará “La cocina del infierno”.

6. ¿Cuáles son tus próximos proyectos y cuando veremos un nueva publicación?

“La cocina del infierno” es un relato que estoy escribiendo ahora mismo. Formará parte de un libro de 3 relatos largos, a los que llamaré “Historias (o algo así) de un mundo inhóspito”. En él también están incluidos “Los ingobernables” y “Comando Meón”. Los 3 textos, aparentemente inconexos e independientes, interactúan sutilmente. Describen la historia de un personaje que crece, y se contamina, en una sociedad convulsionada como la limeña, años después parte, o mejor dicho huye, a Estados Unidos en busca del típico “futuro mejor” para luego, finalmente, volver a su país a contribuir patrióticamente con él. Precisamente “Los ingobernables” (un relato de 25 páginas, dividido en 14 capítulos) empezará a publicarse por entregas en este mes de Julio en el Periódico Irreverentes de España (www.periodicoirreverentes.org). Existe también la posibilidad de re-publicar “Polvos ilegales, agarres malditos”, igualmente por entregas, en una revista venezolana de sexo y literatura. Además en los próximos meses estaré siendo parte de un proyecto de Sigueleyendo.es, una editorial digital española, que publicara diariamente cuentos y relatos de diferentes autores ibéricos e hispanoamericanos. 

24 June 2013

ENTREVISTA DE CARLOS SOTOMAYOR



Posteo la última entrevista que me han realizado sobre Lima es-cool, gracias a la amabilidad de Carlos M. Sotomayor en el blog La Mula:

Max Palacios marcó su debut literario en el 2001 con la publicación de su novela Con el diablo dentro. Luego vinieron los conjuntos de cuentos Amores bizarros y La culpa la tiene Nabokov. El año pasado vio la luz su segunda novela Si mi amor fuera cometa. Palacios acaba de publicar Lima es- cool (Alfaguara, 2012), una selección de cuentos que tienen a nuestra ciudad capital como la protagonista. Precisamente sobre esta última entrega charlé con su autor, en las cómodas instalaciones de la Librería El Virrey.
Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR

¿Cómo surge la idea de publicar Lima es-cool?
Es una antología que reúne los mejores cuentos que he publicado hasta el momento. Nació de la idea de realizar una publicación que llegue a una mayor cantidad de lectores, dado que mis primeros libros fueron publicados por editoriales independientes. 
¿Cómo fue el proceso de elección de los cuentos? ¿Qué criterios tomaste en cuenta?
El primer criterio que tomé en cuenta fue el hecho de que sean cuentos que aborden como escenario de fondo ciudad de Lima, con la cual tengo una relación bastante tirante, podría llamarle una relación de amor-odio, como alguna de las historias de amor que aparecen en el libro. El segundo criterio fue el que sean cuentos cuyos protagonistas sean jóvenes y adolescentes, dado que ese es el público objetivo hacia el cual apunta esta antología. No debemos olvidar que el libro forma parte del catálogo de Plan lector de la Editorial Santillana, dentro de la Serie Roja, en la cual figuran autores de la talla de Alonso Cueto, Fernando Ampuero e Iván Thays.

Para continuar, aquí.

11 June 2013

RESEÑA DE SÚCUBO A LA LIMEÑA

Súcubo a la Limeña: Crítica a la Lima del siglo XXI




Súcubo a la Limeña es el primer libro de una trilogía del joven escritor Jhonattan Díaz Gastelo, estudiante de arquitectura de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

En esta primera edición el autor manifiesta sus tres principales críticas a la ciudad de Lima en forma de historias o novelas. Una ciudad donde encuentra belleza dentro de su vulgaridad, desorden y contradicciones.
“En este primer libro critico el frenesí que vivimos los limeños por sentirnos superior o mejores a otros de manera social, racial, económica, educacional, belleza, etc. Al punto que se vuelve patético y cómico”, relata el autor.
Según las leyendas medievales occidentales, un súcubo es un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para seducir a los varones, sobre todo a los adolescentes y a los monjes, introduciéndose en sus sueños y fantasías.

El autor utiliza esta definición a manera de metáfora para describir las intenciones de escalamiento social del personaje principal de la novela, quien se relaciona con diferentes hombres para buscar una mejor posición.
Jhonattan K. Díaz Gastelo estudió en el Markham Collegue. Se dedica a las artes plásticas y escénicas, la música y la literatura. Ha participado en exposiciones de arte y protagonizado numerosas puestas en escena. Esta es su primera novela, que forma parte de una trilogía urbana que retrata la Lima del siglo XXI.

27 April 2013

CUENTO DE FERNANDO MOROTE: "EL CONCURSO"



EL CONCURSO

Por: Fernando Morote

El animador del concurso de preguntas y respuestas, que organiza para los escolares un canal de televisión, elige de entre el público a dos alumnas gordas y feas, que no pueden disimular su intención de no serlo.
El animador explica que el concurso consiste en identificar el personaje que dijo la frase célebre que él pronunciará cada vez. Y lanza la primera pregunta:
—¿Quién dijo “Yo sólo sé que nada sé”?... —Luego agrega: —¡La frase y el personaje son conocidísimos!
Las alumnas dudan, se miran entre sí, y miran al público pidiendo ayuda. Después de una larga indecisión, una de ellas contesta alborozada:
—¡Napoleón!
El público delira, desternillándose de risa.
Pero el animador continúa y plantea la siguiente pregunta:
—¡Ésta es facilísima! —advierte—. ¿Quién dijo “El varón noble y animoso es conocido por la paciencia que muestra en las adversidades”?
Sobreviene entonces, de parte de las concursantes, una nueva, larga y pesada duda.
El animador interviene.
—Las voy a ayudar —dice, levantando el dedo índice—: Esta frase la dijo un Inca.
Entonces la divina providencia ilumina la mente de la otra alumna, quien grita triunfante (con saltito incluido):
—¡Washington!
Terremoto en el estudio de televisión.

02 January 2013

PROGRAMA DEL TALLER DE NARRATIVA MINIMALISTA



PROGRAMA DEL TALLER DE NARRATIVA MINIMALISTA


DIRIGIDO:

-A todos aquellos estudiantes, profesionales y público en general interesados en la creación de textos narrativos breves: cuentos o novelas cortas. Este taller les permitirá a los participantes tener un conocimiento de algunas estrategias narrativas y técnicas de redacción para elaborar un texto narrativo efectivo y contundente.


OBJETIVOS:

-El taller tiene como objetivos permitir que todos los participantes tengan un acercamiento a la creatividad literaria y el conocimiento de las técnicas literarias que permiten la creación de un texto literario. En cada sesión se trabajará en la lectura de textos de escritores clásicos que ofrezcan una comprensión de la estructura literaria de un texto narrativo corto.


TEMARIO:

PRIMERA SESIÓN:

Algunos aspectos generales del relato. El proceso de la creación literaria. Acumulación de materiales, ideas y experiencias. El cuento según los grandes maestros: Chejov, Borges, Quiroga, Hemingway, Cortázar, Carver, Piglia. Lectura de cuento de Carver.


SEGUNDA SESIÓN:

La estructura narrativa: el inicio, el nudo y el desenlace. La teoría clásica aristotélica sobre una historia. La construcción de la trama. La aplicación de las técnicas cinematográficas. El minimalismo: definición y características. Lectura de cuento de Cheever.

TERCERA SESIÓN:

El personaje: características. Los personajes típicos de Carver. Cómo crear personajes atractivos y perdurables. Tipos de personajes y construcción de los mismos. Lectura de un cuento de Salinger.

CUARTA SESIÓN:

Los diálogos: el lenguaje coloquial. Técnicas para la construcción de diálogos. El diálogo en los grandes maestros. Los diálogos carverianos. La técnica del dato escondido o el iceberg. El final. La corrección y autocrítica. La teoría de Piglia. Lectura de cuento de Bukowski. 

QUINTA SESIÓN
Los puntos de vista del narrador. El narrador homodiegético y el narrador extradiegético. Lectura de textos. Práctica de escritura creativa por los talleristas.

SEXTA SESIÓN
Focalización cero, interna y externa. Lectura de textos. Práctica de escritura creativa por los talleristas.

SÉTIMA SESIÓN
Elementos principales del cuento: la trama, los personajes, el tema. Lectura de textos. Práctica de escritura creativa por los talleristas.

OCTAVA SESIÓN
El funcionamiento de las estrategias narrativas. La autocrítica y la corrección. Lectura de textos. Lectura de textos. Práctica de escritura creativa por los talleristas.

 
 
EXPOSITOR:

Max Palacios Cortez (Chiclayo, 1972)

Realizó estudios de Derecho en la Universidad Mayor de San Marcos y una Maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la misma casa de estudios. Ha publicado los libros Historia de la Literatura (1997), Mitología Griega y Latina (1999), Literatura Peruana (2002); asimismo,  las novelas  Con el diablo dentro (2001) y Si mi amor fuera cometa (2012); y los libros de cuentos Amores bizarros (2003) y La culpa la tiene Nabokov (2005). Además, la antología de literatura bizarra Abofeteando a un cadáver (2007). Recientemente acaba de aparecer su libro Lima es-cool (2012).

Ha obtenido el segundo lugar en los Juegos Florales de la Facultad de Letras de la Universidad Mayor de San Marcos (2003) por el libro de cuentos Amores bizarros y ha sido distinguido en la Primera Bienal de Cuento Mario Vargas Llosa de la Universidad San Agustín de Arequipa (2004) y en el concurso de cuentos Alfredo Bryce Echenique de la ACJ (2003). Actualmente, se dedica a la docencia, dirige el sello independiente Bizarro Ediciones y administra el blog literario
www.amoresbizarros.blogspot.com.  

19 December 2012

TALLER DE NARRATIVA MINIMALISTA



TALLER DE NARRATIVA MINIMALISTA

Librería El Virrey y Bizarro Ediciones  tienen el agrado de invitarlos al TALLER DE NARRATIVA MINIMALISTA que dictará el escritor Max Palacios a partir de miércoles 9 de enero.

El taller será 100 % práctico y se aprenderá las principales técnicas de los narradores minimalistas norteamericanos. Al final del taller, previa coordinación con los talleristas, se publicarán los mejores trabajos en un libro que antologará los cuentos elaborados en el taller.

INICIO: Miércoles 9 de enero de 2013.

HORARIO: 7  a 9 p.m.

LUGAR: Librería El Virrey (Calle Bolognesi 510, Miraflores)  

COSTO: 100 soles mensuales

INFORMES: Teléfono  o bizarroediciones@gmail.com

DURACIÓN:  8 sesiones  de 16 horas lectivas

20 VACANTES 

02 December 2012

LAMENTABLE NOTICIA


Es para nosotros muy lamentable comunicar el hecho de que nuestros querido amigo Alexis Díaz Límaco se encuentra muy grave de salud. En horas de la noche, al parecer, ha sufrido un paro cardíaco que lo ha dejado sumido en un estado vegetativo y el diagnóstico sobre su recuperación es reservado. Desde esta pequeña tribuna no nos queda más que desear su pronta recuperación.

18 November 2012

ADELANTO DE NOVELA: "SÚCUBO A LA LIMEÑA"


SÚCUBO A LA LIMEÑA

(JHONATTAN K. DÍAZ GASTELO)

CAPÍTULO 1: LA UNIVERSIDAD


I
El aula, desierta y polvorienta, esperaba el ingreso de varios adolescentes inmaduros, amenazando con vagar y dormir sentados sobre las ruidosas carpetas. El sonido del reloj retumbaba en los fríos muros de concreto y en la superficie de cemento llena de polvo resegado en el tiempo.

La puerta del salón se abría temblorosamente, atascándose contra el piso. Detrás de ella, se encontraba un joven adinerado, ajeno a esa situación, diferente al resto de jóvenes, pero con un punto en común: era vago como los demás. El muchacho, alto, de tez blanca y de porte atlético, tenía los cabellos rubios que descansaban sobre su pálida frente. Llevaba puesto un polo con la imagen de un difunto cantante inglés en el pecho y una casaca de cuero marrón. En los oídos, unos audífonos que lo enchufaban a esos gritos metálicos que tanto le gustaba escuchar en su reproductor musical.

Cuando ingresó, Alberto miró con repugnancia el salón, poco acostumbrado a lugares deprimentes. Mientras arrastraba sus largas piernas hasta su incómodo asiento, en las primeras filas del salón,  tomó un sorbo de su gaseosa helada antes de recostarse sobre el tieso respaldar. Poco a poco, el aula se fue tugurizando de alumnos de barrios cercanos a la universidad. Llegaban con viejas camisetas, con estampados descoloridos de frases huachafas. Alberto, asqueado de ese triste panorama, se limitó a escuchar las bandas que admiraba.

-Cholos de mierda –musitó Alberto antes de llevarse la botella de Coca-Cola a la boca

Por la puerta cruzó un alumno más. Llevaba una chompa negra con una capucha que cubría su acuchillado y moreno rostro y unos cuadernos amarillentos debajo del brazo. Levantó su  mentón y se acomodó a la derecha de Alberto.

-¿Oe, broder, qué escuchas? –preguntó el moreno para romper aquella pesada barrera de silencio.

Alberto lo ignoró y ni siquiera se molestó en voltear la cabeza para ver quien le hablaba. Seguía sentado con los brazos cruzados, mirando el piso, esperando a que llegue el docente, para poder tomar la clase y después largarse a su pomposa burbuja en Casuarinas, separado de aquel mundo despreciable. Aún con los audífonos conectados a sus oídos, abrió la última página de su cuaderno y empezó a jugar tres en raya contra sí mismo.

-Creo que te conozco broder, ¿manyas a un tal Miguel Fuentes? – se atrevió a hacer una segunda pregunta el moreno.

-No, no manyo a un tal Miguel Fuentes, ¿entiendes? Tú no me conoces. Y no soy tu brother, ¿Ok? Y deja de hablarme, imbécil – Alberto le subió el volumen a la música que escuchaba para volver a su partida individual de tres en raya

-Ándate a la mierda – dijo finalmente el muchacho. Se levantó enojado del asiento y fue al fondo del salón en busca de alguien con quien hablar.

Alberto dejó descansar el lapicero sobre la hoja rayada de su cuaderno y se puso a pensar, ¿qué hacía allí, entre esa gente? Él había nacido para estar entre los mejores, para brillar, no para vivir rodeado de perdedores, él se merecía algo mejor. ¿Qué hacía allí?

La respuesta se hacía evidente: era holgazán, vago, flojo, inútil. ¡No era bruto!, en realidad era bastante inteligente –solo cuando se lo proponía-, pero, frecuentemente era dejado, negligente, infecundo. Como había estudiado en un prestigioso colegio con bachillerato internacional, postuló a varias universidades extranjeras, pero en ninguna lo aceptaron. Pensaba ir a Paris, Nueva York o a Sídney; sin embargo, se vio condenado a quedarse en Lima, con el resto de perdedores. Postuló a la Universidad del Pacífico, a la de Lima y a la Católica, pero, una vez más, como una rancia flema, fue expectorado de la alta educación. Y claro, como su padre era muy amigo del director de una universidad de medio pelo,  solamente tuvo que decirle que su hijo quería postular.

Había soñado con Harvard, con Oxford, con Princeton, con Yale, con Cambridge, y terminó en una universidad de segundilla, compartiendo el aire con gente que bajaba de los conos y de los barrios pobres de la ciudad. Entonces ¿Cómo fue que sobrevivió tantos años al arduo trabajo de bachillerato internacional que la mejor institución británica del Perú le imponía? ¿Cómo hizo para pasar todos sus exámenes finales, teniendo en cuenta que estos valían más del cincuenta por ciento de la nota anual? ¿Sería tal vez porque su madre estaba involucrada  diariamente en las actividades dentro del colegio y tenía cierta influencia sobre los profesores? Probablemente. Y, por ello, ahora se encontraba atrapado en  esa mediocre formación de quinta.  Cómo en un susto repentino, se dio cuenta que no podía hacer nada, que no era nadie sin sus padres detrás de él. Alberto sintió ganas de llorar, de arrojar en llantos toda esa resaca acumulada, originada por su fracaso como ser humano.

Se destapó el oído izquierdo por un momento, volteó la cabeza para ver al resto de gente y notó que estaban acumulados en pequeños grupos, regados alrededor de la clase, vio al moreno balbucear con unas feas jóvenes trigueñas, quienes lo miraban discretamente y murmuraban expresiones belicosas. Buscó algún rostro familiar entre toda esa gente con quien dialogar, pero todas eran caras desagradables y no se atrevió a continuar indagando.

Cuando Alberto estaba a punto de levantarse, mandar al diablo todo y dedicarse a callejear y errar por toda la eternidad, se apareció en la entrada, atravesando la epiléptica puerta, una muchacha muy guapa de estatura media, piel trigueña y ondulados cabellos negros. Llevaba una vestimenta agradable y una apariencia que reflejaba un nivel superior distinata del resto de los presentes. Tenía puesto un coqueto vestido turquesa, aparentemente, de alguna marca reconocida y costosa. En el cuello llevaba un collar de oro con un dije de  corazón. Ingresó tambaleándose en sus tacones sublimes que la elevaban de los demás.

-¡Patty! –gritó prontamente la recién llegada y levantó los brazos para después correr hacía una de las muchachas trigueñas -Pensé que llegaba tarde, amiga, dime ¿todavía no ha llegado el profesor?

Alberto se quedó anonadado, no podía dejar de mirar a la chica. Debe provenir de un buen colegio, pensó, de aquellos exclusivos para mujeres. Le extrañó que esa muchacha le sea desconocida a la burguesía limeña, que le sea desconocida a él. En realidad, Isabel, como después supo que se llamaba, vivía en el Rímac, a pocas cuadras de unos bares corrompidos por el alcohol y de la prostitución en serie, tenía muy buen gusto y era deliciosa, pero no era una aristócrata como él.

Alberto se sintió mejor, ya no me encuentro sólo, pensó rápidamente. Compartido, el dolor, era mejor. Ya no se vería forzado a confraternizar con perdedores, sólo con ese ángel que había cruzado las puertas del infierno para salvarlo. El aullido de la campana anunciando que las clases culminaban interrumpió sus pensamientos.

-¡El puto profesor no vino! –gritó Alberto apaleando el pupitre con su puño derecho.

Después de clase, Alberto encontró a Isabel y a su amiga conversando en la desolada cafetería de la universidad, ambas estaban sentadas en una mesa. Isabel solamente tomaba agua, mientras que la amiga despachaba un sándwich de chicharrón en su desmedida  boca. Ambas chicas vivían en la misma calle y eran vecinas desde muy niñas.

-¿Te acuerdas del pituquito estirado que se sentó hoy adelante en clase? –preguntó Patty, la amiga, con un tono de voz chillón-. Me parece que nos ha echado lente porque nos ha estado mirando desde hace un buen rato, te apuesto que debe querer venir a conversar conmigo, obvio amiga ¿quién no quisiera hacerme el habla? Si tengo un hermoso cuerpo latino. Pero, no me pienso rebajar a hablar con ese disparate, ¿te enteraste de lo que le dijo a Carlos, el morenito que estudia con nosotros? ¿Sí? Ya pues, amiga, ¿cómo te explico, que a todos nos cae pésimo? Y es que hubieras escuchado lo que le dijo al pobre de Carlos, era como para pegarle, te juro, yo le hubiese sacado la mierda, no sé porque Carlos no hizo nada. ¿Qué se cree ese? ¿Mejor? ¿Solo porque es un desteñido con plata? Hazme el favor, amiga, hazme el favor

-Hola chicas – interrumpió Alberto con una sonrisa inocente.

Patty, con cara de desprecio, le dio una última mordida grande a su sándwich antes de marcharse sin devolver el saludo, esperando que su amiga la siguiese. Se encontraba molesta, furiosa de que haya venido ese blanquito pituco a interrumpir su conversación íntima, pero, al voltear a ver a su amiga, le molestó aún más que Isabel no la haya seguido. Vio como su amiga se quedaba sentada con ese muchacho al frente, conversando toda animada. Eso no te lo perdono, juró Patty, pues se había dado cuenta que su amiga atontada con la figura atlética del chico racista, la había cambiado. Lo que le molestaba aún más era que el chico no se había fijado en ella, se percató que Alberto había venido en busca de Isabel y no su busca. Para colmo, al retirarse molesta, le había dejado fácil la conquista al chico irritante. Su hermoso cuerpo latino se sintió fofo y deprimido por primera vez.

-Disculpa a mi amiga, no le simpatizas mucho –alegó Isabel ante el muchacho-, creo que está molesta por un comentario que hiciste sobre un chico, un morenito que se sentó cerca a ti hoy en la mañana. Perdón, ¿Cómo te llamas? Yo soy Isabel.

-Me llamo Alberto –dijo el muchacho y sonrió-. Sí me acuerdo del patita, ¿lo conoces? No sé, estaba medio asado y me estaba jodiendo un poco, así que me molesté con él, pero fresh, ¿por qué? ¿No me digas que tú también estás molesta conmigo?

-No, nada que ver, no estoy molesta con nadie, además no me importa, ¿por qué me importaría la vida de un desconocido?

-¿De qué colegio eres? Creo conocerte de algún lado, debo haberte visto en alguna otra parte, me pareces conocida, ¿vives por Casuarinas?

Isabel se dio cuenta inmediatamente que si le revelaba que provenía de colegio de bajo nivel económico, Alberto, seguramente no le volvería hablar nunca más. Tal vez no lo volvería a ver en su vida. A ella le parecía un chico guapo y no quería espantarlo, parecía provenir de un buen colegio, probablemente de una familia adinerada, no era por ser interesada, pero partidos como esos no se le presentan a cualquier chica todos los días.

 Rápidamente Isabel se había dado cuenta que el chico le había echado un ojo, que se había interesado en ella, además le parecía gentil, pero, si deseaba conservar su amistad, no podía asustarlo dándole a conocer el lugar donde vivía. Su padre muchas veces le aconsejó que si encontraba un chico con quien deseaba mantener una relación amorosa, este debiera tener un nivel similar al suyo o preferible de mayor estatus, para mejorar la raza de la familia, para que los hijos, los nietos salgan aún más guapos que los padres.

-Ahora estoy viviendo por aquí, es que me queda cerca de la universidad y como soy media floja no quiero vivir muy lejos. Por el momento estoy en una casita pequeña, pero muy bonita, que no tiene nada que envidiarle a una casa en San Isidro, pero pronto me mudaré a La Planicie, mi mami está por comprar una casa grande por allá, la otra que teníamos estaba muy lejos, además, una vez entraron a robar unos ladrones, nos asustamos mucho y finalmente decidimos venir a vivir provisionalmente por acá, no sé, son cosas de mi mamá – mintió Isabel, esperando inocentemente que Alberto le creyera–. Perdón que te cambie el tema pero te tengo una pregunta, ¿qué hace un chico como tú, de un buen colegio, en una universidad pichiruchi como esta? No sé, yo creía que toda la gente de buenos colegios se iban a estudiar a universidades extranjeras, claro, excepto yo, porque tengo algunos problemas personales que tengo que resolver. O, si alguien se quedaba en Lima, no sé, fácil iban a estudiar a una universidad de mejor nivel, no quiero decir que esta sea mala, pero, no sé, hay mejores.

-Es una larga historia, la verdad es que soy una basura para los estudios, para estas cosas. A mí más me interesa la música, tocar la guitarra o el piano, ir al gym cuando me provoque, relajarme en el sauna, irme a surfear con un grupo de amigos a una playa, esas cosas. Pero, para el estudio, no sirvo, es que requiere mucha dedicación y yo no tengo tiempo para estas cosas, necesito concentrarme en mi música y todo. Pero, fresh, no era el mejor en el colegio, pero, sobrevivía, resulta que esto de las universidades es más difícil que el colegio y no me aceptaron en ninguna otra, por eso me tuve que quedar acá. Estoy pensando en irme a estudiar a España, he escuchado que es más relajado por allá que en los Estados Unidos, los americanos son bien jodidos para estas cosas, no sé ya veré, por el momento estoy aquí haciendo algo, mi vieja dice que no puedo dejar de estudiar. ¿Y tú? ¿Por qué estás en esta universidad? No me digas que también eres una basura como yo – rió Alberto.

-Más o menos, todavía estoy buscando donde irme a estudiar, igual que tú, no sé si me entiendas – volvió a mentir, evadiendo el tema casi inmediatamente, ocultándose con una patética risa de niña patrañera.

La verdad era que Isabel venía de una familia modesta del Norte del Perú. De padres lambayecanos, su madre, reina de belleza de aquella provincia a los quince y su padre galán de chicas chiclayanas. Después de su estruendoso matrimonio vinieron a la capital a sentar cabezas. Desde siempre pertenecientes a un nivel socio-económico medio, su situación empeoró críticamente después de la inesperada muerte de Don Roberto, su padre, hace dos años. Quedaron cinco desprotegidas mujeres en una salvaje urbanización desbordante de borrachos mañosos. La única quien pudo comenzar y terminar sus estudios en una universidad privada de prestigio fue la mayor, las siguientes fueron destinadas a la ineficiencia educativa y la primera en la lista fue Isabel, quien se vio obligada por falta de dinero a destruir su intelecto en ese local de mala muerte.

Ambos muchachos se mantuvieron conversando por largas horas, se olvidaron de regresar a sus casas y decidieron hacer algo más tarde, pues una amistad como esa era difícil de encontrar y los temas de conversación parecían nunca acabar entre tantas risas. Pronto, quedaron en salir un viernes después de clases, ir juntos a algún lugar a comer. Con los días, las mentiras inocentes de Isabel se hacían más difíciles de ocultar, pues Isabel no era buena para mentir, siempre había sido una chica de su casa. Sin querer, muchas veces, rebelaba sus mentiras sin darse cuenta.

Pronto llegó el viernes.  Isabel ansiosa había esperado esa fecha. Al culminar la última clase del día, Alberto le propuso ir al Jockey Plaza a comer algo, pues era muy temprano para salir a bailar, ni siquiera tarde suficiente como para ir al cine. Pronto se aventuraron al automóvil descapotable de Alberto que los esperaba en la cochera de la universidad.

Rápidamente huyeron de aquella espantosa realidad que los asechaba a ambos de diferentes maneras, pero que al mismo tiempo los mantenía unidos. Bajaron por toda la Av. Javier Prado con un viento refrescante que les enfriaba el rostro,  mientras que el ardiente sol bronceaba sus cuerpos alborotados. Alberto le subió el volumen a una canción en ingles, mientras que se ponía sus lentes de sol. Isabel levantó los brazos estúpidamente, mostrando su alegría, mientras que el viento se enredaba entre sus ondulados cabellos negros que flameaban con el aire fresco.

Una vez que llegaron al centro comercial, decidieron entrar a un restaurante americano, mas como no había mesas disponibles, se sentaron en el bar, decorado con cubos transparentes disfrazado por franjas blancas y rojas. En las paredes se lucían cuadros fosforescentes con las imágenes impresas de artistas, cantantes y celebridades americanas de la década de los ochenta. Ella ordenó un cóctel nacional, Alberto, uno extranjero, compartieron unas alitas de pollo picantes acompañados de unas papas fritas de un nombre ridículo.

-Muchas gracias por traerme a comer, todo está muy rico y el lugar me encanta, es muy retro, ¿no te parece? Me gusta mucho como han decorado el restaurante con colores fuertes y fotos antiguas, no sé, me gusta, ¿tú qué crees?

-Sí, definitivamente es muy alegre, ¿nunca habías venido? No lo puedo creer, pero si es súper conocido, yo solía venir acá con mis amigos del colegio a comer cada vez que podíamos. Es recontra grasosa la comida, pero es buena, es rica, solíamos venir así en mancha, en grupos grandes, me acuerdo que nos hacíamos pasar por mayores de edad para poder consumir los cócteles, una vez nos atraparon, fue por culpa de una amiga que era tenía pinta de niña, es que se paró y puso a bailar por hacerse la chistosa, por su culpa nos descubrieron, pero la mesera que nos atendió fue muy buena y no dijo nada, nos pidió que por favor actuemos como adultos y que no consumáramos más alcohol para que su jefa no la pillé. En realidad fue muy buena con nosotros porque nos dejó ir sin problemas, por eso le dejamos una muy buena propina, casi cien soles entre todos, yo jamás había dado tanta propina, normalmente daba un sol, máximo dos. Ahora me junto menos con mis amigos, aunque hemos pasado muchos buenos momentos ahora que estudiamos en diferentes lugares es más difícil hacer planes, así que ya no nos vemos tan seguido. La universidad ya está empezando a ahogarme con tantos números y todo, no sé si la contabilidad sea para mí, yo no nací para los números sino para la música, siempre lo encuentro medio aburrido, ¿A ti cómo te está yendo? ¿Te gusta la contabilidad? ¿Por qué decidiste meterte a esta carrera? Yo te veo más en derecho, creo.



15 October 2012

PRESENTACIÓN DE LIBRO DE HÉCTOR ÑAUPARI


Presentación del libro “Sentido Liberal” del escritor Héctor Ñaupari en la Municipalidad de Miraflores
Viernes 19 de octubre, 7:00 p.m.

La Academia de Ciudadanos Líderes de la Municipalidad de Miraflores (ACL) tiene el agrado de invitar a la presentación del libro “Sentido Liberal, el sendero urgente de la libertad”, del escritor Héctor Ñaupari, presidente del Instituto de Estudios de la Acción Humana y miembro de la Mesa Directiva de la Red Liberal de América Latina, RELIAL.

El evento tendrá lugar el día viernes 19 de octubre de 2012, a las 7:00 p.m. (hora exacta) en el Salón de Actos de la Municipalidad de Miraflores, sito en Avenida Larco 400 – Segundo piso.

Comentarán el libro Dora de Ampuero, Directora Ejecutiva del Instituto Ecuatoriano de Economía Política, IEEP (Ecuador), Gabriel Salvia, director del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina, CADAL (Argentina) y Federico Salazar, periodista y conductor del Programa Primera Edición (Perú).

Como ha indicado el prologuista del libro, el doctor Jesús Huerta De Soto, catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos (España): “Estamos frente a una obra muy atractiva, que compila varios de los mejores ensayos de Héctor Ñaupari en los temas favoritos de los cuales él se ocupa: la libertad y la literatura. Por todo ello, no dudamos que este libro será del agrado de todos aquellos que se adentren en sus páginas”.  

A su vez, el profesor Carlos Sabino, catedrático de la Universidad Francisco Marroquín (Guatemala), dice: “Leer a Héctor Ñaupari resulta una experiencia enriquecedora, un viaje singular que nos sitúa ante reflexiones lúcidas y verdades necesarias, que nos permite entender este mundo más allá de las ideas esquemáticas y casi siempre erradas de los conformistas. Sentido Liberal nos da la oportunidad de rescatar la individualidad del creador, de demoler falsos ídolos y de otorgar sentido –precisamente- a la realidad que nos circunda”.

La Academia de Ciudadanos Líderes es un programa de la Municipalidad de Miraflores que promueve el empoderamiento y liderazgo de los jóvenes para ejercer su ciudadanía de manera responsable y solidaria, estimulándolos a ser actores propositivos y protagonistas del desarrollo local.