16 September 2006


Esquina baja, pie derecho (La cultura "combi" en Lima).

Diego Uriarte

Centro de Lima. 6:30 P.M. Abre los ojos, están ahí. El juez corrupto, el policía coimero, el vendedor informal, el que se cruza la luz roja de los semáforos, el que busca la visa para largarse de este país, el congresista caradura, el pirata, el ladronzuelo disfrazado de chatarrero. Abre los ojos, una combi te atropella ... Estás en el suelo; estás sangrado, el Perú está sangrando. ¿No nos damos cuenta?

Lo mencionado no es más que una muestra de las actitudes que – si nos quitamos las vendas que cubren nuestros ojos - podemos ver en la capital. Actitudes ante las que nos mantenemos distantes y serenos; negándonos a reconocer esa cultura combi que invade todas las esferas de nuestra vida.

La cultura combi es la formalización de la informalidad. No mostramos rechazo a las claras muestras de desacato a la autoridad. Una autoridad con una poder que ha sido rebasado por el desborde popular del siglo pasado y que fue incapaz en su momento – y lo es aún ahora – de mantener un prestigio que se le escurre entre los dedos. El desborde popular mencionado se origina con las migraciones del campo a la ciudad que socavarían el poder del estado criollo. Los emigrantes fueron personas totalmente ajenas al Perú formal durante siglos; gente que no entraba en la planificación gubernamental y de la que sólo se esperaba conseguir mano de obra barata. Pero el panorama cambió cuando la periferia de la capital empezó a poblarse.

La explosión demográfica peruana, y ante todo limeña, que devino de la emigración desbordo todos los aparatos de control del estado. Las propiedades públicas y privadas comenzaron a ser invadidas por emigrantes que llegaron a Lima en busca de una vida mejor – vida que muchos hoy buscan en el extranjero – y que no encontraron más que indiferencia por parte de la población tradicional. Marginados en la periferia limeña, los emigrantes debieron construir desde cero un mundo que hoy pinta parte de nuestra identidad: la informalidad.

Tranporte público informal, vendedor informal, negocio informal, mercancía informal ... Pareciera que en el Perú la palabra informal fuera la piedra angular de nuestro vocabulario. La informalidad, la cultura combi, se ha convertido en un ideario de la sociedad limeña en general. Nadie está ajeno a esta cultura. Pero la pregunta que surge es ¿podremos erradicar esa informalidad? Será difícil. Cada uno deberá poner el hombro para llevar adelante el proyecto de un país justo para todos y no sólo para algunos, una nación de la cual todos nos enorgullezcamos. En caso contrario, los peruanos, a nuestro pesar, tendremos que seguir soportando una función circense en la que nosotros somos los bufones. No dejemos que el Perú siga creciendo en el caos, no dejemos que esto siga siendo un burdel.

14 September 2006


EL NUEVO MUNDO ESTÁ “GLOCALIZADO “

Por S. F.

No seamos ni apocalípticos ni triunfalistas. No vivimos tan globalizados como creen los teóricos y fundamentalistas de la globalización. Más bien, dirá el ensayista alemán y especialista en estudios culturales Andreas Huyssen, estamos atravesados por las tensiones entre lo global y lo local, esa mezcla e interacción que Ronald Robertson definió como “glocal”. Parece, entonces, que el mundo está glocalizado en múltiples estratos y jerarquías que existen en el intercambio cultural transnacional. Invitado al II Encuentro Internacional de Pensamiento Urbano, el autor de Después de la gran división. Modernismo, cultura de masas, posmodernismo, profesor de literatura alemana y comparada en la Universidad de Columbia (Nueva York), admite que hay una obsesión con la palabra global. “Lo que está emergiendo ahora es un estilo global de memorialización en los monumentos y una aceleración de la cultura memorial, que es al mismo tiempo global y local”, señala Huyssen en la entrevista con Página/12.

–¿La modernidad es el primer fenómeno global?

–Sí, es un fenómeno enraizado en el capitalismo. Después están los debates académicos sobre cuándo comienza. Algunos sostienen que fue en Inglaterra en el 1500; otros dicen que en realidad la modernidad intensa empezó con las revoluciones americanas, cuando se formaron las democracias modernas y los estados nación.
–¿Por qué prefiere utilizar la noción de modernidad alternativa en vez de posmodernidad?

–La identificación entre posmodernismo y postestructuralismo nunca funcionó bien, no era realmente adecuada. Después de la gran división, el postestructuralismo fue una arqueología del modernismo, más que algo totalmente nuevo. Por eso prefiero utilizar la noción de modernidad alternativa, porque incorpora la problemática del poscolonialismo y cambia la geografía del debate sobre la modernidad. De esta manera, la modernidad no es algo que pasa en el Oeste y después se impone sobre otras partes del mundo, sino que es algo que emerge en las negociaciones entre el primer mundo y el mundo poscolonial. Hay modernidad en India, en Shanghai en los años ’20; hay modernismo en el arte y en la fotografía en Japón, en el período de entreguerras, y en Latinoamérica están los movimientos de vanguardia de Argentina, Brasil y México. Esos movimientos a menudo aparecen en los libros como “modernismos exóticos”, pero aun así siguen siendo marginales. Pero además de modernidad alternativa, también se usan otras nociones, como la de contramodernidad o la de modernidad líquida. La semiótica es idiota (risas).

–Es raro que no se haya usado la expresión “modernidad emergente”...

–¿Acá la usan?

–No, pero se habla de “países emergentes”.

–Sí, pero ese es el discurso del desarrollo. Es una expresión problemática debido a la distinción que hace Raymond Williams entre emergente y residual. El problema es que si usamos la noción de “modernidad emergente” implica que tenemos que llegar a un lugar donde todavía no estamos. A muchos teóricos no les gusta el término “alternativo”, porque parece que hay una modernidad real y después estaría la alternativa. Se podría usar “suplementario”, el concepto derridiano; lo que muestra Derrida es que lo suplementario es en realidad central a eso que se supone que es suplementario. Lo suplementario constituye el centro. La metrópolis necesita la ciudad colonial para existir como metrópolis y para explotar esa ciudad colonial. Y la ciudad colonial no puede ser moderna sin la modernidad de la metrópolis.

–¿Qué formas culturales son consideradas globales?

–La novela es considerada hoy una forma cultural global. Hay un estudio de un académico italiano que trabaja en la Universidad de Stanford, Franco Moretti, que se refiere a la novela como literatura mundial. Claro que la poesía y el teatro también están en todas partes, pero ¿son globales por eso? Sin duda hay una obsesión con la palabra global. Lo que está emergiendo ahora es un estilo global de memorialización en los monumentos. El Parque de la Memoria en Buenos Aires combina elementos del monumento a los veteranos de Vietnam de Washington con elementos del Museo Judío de Berlín. Hay un estilo global en la arquitectura y el paisajismo del arte memorial, pero los referentes de esta memorialización son muy diferentes: la guerra de Vietnam, el Holocausto y el terrorismo de Estado. Y las temporalidades también son diferentes. En Berlín el Museo Judío se creó casi 50 años después del Holocausto; en Washington, 20 años después de Vietnam, y en Argentina, 14 años después del terrorismo de Estado. Hay una aceleración de la cultura memorial, que es al mismo tiempo global y local.

–El ejemplo de El Parque de la Memoria, ¿sería una experiencia en que lo global, la memorialización, determina lo local?

–Es una cuestión muy interesante. Cuando los argentinos comenzaron a hablar del terrorismo de Estado, necesitaban algún tipo de modelo sobre cómo hacerlo. Y el Holocausto fue el mejor modelo, aun cuando no tenía nada que ver con el terrorismo de Estado. El modelo es nacional, pero cuando es apropiado se transforma en un concepto global, que al mismo tiempo es también local. Por eso la noción “glocal” que acuña Robertson tiene mucho sentido, porque refiere a la tensión permanente que existe entre lo global y lo local y cómo lo local incorpora y resignifica lo global.
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12 September 2006

MÁS GRAFFITIS

Navegando en la red, encontré mayor información sobre el graffitero SEF, en la página de Giancarlo Huapaya, lapsusweb.net. En el artículo se menciona la siguiente:

"Mejorando el Caos: Un recorrido en combi por avenida Brasil nos hace pensar que estamos en una galería de arte. El SEF, un clandestino grafitero de 21 años, ha tomado algunas cuadras para dar color a esta Lima gris y triste. Desde imágenes tan tiernas como la de la niña tratando de coger una flor hasta animales teniendo relaciones sexuales, cuentan en el dossier del artista. El SEF busca mejorar la caótica situación de la urbe limeña. Pero eso no es todo, dentro de su intervención también toca sensibilidades. Este es un recorrido por las paredes del SEF".

(En la foto: Mírame, graffiti en el cruce la Av. Brasil con la Av. La Marina)

Hace unos días me encontré con mi amigo, el poeta Giancarlo Huapaya, y me recordó su nueva página artística lapsusweb. Estuve revisando el trabajo en la página y la verdad me parece excelente que haya iniciativas como estas en la red. Recomiendo a los lectores de este blog darse una vuelta por esta página y, sobre todo, revisar los números anteriores de esta revista virtual, en especial el numero 3. Chekeen la página y re-envíen el enlace a sus contactos porque vale la pena.
EL ARTE DEL GRAFFITI EN LA AV. BRASIL

Quienes han circulado por la avenida Brasil de nuestra querida Lima se habrán dado cuenta que desde hace unos meses muchas de las paredes han quedado adornadas y embellecidas con el trabajo de un artista plástico de la calle. Nos referimos al SEF, nombre con el que se identifica este muchacho de 21 años que le ha otorgado a esta Lima gris un poco de color y alegría, tomando como motivos para sus graffitis a íconos latinoamericanos como El Chavo del 8 y cómicos anglosajones como Mr. Bean.

Aquellos que no han tenido la suerte de apreciar estos destacados trabajos los invitamos a que se den un paseo por esta gran avenida para que puedan apreciar el trabajo y la dedicación de cada uno de estos graffitis. Por lo pronto, estamos contactando, gracias a unos jóvenes colaboradores de este blog, con el artista para realizarle una entrevista sobre el trabajo que viene realizando este graffitero en nuestra capital.

(En la foto: El Chavo del 8, pintado por el SEF)
CERATI EN LIMA
(Un anticipo del concierto del jueves 14)

11 September 2006


JULIO RAMÓN RIBEYRO Y SUS PROSAS APÁTRIDAS

Hoy día lunes, en su habitual columna de Peru 21, Alonso Cueto hace una semblanza de Julio Ramón Ribeyro con motivo de la re-edición de Prosas apátridas por Seix Barral. Dice Alonso: "Una tarde de invierno de 19994, en el último piso de un edificio que miraba al mar de Barranco, me encontraba sentado frente a un tablero de ajedrez. Mi contendor, Julio Ramón Ribeyro, tenía siempre ese tablero en su casa con las fichas negras y las blancas dispuestas, lista para salir al combate". Posteriormente, hace referencia a los interminables partidas de ajedrez y los empates que sostuvo con nuestro gran cuentista.

Refieriéndose a la obra en mención, Cueto señala: "Conjunto de reflexiones de bolsillo, escritas con la naturalidad de un observador que hace apuntes en una libreta, es un libro que nunca deja de acompañar a quien lo lee. En él, como en pocos otros libros suyos, percibimos lo que Ribeyro esencialmente fue y sigue siendo: un tipo para quien la reflexión, la observación y la finura eran tan naturales como la respiración".

(En la foto: el gran Julio Ramón en una calle de París)

07 September 2006


ENTREVISTA A JORGE ESLAVA

El poeta Jorge Eslava, desde hace algunos años, ha incursionado con mucho acierto y acogida dentro de la literatura infantil y juvenil. Desde la publicación de Navajas en el paladar (Santo Oficio, 2002) hasta sus últimos textos, como Templado, La estrella del circo y El Capitán Centella, Jorge ha venido alimentando la fantasía y la reflexión de miles de niños y jóvenes. A continuación, una pequeña e interesante entrevista al autor.

1. Tú perteneces a la generación poética de los 80 y en esa década recibiste muchos premios y distinciones por tu poesía. ¿qué recuerdos de aquella época?

Como generación poética, algunos recuerdos dispersos. No pertenecí a ningún grupo, a ninguna experiencia épica, de modo que mis recuerdos están ligados a amigos y momentos muy gratos. Fueron años de aprendizaje creativo (tarea que había rehuido) y de confirmación por mi oficio docente.

2. Un critico literario había afirmado que con Jorge Eslava como narrador la literatura peruana había perdido a un gran poeta, pero que había ganado a un excelente autor de literatura infantil, ¿qué opinión te merece ese comentario?

En verdad, me halaga. Algunos amigos creen ver mala leche... Me siento muy complacido de haber tenido la libertad de escribir poesía, crónicas periodísticas, algunas breves novelas... y siempre me ha acompañado el favor de los lectores y la crítica.

3. ¿El cambio de poeta a narrador obedeció a una circunstancia especial o la vida misma te llevo al mismo?

Repito con Vicentico: "Los caminos de la vida / no son los que yo esperaba / no son los que yo creía / no son los que imaginaba". He buscado cosas nuevas y peleado duro. En el barrio aprendí a no arrugar. Creo que mi vida personal (hogar, ocupación, deporte) han conducido mi trabajo literario.

4. Hace poco se publicó una nueva edición de Los inocentes, en la cual aparece un estudio tuyo sobre la obra de Reynoso. A los 45 años de su publicación ¿qué nos podrías decir sobre la obra narrativa de este autor?

Un clásico de la literatura latinoamericana. Ha pasado casi medio siglo de su aparición y conserva la misma apariencia: piel lozana, mechón sobre la frente y manos en los bolsillos. Y por dentro, la prodigiosa marejada adolescente.

5. Finalmente, ¿cuáles son tus nuevos proyectos literarios?, ¿estás trabajando algo en poesía o piensas continuar en la narrativa?

Tengo poemas de un libro titulado "Las marcas". Como proyecto, es aún muy crudo. Lo que vengo trabajando de manera constante son algunas novelas para niños y jóvenes. Y he casi concluido un libro sobre la lectura en los chicos, con comentarios sobre literatura infantil.


(En la foto: Jorge Eslava, en plena lectura)

ENTREVISTA A GUSTAVO RODRÍGUEZ

En esta ocasión, el narrador y publicista Gustavo Rodríguez nos entrega una breve entrevista, después del éxito y la acogida que ha tenido entre los lectores su nuevo libro de cuentos Trece mentiras cortas. A continuación las respuestas del escritor.

1. La mayoría de la gente te ubica como uno de los mejores publicistas del medio, ¿te ha costado despojarte de esa imagen para poder realizarte como narrador?

Deseo contestar esta pregunta haciendo otra pregunta: ¿qué es realizarse como narrador? ¿Ver tu nombre en las marquesinas literarias, o compartir con la mayor honestidad lo que procesas por dentro? Si ser un narrador realizado tiene que ver con lo primero, es claro que en mi país –donde me di a conocer como publicista antes de publicar literatura- mi profesión siempre va a generar un prejuicio sobre mi obra a la hora de la crítica, sea esta positiva o negativa. En cambio, si la realización como narrador tiene que ver con lo segundo, da igual que sea publicista, abogado o ingeniero textil.

2. ¿Cómo repartes tus horarios para conjugar tu labor de publicista con la de escritor?, ¿escribes en las mañanas, en las tardes o en las noches?

En mi caso, me gusta ver a la publicidad y a la literatura como volcanes que se alimentan del mismo magma. Por lo tanto, ambas actividades conviven las 24 horas, alimentándose en latencia. La “tangibilización” de cada una de estas actividades latentes, sí se dan reñidas bajo un orden consciente. En el caso de la literatura, cuando me encuentro en la etapa de escritura, lo suelo hacer temprano por las mañanas.

3. Tus primeras novelas tuvieron una buena acogida entre los lectores, ¿cómo te ha ido ahora con el libro de cuentos Trece mentiras cortas?

Aún no sé cuáles deben ser los parámetros para responder una pregunta tan sencilla en apariencia. El crítico Ricardo González Vigil escribe “es difícil no sustraerse al poder creativo y a la literatura de buena ley que Rodríguez nos ofrece en este libro”. La Vaca Profana opina: “con algunos aciertos imaginativos, estos trece ejercicios de narrativa merecieron ser mejor pulidos en su diseño, merecieron ser mejor agrupados en un conjunto coherente y, desde luego, merecieron mejores epígrafes o, quizás, no tenerlos”. Mi editora, Mayte Mujica, me escribe: “tu libro ha estado entre los más vendidos de la Feria…” Después de tantas señales, muchas veces contradictorias, no sé cómo me ha ido luego de publicarlo. Sólo puedo decirte cómo me fue mientras lo escribía: de la puta madre.

4. ¿Incursionar en el cuento, que algunos consideran como una composición literaria más ardúa, ha sido algo difícil o te ha permitido mayor libertad?

En este caso lo difícil no es escribir un cuento, sino acumular los suficientes como para tener un libro armónico. Yo veo a los cuentos como mundos cerrados que funcionan con precisión de relojería. Obtener varios así, es arduo. Con la novela no me ocurre esto, y por eso siento menos presión en ese aspecto.


5. Leía en una entrevista que ver la realidad a través de una combi te permite tener una visión más solidaria de la situación peruana, ¿es posible reivindicar la cultura "combi" en un país caótico como el nuestro?

Lo reivindicable siempre tiene que ver el lado positivo de las cosas. La cultura combi, en su informalidad y cortoplacismo, me parece despreciable. Pero me parece rescatable si la analizas como señal de emprendimiento. Es esa la pulsión que debemos alentar, y es lo otro lo que hay que desterrar.

6. ¿Cuáles son tus nuevo proyectos narrativos?, ¿estás preparando alguna nueva entrega?


Estoy escribiendo una novela. Aunque, ahora que estoy en la mitad, me parece que es ella la que me está escribiendo a mí.

(En la foto: Gustavo Rodríguez, en una entrevista para RPP)

05 September 2006


60 AÑOS DE UN GRANDE DEL ROCK

Juan Carlos Horna

Freddie Mercury, cuyo nombre verdadero era Farrokh Bulsara, nació el 5 de Septiembre de 1946 en la isla de Zanzíbar. Al poco de nacer, sus padres se trasladaron a Bombay. Su padre, Bomi, era funcionario de la Corte Suprema del gobierno británico. En 1954 se fue a estudiar al colegio St. Peter en Panchagani, a unos 80 kilómetros de Bombay. Fue allí donde sus amigos comenzaron a llamarlo Freddie, nombre que la familia también adoptó.

Freddie Mercury destacaba en la escuela como atleta. Le gustaba jugar al cricket, al tenis de mesa, al hockey y boxear. Pero su verdadera pasión era el arte. Le encantaba la música y se pasaba horas escuchando viejos discos y cantando. El director de la escuela se dio cuenta de sus cualidades y convenció a sus padres para que lo apuntaran en a clases de música. Freddie formó parte del coro de la escuela y aprendió a tocar el piano. En 1958, junto a cuatro amigos formó una banda de Rock´n´Roll, Los Hectics, donde Freddie tocaba el piano. En 1962 Freddie Mercury acabó la escuela y volvió a Zanzíbar, pero en 1964 tuvo que emigrar a Inglaterra debido al estado prebélico que se vivía en el país. Allí quiso estudiar arte e inició un curso en la universidad. Durante las vacaciones trabajó como camarero en el aeropuerto de Heathrow y transportando cajas en un almacén.

En 1966 comenzó sus estudios en la Escuela de Arte Ealing, decantándose por la ilustración gráfica. En esa época, se convirtió en un ardiente seguidor de Jimi Hendrix, y decoraba su habitación de Kensington con dibujos e ilustraciones hechos por él mismo. Freddie hizo buenas migas con el bajista Tim Stafell, compañero de la escuela. Junto con Brian May a la guitarra y Roger Taylor en la batería formaron un grupo llamado Smile. También conoció a Chris Smith con el que escribiría varias canciones. Freddie abandonó la academia en Junio de 1969 con el diploma de diseñador gráfico. Comenzó a trabajar para periódicos locales en Kensignton. En el verano de 1969 conoció a un grupo de Liverpool llamado Ibex. Pronto se uniría a ellos, viajando a Bolton, Lancashire para dar un concierto. El 25 de Agosto de 1969 actuaron en Bluesology Pop-in festival al aire libre de Bolton. El grupo cambiaría su nombre por el de Wreckage, pero el final de los 60 marcaría también el final de Wreckage. Freddie Mercury se buscó otro grupo y encontró en un anuncio por palabras a los Sour Milk Sea. Estos quedaron encantados con la voz de Mercury, y decidieron contratarlo. Con este grupo dio varios conciertos en Oxford. Freddy se hizo amigo del guitarrista del grupo Chris Chesney, que entonces sólo tenía 17 años. Poco después, el grupo se deshizo. Mientras tanto, Tim Stafell, vocalista de sus ex-compañeros Smile, abandonaba la formación. Estos llamaron a Freddie para que lo sustituyese. Freddie accedió y cambió el nombre del grupo por el de Queen, adoptando él mismo el sobrenombre de Freddie Mercury.En 1970 conoció a Mary Austin y vivieron juntos durante siete años. En 1971 se les unió John Deacon. Queen estaba al completo. Freddie diseñó el logo del grupo tomando como base los signos zodiacales de los miembros del grupo: dos vírgenes por su signo ( Virgo ), dos leones por Roger y John ( Leo ) y un cangrejo por Brian ( Cáncer).

Freddie Mercury fue el autor de la primera canción de Queen en entrar en el Top británico "Seven Seas Of Rhye", el primer gran éxito de Queen "Killer Queen" y de la más famosa canción de Queen "Bohemian Rapsody". En 1975 actuaron en Japón, donde fueron recibidos como celebridades. Sus canciones se convirtieron en himnos, y el Royal Ballet adaptó varias de sus canciones. En 1980, Freddie cambió su imagen cortándose sus melenas y dejándose bigote.En 1983 colaboraría con la Royal Opera House en una obra de Verdi. Allí conoció por primera vez a Montserrat Caballé, quedándose cautivado por su voz. El 13 de Julio tocaron en Wembley ante más de setenta mil personas en el Live Aid. Fue visto por TV por más de mil millones de personas. En Marzo de 1987, Freddie Mercury viajó a Barcelona para trabajar con Montserrat Caballé. De esta colaboración surgiría la canción "Barcelona". El 23 de Noviembre Freddie Mercury declaraba que tenía el SIDA. Al día siguiente moriría.
DESPUÉS DEL PARTIDO

Richar Primo

Cuando Roquita se te apareció repentinamente por el lado izquierdo, tú ya te habías agotado por completo; por eso para él fue tan fácil sacarte con el cuerpo y quedarse con la pelota. Era muy claro que ya nada era como antes y que la corrida desde la medía cancha te había dejado sin aliento. Te levantaste inmediatamente porque te picó en el orgullo que un mocoso como Roquita, a quien habías visto limpiarse los mocos con las mangas, ahora te perdiera el respeto y te dejara pagando en tu punta izquierda, tu legendaria punta izquierda. Cuando lo alcanzaste, te volvió a fallar algo, ese algo que en otros tiempos no te hubiera fallado jamás. Pusiste la punta del chimpúm una fracción de segundo tarde y eso, en el fútbol, muchas veces es fatal; es decir que Roquita se te adelantó y le pegó tremendo zapatazo a la pelota antes de que lo interceptaras. La pelota dibujó una curva y se coló por el ángulo más cerrado del arco. Volviste a quedar de rodillas mientras el Deportivo Matute celebraba su gol. Más allá de la cancha, en donde estaban los andamios de madera que la gente usaba de tribuna, llegaste a escuchar los aplausos de algunos y las pifias de los otros. La resolana de la tarde aún era intensa y muchos de ellos se habían cubierto la cabeza con periódicos. Anita antes solía estarse por allí, mirándote con ese aire de niña traviesa y feliz.

Anita si que supo conquistarte. Intuyó - o tal vez alguien la ayudó a intuirlo - que para hombres como tú es muy importante que una mujer comparta los sueños, aunque estos sueños parezcan ser tan sencillos como el de ser futbolista. ¿Tú pensaste alguna vez que tus sueños de futbolista eran simples? O fue una verdad que fuiste descubriendo lentamente conforme pasaban los años. Anita aprendió a quererte a tu modo y fue como una modelo de plastelina que acomodaste a tus antojos. Claro, tú eras el gran jugador, el defensa a quien don Felipe de Corral, dirigente de la Liga de Segunda, había tentado para jugar en el Lawn Tenis, antes de que éste subiera a Primera División. Todos habían escuchado la historia de que el negocio se arruinó porque la mujer de don Felipe te había echado el ojo y esa situación sí que había sido tu ruina. ¿Cuánto tiempo te tomó componer esa historia? ¿Fue una invención que nació redonda desde el comienzo? O ¿Una ficción que fuiste corrigiendo paulatinamente? El hecho es que soltaste la bola con la misma habilidad con la que enviabas esas boleas para habilitar a los punteros. Todos se la creyeron y se la tragaron sin masticarla. Excepto tú, por supuesto, sólo tú supiste que te asustaste frente a la posibilidad de fallar, de estar en otro mundo que no sea el que ya conocías, de dejar de ser el chico engreído del Atlético Huamanga para pasar a ser, simplemente, un muchacho de barrio que aspiraba a una plaza de titular en un equipo de segunda y por eso – y no por cualquier otra razón que te hayas inventado luego - te emborrachaste una noche antes hasta el tope. Lo peor del asunto es que llegaste lúcido al amanecer y poco faltó para que te golpearas con una botella para, de una vez por todas, lograr perder el sentido y salir de esa angustia que te oprimía el alma. Esa verdad no la supo Anita, a pesar de que fue ella la que te recogió de la banca del billar y te llevó como pudo hasta la pensión. Anita fue, y seguro que siempre seguirá siendo así, la mujer buena que no hace esas preguntas que podrían estar de más. La mujer que simplemente sufre heroicamente y que sabe acompañar. En Anita ahora había algo tuyo que estaba creciendo inevitablemente.

Para cuando el arbitro tocó el silbato dando por terminado el primer tiempo, tú ya estabas a punto de pedir que entrara el utilero o el viejo Quelopona, porque era fijo que te iba a dar un calambre. Trataste de controlar tu respiración agitada y te fuiste a los camerinos como arrastrando tu humanidad. El viejo Quelopana se te acercó y te preguntó si te podía ayudar. Es que más sabía el diablo por viejo que por diablo. Pero Quelopana no iba a poder con lo que verdaderamente te estaba pasando. ¿Qué era finalmente? ¿Por qué ahora las cosas se habían tornado tan extrañas, punzantes, nuevas? Definitivamente tú ya no eras el mismo. Sin embargo habías jurado que seguirías siendo el mismo para toda la vida. Se lo dijiste incluso a Anita cuando te contó lo del bebé. Dijiste que ibas seguir intentando convertirte en un jugador consagrado y que tú hijo iba crecer con el orgullo de saber quién era su padre. Cuando Anita te sugirió formalizar el asunto esquivaste el tema y fue peor cuando te habló de que buscaras un trabajo por horas mientras alcanzabas tu consagración. Eso hasta te puso violento y le gritaste a Anita. Claro que ella se corrigió de inmediato, detuvo un par de lágrimas que aparecieron en sus ojos y aceptó lo que tú decías. Anita era así y eso, a veces también te molestaba, sólo ahora te dabas cuenta de ello. Sólo que Anita no supo que la verdad, que la noticia te había aterrado porque tú no querías tener un hijo, lo cierto era que ni siquiera querías una mujer estable. Tú habías alcanzado y sobrepasado los veinte años sin saber exactamente lo que querías para el futuro; habías estado tranquilo con lo que el presente te alcanzaba de a pocos y cualquier modificación te asustaba. Incluso estuviste a punto de sugerirle a Anita que abortara, pero te contuviste, tal vez por Anita o porque no querías ser una mierda. Un hijo era una especie de espejo en donde te ibas a ver todos los días; es más, un hijo era como una indicación de que todo estaba por terminar y tú no querías escuchar que alguien te dijera: .

Para el segundo tiempo, el Coach había cambiado a Santiaguito por Miranda en la punta derecha para darle más empuje a la delantera y le había dicho al gordo Valenzuela que se pegara al Brasileño para cerrar la línea media. A ti te había pedido que te desahuevaras de una vez porque los del deportivo te estaban haciendo leña. Tú dijiste que sí, pero fue por decir. En verdad que el Coach le había acertado sin saberlo: te estabas sintiendo ahuevado en el fútbol y en la vida. Por un momento quisiste arrancar de ti todos los pensamientos que te alejaran del partido. Incluso la nueva línea media parecía estar funcionando porque la estatura del brasileño y su apariencia de negro de Mendocita asustaba los muchachos del deportivo. Ahora ya podías proyectarte con más tranquilidad y sin tener que apretar tanto; pero la gente del deportivo aún te ganaba la pelota más veces que antes y habías tenido que bajarte a un muchachito que nunca habías visto y que parecía tener un par de cohetes en las piernas de niño desnutrido. El pobre había caído muy mal y lo sacaron a cuestas ¿Qué te estaba pasando? Lo peor fue que – en algún momento, como un chispazo – imaginaste que era tu hijo el que salía desgarrado de la cancha. No te expulsaron porque, de pura suerte, el árbitro había estado mirando otra cosa. Entonces viste a un hombre canoso que se acercaba al muchacho e inmediatamente encontraste el parecido: en verdad que los rasgos se heredan. El hombre canoso estaba sudando y su rostro de padre preocupado hacía muy tierna la escena. Te sentiste toda una basura. ¿Tú padre – si hubiera vivido– se habría preocupado como aquél? Tal vez. Eso era algo que sólo ahora, y en medio de una cancha en donde estabas perdiendo el campeonato, te atrevías a preguntártelo. La cosa es que, de grande, muy pocas veces te atreviste a pensar en tu padre, probablemente para evitarte la angustia. Era como esquivar toda posibilidad de dolor o de tristeza que le quitara el color a todo lo que habías logrado por tu propia cuenta. Alguna vez tu mamá te había dicho, en un arrebato de cólera, que el fútbol era una estupidez que habías heredado de tu padre.

Ahora que lo piensas, Anita no se parece en nada a tu mamá. Por lo menos hasta ahora. Mamá parecía querer negar todo lo bueno que tuvo tu papá, y eso fue incluso antes de que se volviera a casar. Muy pocas veces escuchaste algún cumplido para con tu padre. Pero no fue por eso que vivías alejado de tu casa. Simplemente te sentías fuera de ambiente entre hermanos que no eran por completo tus hermanos y una madre que ya no era totalmente tu madre y menos un hogar en donde siempre estabas en minoría. Tú fuiste creciendo en las esquinas del barrio y muchos de las momentos en donde descubriste algo de la vida de un hombre, fue en el pampón en donde jugaste los tantos partidos que se te pierden en la memoria. Todo fue grandioso en esas tardes que caían paulatinamente después de los partidos, mientras se aquietaba la respiración, se secaban las camisetas sobre las espaldas y se compartía las gaseosas y las cervezas de los ganadores. Era cosa de sentarse entre ellos, esperar a que cayera la noche, hablar de tantas cosas desde una posición sencilla y sentir que todo es simple como una estrategia futbolística en donde cada cual cumple su destino, pero sólo hasta que termine el partido y luego, otra vez, a empezar sin mayores complicaciones. No como ahora cuando la vida misma te quiere llevar a una nueva etapa de ligas mayores en donde todo se hace más complicado.

Entonces oíste la voz de Coach que te puteaba con todo para que despiertes y te le pegaras a Roquita que estaba entrando una y otra vez como quien entra en su casa. Era verdad que esos carrileros que iban con todo, sin temor a romperse la madre, los estaban haciendo leña. Precisamente fue Roquita quien apareció otra vez de la nada y se mandó un centro perfecto que un tal Altamirano conectó de cabeza para enviarla hasta el fondo del arco. Fue tu culpa, era tu zona, tu responsabilidad, como decía el Coach todo lo que por allí sucedía tenía tu nombre y tu firma. ¿Cuál es tu zona ahora? ¿Cuál es tu estrategia para el futuro? No quieres, no quieres, no quieres que termine el partido, que acabe el campeonato; no quieres que se cierre el complejo deportivo hasta las próximas eliminatorias. Este partido debería ser eterno y, sin embargo, ya no eres parte de él porque ya no te puedes concentrar en él. <¡Vamos despierta!> dice el Coach dice la gente desde las tribunas. Y tú: ¿Qué quieres? Tal vez que te pasen la pelota para que hagas una corrida desde el fondo y que sea tu padre el hombre canoso que hace rato sufría y que te acompañe en paralelo desde fuera de la cancha alentándote para que sigas hasta el final, hasta muy lejos, hasta llegar a la puerta de Anita y tocar su barriga en donde late un corazón con el mismo ritmo que el tuyo y después mirarte al espejo y saber que tu cara ya no es la de antes, que has crecido, que ya eres un hombre, que te falta un diente por algún codazo de tantos y que a lo mejor te pareces a tu padre por aquello de que has heredado la misma estupidez del fútbol. Vamos, vamos. Que te cedan el pase más importante de tu vida para que tú la cojas de pechito, como antes, en la polvorienta pampa en donde pasaron tus buenos tiempos, y luego hablar toda la tarde del gol, del más hermoso gol, uno de pintura y para el recuerdo de tus hijos, tus hijos ¿Cuántos? ¿Serían muchos? ¿Les gustará el fútbol también? Y Anita también estará pasando por lo mismo. ¿La angustia también? ¿La difícil maduración? ¿Ser mujer también?. Entonces el Roquita volvió a sorprenderte y te quitó la pelota limpiamente y tú, totalmente sorprendido, das una mala pisada y ruedas por el césped reseco hasta más allá de línea de yeso que marca la cancha.

El Coach ha ordenado un cambio y ya sabes que eres tú. El chico Perales ya está en línea calentado emocionado. Su rostro de adolescente lo delata y, si pudiera, te sacara cargando de la cancha para apresurar su ingreso. Perales estuvo esperando pacientemente, desde hace meses, que algo te pasara y, para él, que eso sucediera en la gran final es algo que no sabe cómo celebrar. Sólo que él no entiende que tú alargas tu salida porque es como una sencilla despedida que ya no te entristece tanto. Cuando pasas junto a él le alcanzas a decir que tenga cuidado con Roquita que corre rápido y él te mira con displicencia y entra corriendo. El Coach, que ha escuchado lo que dices, te toca el hombro. Te sientas en la banca para esperar a que termine el partido. Después ya sabes lo que vas a hacer. Anita debe estar esperándote.

ENTREVISTA A HÉCTOR ÑAUPARI

Anticipándonos a la presentación del poemario Rosa de los vientos (Viernes 8 de setiembre, 7 pm, Centro Cultural Inca Gracilaso), de Héctor Ñaupari, dejamos posteada una entrevista al poeta, ex-integrante del Grupo Neón, agrupación que sacudió la escena poética en los años 90.

1. En los años 90 fuiste miembro fundador del Grupo Neón. Háblanos sobre aquella época.

Fue una época extraordinaria, pese a la crisis terminal del Perú. Es extraño que estando ad portas de lo que pudo ser nuestra disolución como nación, un puñado de jóvenes entendiésemos que la respuesta a ese quebranto y esa fractura haya sido la poesía. Muchos podrán decir que uno tiende a idealizar ese momento –y ya han pasado dieciséis años– pero no es verdad: entre el humo de las bombas, el cólera, el shock, todavía quedaba tiempo para la esperanza. Con Neón tuvimos la posibilidad de darnos a conocer, de expresar nuestro sentir poético. En ese aspecto, la gesta emprendida por Rubén Grajeda, Paolo De Lima, Miguel Ildefonso, Mesías Evangelista, Carlos Oliva, Juan Vega, Roberto Salazar, Isabel Matta y quien habla fue una alternativa al desconcierto total en que se encontraba sumida gran parte de la juventud de entonces, y muestra de que todavía se podía hacer literatura en el Perú precipitado y doliente de esos años. La marea de recitales de esos tiempos, desafiando el toque de queda y los coches bombas, fue un ejemplo de valentía, de todos los involucrados, los oyentes y los poetas participantes. Era nuestra manera de decir: aquí estamos, este es nuestro país, no tenemos miedo.

2. ¿Qué balance puedes hacer del grupo al que perteneciste después de una década transcurrida?

Hoy, que varios miembros de Neón estamos más que distanciados, creo sin temor a equivocarme, que Neón marcó una forma de hacer literatura en el Perú. No en balde ha formado parte destacada de Neón el poeta más premiado de los últimos veinte años en nuestra patria, Miguel Ildefonso; poetas como Isabel Matta, Carlos Oliva, Rubén Grajeda y Mesías Evangelista han recibido sendos e importantes reconocimientos literarios; la labor de Paolo De Lima como poeta, como editor de Intermezzo Tropical y gestor cultural es encomiable; miembros más jóvenes, como Harold Alva, se han convertido en poetas muy interesantes y, como éste último, en un editor de polendas; nuestra es la única antología grupal de la década de los noventa; asimismo, en todas las antologías de poesía contemporánea en el Perú o sobre el Perú (que se han hecho en otros países, como España, México, Estados Unidos, Brasil y Argentina) hay por lo menos un miembro de Neón antologado. En suma, hay todo un trabajo y un quehacer literario que merece ser destacado. Por último, hago votos porque esas desavenencias puedan ser solucionadas pronto.

3.En el poemario En los sótanos del crepúsculo anunciabas una poesía erótica con referentes urbanos, ¿cuál fue la propuesta que quisiste hacer con ese poemario?


En los sótanos del crepúsculo
representa el descubrimiento del amor y del erotismo en lo que a mí concierne. Es un libro que busca dar cuenta de muchas pasiones: la de la poesía, la ciudad, la del texto mismo.

4. Rosa de los vientos presenta una poesía más elaborada y con más audacia en la propuesta poética, hablanos sobre este poemario.

Considero que la propuesta de este poemario es la de hacer una celebración del matrimonio y el erotismo que lo envuelve. He querido demostrar a través de la literatura que el romance y la pasión se encuentran satisfactoriamente cómodas con el matrimonio, usualmente considerado como fuente de conflicto, rutina y desasosiego. Eso no es verdad. Es, además, de un erotismo pleno y al mismo tiempo implícito: rompe con la tendencia de los últimos veinte años, de ese culto al cuerpo que explicita el erotismo para parecer radical y contestatario. Rosa de los vientos enfrenta eso con una poesía erótico–amorosa que sugiere antes que muestra.

5. ¿Cuáles son tus nuevos proyectos literarios?, ¿Qué vienes preparando para los lectores?

Tengo en mente un libro de poemas sobre los oficios en el Perú, y un segundo libro de ensayos titulado “Liberalismo para el siglo XXI”. Espero tener el libro de ensayos listo para el próximo año.

04 September 2006


PARAÍSO AHORA

Ha llegado a Lima una película que nos invita a reflexionar sobre la delicada situación en Medio Oriente y la violencia que se desata en esos estados árabes. Paradise Now es una cinta dirigida por el director palestino, Hany Abu-Assad, sus protagonistas también son palestinos, está rodada casi íntegramente en la ciudad de Nablus y la cinta pretende responder a una interrogante terriblemente actual: ¿Qué mueve a las personas a convertirse en bombas humanas?. ¿Es la religión, es la política o es el fanatismo?.

Desde el 11 de septiembre de 2001, Occidente se plantea esta pregunta que cobró una nueva y terrible actualidad con la invasión de Irak y todavía no logra encontrar una respuesta adecuada. Abu-Assad intenta ofrecer una primera respuesta en una película que incita a la reflexión y no deja a nadie en la pasividad. Una película para apreciar y debatir.

30 aÑoS dE pUnK (Homenaje a Sex Pistols)

CAPOTE, LA PELÍCULA

Ya está en cartelera la esperada película de Bennett Miller sobre el proceso de creación de A sangre fría de Truman Capote. Había renunciado a ver la versión pirata de la misma por respeto a las actuaciones de los protagonistas. Soy de la idea de que algunas películas se deben apreciar en pantalla grande.

Me ocurre con algunos escritores que muchas veces las biografías que han escrito sobre su vida me parecen más interesantes e intensas que sus propias novelas. He disfrutado más leyendo las biografías de Hemingway que muchas de sus propias novelas. Quizá lo que afirmo puede generar controversia, pero la vida del escritor de Adios a las armas me ha parecido más novelada que sus propios textos. Y así podría citar muchos ejemplo que una vida que supera en intensidad a la propia obra. Es por ello que esperaba con mucho anhelo este bio-pic que intenta recrear una de las etapas más difíciles en la vida de este escritor norteamericano.

Las actuaciones de Philip Seymour Hoffman como Truman Capote y de Clifton Collins Jr. como el asesino Perry Smith son verdaderamente soberbias y contundentes. Observamos a un Capote que urga en la realidad: la saquea, la manipula y la recrea, para poder crear su obra maestra. La escena en la cual Capote se encuentra por última vez con los sentenciados es para no olvidar; esta sola escena justifica el Oscar que se le otorgó a Philip Seymour Hoffman, que ya lo habíamos visto destacar en la película La hora 25 junto a Edward Norton. Una película para no dejar de ver y recomiendo a los lectores ir al cine para poder apreciar la grandeza de esta película y dejar a un lado la versión pirata que no permite espectar en su total dimensión estas destacadas actuaciones.

SOBRE LA NOVELA Y EL CUENTO

Hoy día lunes, en su habitual columna literaria, Alonso Cueto anota una diferencia entre la novela y el cuento realizada en el último congreso de Paraty, en Brasil, por la narradora norteamericana Nicole Krauss. Señala Cueto que la escritora "comparó un cuento con una habitación y una novela con una casa. No hay novelas perfectas -dijo-, así como no hay casas perfectas. En una novela siempre hay cosas que faltan o que sobran, excesos, distorsiones, omisiones. Ninguna de las novelas que más amo está libre de defectos. En cambio, mis cuentos preferidos son piezas impecables".

Concluye Alonso con la siguiente observación de la escritora: "Es la misma sensación que una puede tener cuando está en un cuarto: las paredes, la pintura, los adornos son perfectos y armónicos. En cambio, en una casa, siempre hay algún defecto: una cañería que gotea, una mancha, una loseta fuera de lugar".

En uno sus diarios, Julio Ramón Ribeyro señalaba que un cuento es como una flor, en tanto que una novela en como un árbol. Por otra parte, Jorge Luis Borges afirmaba que un cuento es como una esfera: perfecta y sin defectos. "En un cuento -sentenciaba el cuentista- no debe haber ripio. Todo ello me lleva a pensar en la necesidad de un verdadero estudio de narrativa que pretenda encerrar toda la Teoría sobre la novela y el cuento. Existe alguna bibliografía sobre el tema, pero me parece todavía incompleta y que no reune un estudio riguroso sobre el tema.

03 September 2006


DEL PUEBLO Y DEL BARRIO

Poco después de la presentación de Los inocentes, enrumbamos hacia El averno, ese centro cultural que se ha constituido en el núcleo de la llamada "contracultura". Ahi nos reunimos con Piero Bustos y el negro Acosta, integrantes originales de la banda folk-rock Del pueblo y del barrio. Nos comentó Acosta que lamenteblemente El averno se despedía a fin de año y que hasta el momento no había pensado en abrir otro local. Esperemos que en lo que queda del año, Acosta cambie de idea y decida abrir un local igual de contestatario.

Por otro lado, Piero Bustos me anunció que para el martes 26 de setiembre Del pueblo y del barrio se presenta en La Noche de Barranco. Estarán el el escenario Ricardo Silva-Santisteban, Chano Díaz Límaco, Kito Linares y el mismo Piero Bustos. Será un concierto inolvidable para los amantes de folk-rock, en donde se escucharan exitos como Posesiva de mí, Manco Inca no mancó, Escalera al infierno, entre otros.


45 AÑOS DE LOS INOCENTES

El día viernes, fiel a us estilo, Oswaldo Reynoso presentó en el Bar Quierolo del centro de Lima la nueva re-edición de Los inocentes realizada en impecable edición por la editorial Estruendomudo. Acompañaron a Oswaldo en los comentarios de rigor el poeta Miguel Ildefonso y los escritores Gustavo Gutiérrez y Eloy Jáuregui. El local estuvo aborrotado de gente, entre jóvenes, narradores, poetas y conocidos del escritor, que llegaron hasta el lugar para expresar el cariño a nuestros escritor más entreñable.

La poeta Alessandra Tenorio ha escrito en su columna periodística un artículo sobre esa noche, en el cual afirma que Oswaldo es nuestro escritor más joven. Aprovechamos la oportunidad para invitar a los lectores a adquirir esta bella edición de Los inocentes, la cual viene acompañada de algunas fotografías del archivo personal del autor y comentarios de escritores como Jorge Eslava, Javier Arévalo, Sergio Galarza y Beto Ortiz.

31 August 2006

ROSA DE TODOS LOS VIENTOS(Una lectura sobre Rosa de los vientos de Héctor Ñaupari)


Dentro de la literatura occidental, una de las cimas de la poesía amorosa de carácter erótico está constituida por los poemas de Catulo a Lesbia, cuyos versos expresan una desbordada y profunda pasión por esta misteriosa mujer romana. Versos apasionados, inflamados, desbocados que celebran el amor y la entrega amorosa. Héctor Ñaupari (Lima, 1972) con su último poemario Rosa de los vientos (Ediciones Santo Oficio, 2006) se ubica dentro de esta tradición.


Héctor Ñaupari pertenece a la Generación poética de los 90 y es miembro fundador del Grupo Neón. Ya en su primer poemario En los sótanos del crepúsculo (Ediciones UNMSM, 1999), anunciaba una poesía amorosa con algunas referencias al erotismo. En este segundo poemario, Ñaupari continúa en esta senda y nos ofrece un conjunto de poemas que abordan como temática el amor, la unión de los amantes y la exploración del cuerpo del deseo. En versos como: “y yo soy el cielo libre azul que trémulo te sostiene siempre / como ahora te sostengo al borde de la cama / y elevo tus piernas lamo tus rodillas tu entrepierna tus muslos / aprieto suavemente los tendones de tus pies…” podemos apreciar la propuesta erótica-amorosa del autor que, siguiendo lo que en su tiempo afirmó Octavio Paz, logra conjugar el amor y el erotismo en una “llama doble” que abraza y consume a los amantes.


Por otro lado, uno de las ideas que llaman la atención del libro es la postura que asuma el amante en el poemario, ya no como un sujeto activo en la entrega amorosa sino más bien como un sujeto pasivo, sumiso y sometido a la voluntad de la amada: “entonces me tiendes sobre el mueble / y soy la presa cogida en la yugular del deseo / arañas rasgas te abres camino con tus fauces plenas hacia mi / carne viva / sangro y te deseo / me transformo / en la víctima propiciatoria…”.


Cabe señalar que el título del poemario hace mención a un instrumento de navegación conocida también como rosa de la aguja o rosa náutica (la rosa de los vientos fue, antes de la generalización de las brújulas magnéticas, una excelente referencia en las cartas marinas en la que se mostraba la dirección de los ocho vientos principales). De esta manera la rosa de Ñaupari se convierte en la guía de orientación para su trajinar poético por los mares inciertos del amor y el erotismo, celebrada en estos versos finales: “Y te amo porque eres mi rosa. / Llévate mi romance como yo guardo tu nombre”.
ALIKA SISTA EN EL RECUERDO

Hace algunos años, un amigo me trajo de argentina un disco de un grupo fusión de rap, pUnK, reagge, hard-core: Actitud María Marta. El disco llevaba por titulo "Acorralando a la bestia" y contenía temas cuyas letras y musica, de lejos, eran infinitamente superior al pitu-punk que se hace en Lima.


El grupo estuvo conformado inicialmente por Malena D'Alessio y Alicia Dal Monte (Alika Sista, posteriormente) , que fue seleccionado como la Revelación de 1995 por el Suplemento Sí de Clarín. Mucho que ver con eso tuvo Fito Páez, quien las definió como "dos nenitas glamourosas con cojones" y las puso a telonear su show de "Circo Beat" en River. Habían debutado discográficamente en la recopilación "Alta tensión" con los temas "A mí me rebota y a vos te explota", "Confusión" e "Hijo de desaparecido". La banda se completaba con Marcelo Baraj (batería), Jorge Di Pascual (guitarra), Lautaro Guida (bajo) y Gustavo Kersenabum (guitarra).
Tuvieron una activa participación en todos los festivales organizados por asociaciones de derechos humanos. En octubre del '97 participaron del show en homenaje a los veinte años de las Madres de Plaza de Mayo, junto a León Gieco, Divididos, Las Pelotas, La Renga, Los Piojos, Todos Tus Muertos, A.N.I.M.A.L., Attaque '77, entre otros.


Luego de varios años, en el 2003 Malena reflotó la banda, con una nueva formación, junto a Karen Pastrana y a Karen Fleitas.Según ellas mismas lo definen, esta nueva etapa de Actitud María Marta contiene una mayor inclinación hacia el rap más puro, fusionado con diferentes ritmos autóctonos como el tango, la payada, música del altiplano y ciertos toques tropicales como el reggae y raggamufin.

(En la foto: la inolvidable Alika, ex-integrante de Actitud María Marta)