22 November 2008

EL MARTÍN ADÁN DE POLANCO


MUESTRA SOBRE POETA BARRANQUINO

Este próximo 26 de noviembre, en el Centro Cultural Inca Garcilaso de la Vega del Centro de Lima, se inaugura la muestra Martín Adán de Enrique Polanco, que reúne diez cuadros en los cuales el pintor rinde homenaje al poeta barranquino con su habitual universo pictórico. Una muestra imprescindible para los amantes de la buena pintura.

21 November 2008

TRIBUTO A JEFFREY PARRA (HOY VIERNES EN VOCÉ)


DESAPARECIDO GUITARRISTA DE DOLORES DELIRIO

Muchos seguidores de Dolores Delirio afirman que después de la muerte de Jeffrey Parra el grupo ya no fue el mismo y no solo por la maestria al ejecutar la guitarra en la banda sino porque era un artista que se comprometía en la composición y creación de gran parte de los temas del grupo. El día de hoy sus ex-compañeros de Dolores Delirio y algunas bandas locales le rendirán un tributo en la Discoteca Vocé de Lince. La nota, en Luces de El Comercio:

Dolores Delirio, Los Trece Baladas, Cardenales, Voz Propia, entre otras bandas, se unirán hoy en la discoteca Vocé de Lince para rendir tributo al desaparecido Jeffrey Parra, uno de los más destacados músicos de la escena rockera nacional. Textura y Cómplices Eternos (la nueva banda del ex cantante de Dolores Delirio Ricardo Brenneisen) también formarán parte del concierto de homenaje cuya recaudación en ventas se donará a la madre de Jeffrey.

Parra ingresó a la música a fines de los años 80, cuando ejecutaba sus primeros acordes en bandas como Propios y Extraños, hasta que es incorporado como bajista de Cardenales, una de las legendarias bandas de new wave en el Perú de fines de esa prolífica década.

Sus músicos y compañeros lo recuerdan como un chico delgado con corte 'hongo' y cafarena, de carácter muy tranquilo y que, como otros músicos de la escena 'under', frecuentaba la sala de ensayos de Pancho Müller en el Cercado de Lima.

En 1994 Jeffrey decidió formar un nuevo proyecto, para ello le pidió unas bases de batería electrónica a Jorge González del grupo de synth pop Ensamble. Esos demos instrumentales se los hizo escuchar al baterista Josué Vásquez y fue así como comenzó la nueva aventura.
Luego, Pepe Inoñán se unió al proyecto como bajista y crearon "Viento satélite" y "A cualquier lugar", los primeros temas de la nueva banda que se convertiría después en un ícono del rock peruano: Dolores Delirio.

"Por nuestra parte es un tributo al amigo más allá de retóricas artísticas. Celebraremos el cariño que aún guarda el público y que sigue vivo después de tanto tiempo. Estamos abocados a rendirle un tributo con canciones que compusimos juntos y otras que eran del agrado de Jeffrey", señaló Ricardo Brenneisen.

NUEVO LIBRO SOBRE LOS ROLLING STONES


ROD WOOD LO CUENTA TODO

Hace una semanas volví a leer ese delicioso libro, escrito por Sergio Galarza y Cucho Peñaloza, Los Rolling Stones en Perú, y lo volví a disfrutar como cuando salió en su momento. Leo el día de hoy la noticia de que Ron Wood ha escrito sus memorias sobre su andanzas y escándaloscon los Stones y el libro será lanzado este 28 de noviembre en España. Los dejo con la nota:


A sus 61 años, el guitarrista de los Rolling Stones, Ron Wood, publicará sus memorias sin censura, donde habla sobre los “vandalismos en hoteles de lujo” que protagonizó, entre otras polémicas aventuras, con sus famosos compañeros. Memorias de un Rolling Stone es el libro en el que relata sus varias décadas “empapadas en alcohol y animadas por orgías frenéticas en mansiones victorianas”, señaló.

El volumen, que se publicará en España el próximo 28 de noviembre, promete una larga descripción, “sin pelos en la lengua”, de sus experiencias musicales y personales, y de su relación con otros artistas.

Sin embargo, una de las cosas que sorprenderá es que Wood no deja muy bien parado a Mick Jagger a la hora de definir al líder de la banda. Considera al guitarrista Keith Richards –“mi hermano musical, mi sparring, mi amigo”– la verdadera alma de los Rolling Stones, por encima de la megalomanía de Jagger: “Mick es fantástico para nosotros, pero sin Keith no habría banda”, dice.

Cuenta cómo Richards, a quien describe como “míster zar antidroga”, llegó a amenazar con un arma de fuego a un Wood atiborrado de cocaína.

FESTIVAL DE COMIC (HASTA EL 23 DE NOVIEMBRE EN LA BNP)

20 November 2008

VARGAS LLOSA SOBRE ONETTI


ENSAYO EL VIAJE A LA FICCIÓN

Uno de los creadores latinoamericanos que más me ha llamado la atención por la construcción de personajes perturbados y atmósferas enrarecidas es el uruguayo Juan Carlos Onetti. El universo narrativo creado en sus relatos y novelas es muy singular y aquellos que se han acercado a su obra pueden dar fe de lo que hablo. El día de ayer, Vargas Llosa presentó en Madrid un libro de ensayos sobre el autor de El astillero. En la sección cultural de La República se recoge la nota:

Madrid. EFE:

La admiración que siente Vargas Llosa por el escritor uruguayo se palpa en el ensayo El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti, que presentó ayer en la Casa de América de Madrid. Onetti, cuya obra es considerada por Vargas Llosa como "una metáfora del gran fracaso de América Latina", ha sido explorado a profundidad. Además, según el escritor español Juan Cruz, este ensayo es "el mapa más extraordinario que se haya hecho jamás de la improbable geografía de Santa María".

"Frente a América Latina no hay sino una escapatoria: huir, aunque sea con la imaginación", afirmaba Vargas Llosa, "Y ¿no es eso la América Latina en la que Onetti nace, escribe y vive? ¿No es ese el continente donde todos los intentos de salir adelante fracasan?", se preguntó. Vargas Llosa fascinado siempre por "la gestación de las grandes obras literarias" aludió ayer a El infierno tan temido de Onetti, "el más extraordinario de sus cuentos" y, acaso, "la más inquietante exploración del fenómeno de la maldad humana", según afirma.

CUENTO DE SANDRO BOSSIO


DE "CRÓNICA DE AMORES FURTIVOS"

Hace unos días, recomendé la lectura de un escritor poco difundido y promocionado y no suelo ultizar este blog para recomendar autores que no valgan la pena. Quiero, a través de este post, dar a conocer a los lectores un cuento de Sandro Bossio extraído de su ultimo libro de relatos, Crónica de amores furtivos. El relato lleva por título "El valle de los mutilados".

En la contraportada del libro, podemos leer lo siguiente:

"Tras cinco años de silencio, Sandro Bossio Suárez, el autor de la novela El llanto en las tinieblas, vuelve al ruedo con esta colección de relatos de indiscutible destreza literaria.

Historias de amor, de fantasía, de crímenes, de política, de época. Esas son la materia prima de los dieciséis cuentos que componen el compendio. Varios de ellos han merecido premios y nominaciones internacionales; otros han sido publicados anteriormente en revistas literarias; pero la mayoría son echados al mundo por primera vez, como dice su autor, «para que prueben suerte».

Sin tratarse de un libro de cuentos temático, sino más bien de una antología personal de múltiples aristas, Crónica de amores furtivos se alza como una metáfora de múltiples rostros, una compleja polifonía de nuestra miseranda condición humana. El autor, profundo conocedor del alma del hombre, escudriña las vivencias, los dramas y los infortunios de nuestros tiempos, y compone un verdadero retablo de personajes inolvidables. Argumentos sólidos, prosa inspirada, dominio técnico, desenlaces inesperados, son algunas de las claves del singular arte narrativo de Sandro Bossio Suárez presentes a lo largo de este libro memorable".


EL VALLE DE LOS MUTILADOS



Por la mañana los niños siguieron torturándome. El primero en ingresar a la cabaña fue el muchacho alto, el del arco en la cintura, y detrás llegaron los más pequeños. Volvió a llamar mi atención la chica del flequillo sobre la frente, porque, otra vez, se quedó frente a mí, sin decir nada, escrutándome con el único ojo que le quedaba. Me dolía todo el cuerpo y, de tanto que me habían golpeado, no sentía las piernas. Los bejucos, con los que estaba amarrado a los horcones, empezaban a secarse, sangrando mis muñecas cada vez que hacía esfuerzos por liberarme. En cuanto los vi les pedí agua. El muchacho del arco hizo un sonido con la garganta y en seguida sentí un gargajo caliente sobre mi pómulo. Después iniciaron de nuevo el ceremonial de sangre. Y, en efecto, con los primeros golpazos mi camiseta de la aviación peruana no tardó en llenarse de sudor, de salpicaduras, de baba colorada. En ese momento apreté los ojos, resignado a morir.

Y entonces me vi, meses atrás, haciendo la fila ante las fuerzas aéreas para cumplir con el servicio militar. No era la mejor época para alistarse: el terrorismo había recrudecido y, como los soldados eran los primeros en morir emboscados por las patrullas enemigas, los muchachos inventaban todo tipo de evasivas para dispensarse del servicio. Yo, mordido por el hambre que ellos no sentían, fui sincero con el intendente de las inscripciones y así aparecí en los galpones de la aviación, con la cabeza rapada y los pies apretados por los borceguíes. A las pocas semanas estaba plenamente habituado al toque de la clarinada, a las lentejas de la gamela, al peso del fusil, a las patadas que el sargento nos propinaba cada vez que abandonábamos las duchas a destiempo. A lo que tardé a acostumbrarme fue a volar, porque siempre le tuve espanto a las alturas, y además porque desde mi infancia me persiguió la sensación de que mi muerte estaría marcada por un accidente aéreo. Debido a que me ponía blanco cada vez que veía de cerca uno de esos aparatos que quién sabe cómo se sostienen en el aire, el capitán de vuelo encarnizó sus iras contra mí, y resulté el primero en elevarme a kilómetros de altura y el primero en ser empujado con un pedazo de tela para amortiguar la caída. Increíblemente, sobreviví a todos los saltos, aunque pasé días estremecido de miedo sobre mi litera. Con todo, a los seis meses estaba preparado para batir al enemigo, y como eso me emocionaba más que nada en el mundo, el día en que el capitán llamó a mi contingente para volar hacia la selva central, supe que era mi oportunidad. Me vestí como manda el reglamento, cargué mi alcarraza y mi fusil, y aparecí antes que nadie en el patio de maniobras, listo para abordar la avioneta que habría de conducirnos a la malaventura. Todos intuimos que algo marchaba mal en los motores cuando el aparato empezó a dar tumbos, bandazos en el aire, y la tensión se convirtió en zozobra cuando nos percatamos que emprendíamos una irremediable carrera a tierra. El capitán, la verdad, no se condujo como el valiente que decía ser, porque en cuanto empezamos a descender sin control, nos miró despavorido, sudando a mares, hasta que, impulsándose con sus paracaídas, se lanzó al vacío. Nosotros no atinamos a hacer lo mismo sino hasta que el avión empezó a rozar las primeras copas de los árboles, y, en medio de una tolvanera de ramas y ruidos endemoniados, vibró en caída libre hasta que todo se detuvo en medio de una gran nube de polvo. Desperté rodeado por los cuerpos de mis amigos, todos rígidos, y al abandonar el avión me encontré con las lanzas enfiladas de mis verdugos. Al primero que vi, inmóvil en la bruma, fue al muchacho del arco en la cintura. Luego, poco a poco, fui distinguiendo al resto. Pese a su fisonomía, al furor que destellaban sus miradas, no los juzgué peligrosos, de modo que intenté acercarme a ellos, arrastrando la pierna que tenía ensangrentada. Pero el muchacho del arco les impartió una orden en su lengua bárbara, que los puso más a la defensiva todavía, y yo tuve que detenerme y esperar que fueran ellos los que se acercaran. Lo hicieron, en efecto, y cuando los tuve delante me di cuenta de que todos eran defectuosos: unos rengueaban, otros lucían muñones como troncos cercenados, otros no podían enderezarse, y había quienes mostraban piernas incompletas y quienes me apremiaban con sus encías donde no queda un solo diente. La que más compasión me inspiró fue la niña del flequillo, porque le faltaba un ojo y, para compensarlo, había colocado sobre su cuenca vacía la pupila torva de una muñeca. La visión de ese ejército fantasmal, patibulario, me produjo no sólo espanto, sino hasta repugnancia, y ni en esa ni en las horas siguientes pude imaginar a qué debían su terrible condición. El muchacho del arco dio una nueva indicación para que todos cerraran sus manos sobre mí. Así, preso de esos niños infectos, marché a su caserío. Atravesamos riachuelos, repechos resbalosos, senderos furtivos en el boscaje, y trasmontamos riadas pestilentes y pantanos humeantes, perseguidos por oleadas de vapor y toques eléctricos, hasta que llegamos a una aldea con algunas cabañas armadas sobre plataformas, dentro de una de las cuales quedé tendido. Lo único que sabía era que estaba en territorio asháninka. Los niños más grandes, siempre ante la atenta mirada del muchacho del arco, me ataron a los horcones. La tortura empezó de inmediato. Mi pierna herida empezó a recibir hincones, pateaduras, salvajes dentelladas que no pude repeler debido a mis amarras, pero también a mi estado agónico, y después vinieron los garrotazos, los reveses, las feroces zarpadas inferidas con plantas espinosas. En los interludios del suplicio, les preguntaba por qué me maltrataban si nada les había hecho, y trataba de explicarles que era aviador, que había sufrido un accidente, que necesitaba socorro, pero ellos sólo me miraban con la misma expresión aterradora, como deben mirar los cadáveres esos que dicen salen de noche para asustar a los noctívagos, y seguían adelante con sus verdugazos. A la medianoche mi cuerpo estaba acostumbrado a los flagelos y ya casi no sentía dolor. Finalmente, los golpes cesaron y los muchachos se retiraron, mirándome con la pavorosa promesa de volver. En su ausencia, durante las horas siguientes, batallé contra mis amarras, pero con el esfuerzo no logré sino acortar la extensión de los bejucos, que seguían desguazándose, y cuanto más se secaban más resistentes se ponían. Vencido, dormí a intervalos, escuchando el protesto de las aves en las copas, la fusilería de los insectos, el grito montaraz de los monos nocturnos que me ponían los pelos de punta. Mi pavor redobló su intensidad cuando, en algún momento de la madrugada, advertí entre las sombras una presencia. Un momento después, con el corazón rebotando contra mi pecho, tenía al frente el único ojo de la niña del flequillo. El espanto hizo que pegara un grito y que ella, asustada también, se acurrucara como un animalillo herido en la oscuridad: su vaga apariencia venía escoltada de una especie de fulgor tenue, de aureola agónica que se movía para todos lados con ella. Largo rato esperé que volviera a acercarse, pero como no lo hizo, decidí llamarla con voz temerosa, acaso con la intención de persuadirla de que me asistiese con las amarras. A la tercera invocación reaccionó al fin y, deslizándose como una bestia rastrera, se aproximó. En ese momento reconocí el dispositivo luminoso que se movía con ella: era una botella de plástico donde habían quedado atrapadas cientos de luciérnagas. Traté de hablarle con suavidad, para no espantarla otra vez, pero el miedo me hizo levantar la voz, y ella vaciló. Intenté enmendar mi incompetencia aludiendo a su hermosura, pero como ella continuaba mirándome sin decir nada, pensé que no entendía mi idioma. Ya no para persuadirla de que me socorriese, sino simplemente para vaciar las tristezas de mi alma, seguí hablándole, y mientras iba contándole mis desesperanzas, mis miserias, la niña movía suavemente su carita alumbrada por el resplandor de las luciérnagas. Al final, cuando quedé callado, se acercó más hacia mí y me sorprendió con una palabra en perfecto castellano:

—Papá.

Me estremecí, claro, y un sentimiento de piedad suplió al miedo. Utilizando sus deditos movedizos, la niña se dio entonces a una caricia prolongada de mi rostro, y mientras lo hacía no cesaba de recordar a su progenitor. Con movimientos suaves, incliné mi mejilla de tal manera que pudiera aprisionar, contra mi hombro, su manita tibia. Le pregunté qué había ocurrido con su papá y entonces me enteré que no sólo el padre de ella sino todos los adultos de la aldea habían desaparecido una mala tarde de crecidas. Los niños y muchachos habían ido al río a pescar zúngaros, y habían pasado la tarde retozando en el agua barrosa, y cuando regresaron vieron la aldea humeante: sólo quedaban unos pocos ancianos sobre el polvo, gimientes. Uno de ellos, con sus últimos alientos, les habló de los demonios que esa tarde habían asaltado la aldea, escupiendo fuego con sus armas, pateándolos, llevándose a varios para enrolarlos por la fuerza para la lucha armada, y les dijo que escaparan porque iban a volver. Los niños enterraron a sus muertos, pues sabían que las almas de los insepultos no van al mundo de arriba, al Anankampi, y el mayor abrazó a los más pequeños, y los consoló: no debían abandonar su tierra, porque era de ellos, y porque además sus padres, que eran guerreros y cazadores, les habían infundido la lucha por lo que les pertenecía. En lugar de emprender la retirada, el mayor, que se llamaba Shapiama, los organizó en cuadrillas, impartiéndoles la orden de pulir pértigas y garrochas, y envenenar dardos y cerbatanas, y tender trampas y excavar fosos para enfrentar a los demonios que, ciertamente, llegaron en la noche como una borrasca, sacudiendo las frondas, apurando las armas, echando espuma por la boca. Los muchachos tomaron sus lugares y, cuando los tuvieron cerca, enderezaron las lanzas. Flechas, aguijadas, dardos vesicantes cruzaron la noche vaporosa, hundiéndose en el cuerpo de los demonios, que se desbarrancaron en una marejada colorada, mientras sus armas empezaban a expectorar fuego. Varios muchachos se hincaron sobre el polvo, tocados por las balas, y poco después habían dejado de moverse. Shapiama tampoco sobrevivió. Cuando los demonios escaparon por la espesura, rumbo al torrente, los muchachos hicieron cuentas: no quedaba uno solo indemne. Los más saludables recorrieron el monte toda la noche en busca de hierbas para calmar la calentura de los heridos, y aunque muchos no resistieron, al final hubo sobrevivientes. Desde ese día, incompletos pero de pie, vivían a la espera de los demonios que, estaban seguros, volverían para vengar a sus muertos. Por lo mismo, nadie era bienvenido, y mucho menos mientras no encontraran al nuevo líder que supliera a Shapiama. Al enterarme de esto, comprendí que no saldría vivo de la cabaña, porque los muchachos nunca entenderían mis argumentos y siempre me verían como a un enemigo. La niña, finalmente, pegó su carita llorosa sobre mi frente, y me confesó que una exhalación, un relámpago punzante, le había arrebatado uno de sus ojos. Cuánto hubiera dado por soltarme las amarras en ese momento, y no ya para escapar, sino para corresponder al abrazo de esa niña tierna que conmovía mis entrañas.

No terminaba de amanecer cuando volvieron. Esta vez me parecieron menos siniestros, quizás porque me había acostumbrado a ellos, pero la faena prometía ser más sanguinaria, pues no llegaban solo con sus instrumentos de tortura, sino con unos artefactos que me paralizaron. Entre las nuevas cosas que traían me llamó la atención una cesta con tapa que el muchacho del arco acunaba entre sus brazos como un tesoro. Cuando sentí el primer porrazo del día, el dolor de mis huesos y tendones se reactivaron, y mis músculos empezaron a temblar, incontrolables. Me golpearon durante varias horas, al cabo de las cuales quedé sin fuerzas, esperando terminar de morir. Pero la muerte no llegaba. Dejaron que me repusiera un poco para hacer algo que me llenó de espanto: en una especie de ritual impío, ante la mirada atenta de la rueda de monstruos, el muchacho del arco lanzó la cesta por delante. A través de las turgencias ensangrentadas de mis párpados, pude ver entonces que de la cesta tumbada emergía una enorme serpiente negra. La reconocí de inmediato, era una afaninga, y se liberaba de su cautiverio lenta, sibilante, trazando amplias curvas. Mientras se acercaba a mí, recordé a mis abuelos quienes, de chico, me decían que me cuidara de las afaningas, pues eran las serpientes más venenosas de la selva, que bastaba unos minutos para que su mordedura destrozara tus esencias. Un segundo después y la serpiente estaba sobre mis piernas, pesada, elástica, fría como el abdomen correoso de una babosa gigante. La respiración sobrecogida de los niños llenaba la habitación. Al llegar a la altura de mi pecho, la víbora se detuvo, la cabeza erguida, clavando sus malévolos ojos en los míos, y largo rato medimos nuestras miradas. De pronto el muchacho del arco se acercó a nosotros y, sin miramientos, espoleó a la serpiente con una pértiga. El reptil se reacomodó: enorgulleció el semblante, abrió las fauces, me mostró las paredes abultadas del hocico, la lengua ponzoñosa, los dos colmillos babeantes de sustancia mortal. Y, en su esfuerzo por defenderse de los golpes con la pértiga, mordió lo primero que encontró. Sentí un dolor candente, fugaz, y al instante el hombro donde la víbora había clavado sus colmillos empezó a adormecérseme. Era cierto lo que decían mis abuelos, pues apenas la serpiente cruzó mi pecho y tocó suelo, ya el mundo empezaba a disolverse entre rachas de neblina. Percibí, borrosamente, que los muchachos se lanzaban a una encarnizada cacería contra la víbora. Mientras la habitación se llenaba con sus carreras y gritos, y mientras a mí se me iba la vida en una especie de soponcio adormecedor, el muchacho del arco, impasible, llegó a mí con un recipiente diminuto. Una vez recapturada, la víbora volvió a su cesta, y el silencio se apoderó de nuevo de la cabaña en el momento en que dos chiquillos me abrieron la boca por la fuerza para que el muchacho del arco vaciara el contenido repugnante del recipiente. Mi cuerpo se conmovió al tragar el líquido inmundo, arqueándose con infinita violencia, pero, controlado por las amarras, volvió a su posición durmiente. Entendí que esa era también parte de la tortura. No puedo decir cuánto tiempo estuve vegetando entre la vida y la muerte después de beber el contraveneno, lo único claro que me queda es que cuando caía la tarde volví del todo a este mundo y encontré a los niños en expectante silencio, mirándome con algo parecido a la esperanza. Me pasé la lengua por los labios, que me parecieron dos trozos de cuero curtido por lo sedientos que estaban, y de pronto, sin que lo hubiera pedido, la niña del flequillo me alcanzó una vasija con agua, que bebí hasta saciarme. Luego me desamarraron y, en completo silencio, me arrimaron los hombros para incorporarme. Mis piernas casi no podían tenerse en pie, pero haciendo grandes esfuerzos salí de la cabaña, dejándome embeber por la humedad rosácea del medioambiente. Socorrido por los muchachos, bajé de la plataforma hasta llegar al claro polvoriento donde me esperaba el resto. Como siempre, ahí estaba el muchacho del arco, plantado al centro de todos. De pronto los brazos que me sostenían se apartaron, lanzándome de bruces sobre el suelo, y desde allí elevé los ojos, como en la mañana los había elevado la víbora, para enfrentarme a la mirada fiera del cabecilla. Se allegó a mí y, otra vez, pensé que torcería mi rostro de una patada. Pero esta vez no hubo violencia, solo una mano que se escabullía entre mis cabellos sangrantes, y que soportaba el peso de mi cabeza que ambicionaba sucumbir. El muchacho, por primera vez, habló en cristiano:

—Lo hemos golpeado durante un día entero y ha sobrevivido —dijo y se volvió hacia todos los niños que permanecían en silencio—. Se ha resistido al veneno de la afaninga. Quiere decir que tiene el alma y el cuerpo preparados.

Entonces el ruedo de engendros empezó a aclamar y el muchacho del arco me ayudó a incorporarme:

—Los demonios se llevaron a Shapiama, nuestro dirigente, y hemos esperado mucho tiempo para que el cielo nos envíe a su sucesor —dijo—. Y tú eres el elegido, el que nos guiará a partir de ahora y nos dirá qué debemos hacer para vencer a los demonios.

En ese momento la aclamación de la concurrencia creció como un torrente embravecido. No sé por qué consideré que hasta el propio boscaje se sumaba a la algarabía con sus voces montaraces y, resignado a comandar en adelante a ese grupo de engendros, sentí las manitas tibias de la niña aferradas a mi torso.

18 November 2008

EL COMERCIO, LAS RATAS Y LA VERDAD


SOBRE LAS ÚLTIMA MOVIDAS EN EL DECANO

Por: Rodrigo Nuñez Carvallo

Curioso destino el de Paquito Miro Quesada Rada. Después de algunas veleidades izquierdistas como el instituto Voltaire, y su apología de la democracia directa, fue profesor de ciencias políticas en las aulas sanmarquinas, y publicó algunos libros que estaban en algodón. Luego nos sorprendió con su enrolamiento en acción popular, pugnando por una candidatura que finalmente no arribó a buen puerto. Pero en todo caso, Paquito luchó contra la dictadura e hizo gala de decencia.

Pues bien, en octubre pasado una extraña alianza entre accionistas minoritarios lo llevó a la dirección del decano. La precaria mayoría que obtuvo fue rápidamente neutralizada mediante la presión de los grupos económicos que se esconden bajo el logotipo del decano, en especial la constructora Graña y Montero. Es una vaina cuando los medios son propiedad de los pulpos y solo sirven para defender intereses crematísticos. Pero esa es otra discusión. Parafraseando a Platón es imposible ser más amigo de la verdad que de Pepito Graña MQ, el hombre de la marmaja que instrumenta El Comercio para hacer negocios no siempre limpios como el remate de Collique.
Pepito Graña, el pataza de Alan, le entregó a Paquito la dirección pero no el poder. Impuso a un mediocre editor como Hugo Guerra, que además es asesor del inefable almirante Giampietri y sacó de la manga una estúpida teoría: es preferible la corrupción al chuponeo. El flamante director acicateado por la vanidad atracó, y se convirtió de esta manera en el rehén de Pepito y de la estrategia de control de daños del aprismo tras los petroaudios.

Luego los acontecimientos se han desarrollado en cascada. Con la peregrina idea de que el chuponeo es peor que el hurto agravado, se bloqueó la difusión de los petroaudios. Felizmente Fernando Ampuero y Pablo O’Brien se pusieron a órdenes de Rospigliosi y Laura Puertas para difundirlos, y así surgió el “petrogate”. Gracias a este caso hemos sabido de la podredumbre aprista que enloda al propio presidente, sobre quien pende qué duda cabe la vacancia.

En CADE 2008 Alan dejó traslucir su patería con Pepito Graña MQ. No solo los liga la pasión por la inversión sino el escandaloso robo de Collique. En una licitación amañada por el todo terreno ministro de Vivienda Enrique Cornejo, que ya sabemos a quien reporta, se vendió un terreno valorizado en 600 millones de soles en solo 100 melones. Una verdadera ganga para Graña y Montero, y los chilenos de Besco. Ya sabemos entonces quien le depositará a Alan en cuentas off shore de paraísos fiscales los cien millones de dólares de la coima.

Aunque han consumado el latrocinio, no está dicha la última palabra sobre la irregular venta del aeródromo de Collique. La forzada renuncia de Alvarez Rodrich y mañana la de Laura Puertas de Canal 4, anuncian que las ratas llegaron a El Comercio. ¿Después hablar de la libertad de prensa? El hombre que combatió la cleptodictadura de Fujimori, hoy defiende los latrocinios de Alan, en nombre de la gobernabilidad. ¿Y la verdad, Paquito, dónde queda? ¿Y la decencia? En nombre de tu limpio padre, el filósofo Francisco Miró Quesada Cantuarias, retírate de ese nido de ratas, y límpiate de esa nefasta alianza entre cutreros que hoy te utilizan para que nadie descubra sus timos. Mas vale la honra que el poder. Te lo dicen los amigos…

Y mientras tanto no compre ni El Comercio ni Perú21, por salud pública.

17 November 2008

LAS MOVIDAS EN "PERÚ 21"


SOBRE UNA MUERTE LENTA PERO SEGURA

El día de hoy, cuando me animaba a comprar Perú 21, recordé las últimas movidas en el diario y en una hojeada rápida, al ver que ya no figuraba el clásico editorial que redactaba todos los días Augusto Álvarez Rodrich, le devolví el periódico al del quiosco y compré La República. Es una lástima que uno de los diarios que estaba renovando la prensa peruana se vaya al carajo por unas movidas orquestadas por la red de corrupción que parte desde el gobierno y alcanza sus tentáculos hasta la prensa que adecentaba el periodismo.

A la salida del Álvarez Rodrich, se ha sumado la renuncia de los principales colaboradores del diario, entre ellos Fernando Rospigliosi, Rosa María Palacios, Carlos Basombrío, Jorge Bruce, Nelson Manrique, Martín Tanaka y Alonso Cueto. Es decir, ¿qué es lo queda del Perú 21 orginario y decente? Solo el nombre de un proyecto periodístico que la corrupción acaba de secuestrar de manera indefinida.


PRESENTACIÓN DE REVISTA "TINTA EXPRESA"


En su más reciente número, el tema central gira en torno a las Literaturas Andinas, publicando en esta ocasión a diversos estudiosos literarios e investigadores como Miguel Ángel Huamán, Gonzalo Espino, Mauro Mamani Macedo y Roberto Sánchez Piérola, del mismo modo a reconocidos escritores como Iván Yauri Montero, Óscar Colchado, Julián Pérez, Cecilia Granadino, Catalina Bustamante, Juan Cristóbal y algunos poetas y narradores contemporáneos.

La presentación del tercer número se llevará a cabo el miércoles 19 de noviembre a las 7.30pm en el Centro Cultural CAFAE, (Av. Arequipa 2985-San Isidro) y contará con la participación de reconocidos escritores, como Omar Aramayo, Dante González, Iván Yauri y Elizabeth Lino.

Pueden adquirir Tinta Expresa en las siguientes librerías:
-"Comentarios" y "El virrey" / Centro de Lima
-"Fondo de Cultura Económica" y "Época" / Comandante Espinar -"Ibero" / Av. Diagonal
-"Contracultura" / Av. Larco, Miraflores.
- Fotocopiadora “Mary” / Rotonda. Puerta Nº 3 UNMSM
- Fotocopiadora “La Rampa” / Facultad de Letras UNMSM

Visite nuestra página:
http://tintaexpresa.site90.net

SANDRO BOSSIO Y "CRÓNICA DE AMORES FURTIVOS"


OTRO LIBRO PARA RECOMENDAR

Uno de los autores que no me canso de recomendar a los lectores jóvenes es Sandro Bossio (Huancayo, 1970) y su novela El llanto en las tinieblas, ganadora del Premio de Novela BCR 2001, novela histórica ambientada en el Perú colonial y narrada con una prosa cuidada y fluida. Bossio es un autor poco conocido (salvo por cierta crítica especializada) y que, a diferencia de otros escritores de su generación, no goza de la difusión y promoción que se merece. Un olvido injusto como muchas cosas que ocurren en nuestro país. Además, no hay ninguna edición que le haya hecho mérito a la mencionada novela. Es por ello que los conmino a que corran a conseguir la novela antes del fin de semana largo porque es un libro que no tiene pierde (A los que no les guste, me entregan el libro y les devuelvo su dinero, porque el ejemplar que lo tenía me lo extrajeron de la biblioteca algun amigo avisado).

El día de hoy, Javier Ágreda escribe una reseña en la sección cultural de La República sobre su último libro de cuentos, Crónica de amores furtivos (Editorial San Marcos, 2008):

Hay en este libro cuentos muy diversos: policiales, históricos, fantásticos, realistas. Incluso combinaciones de estos tipos, como ocurre en "Concilio mayor", el más extenso (casi una novela corta), un relato policial que nos remite a Huancayo en el siglo XVI y a un convento dominico en el que se produce una serie de misteriosos crímenes. Como en su novela, la principal virtud literaria de Bossio en este cuento es el lenguaje artísticamente trabajado, con "un vocabulario hábilmente manejado, que nos confirma en el mundo literario en que el autor busca situar al lector" (Luis Jaime Cisneros, sobre El llanto en las tinieblas).
Al lenguaje hay que sumar un destacable manejo de las técnicas narrativas y el acertado desarrollo de algunas tramas. Varios relatos tienen incluso un final sorpresivo que parece dar vuelta a lo narrado hasta entonces. "Retornos", "El juego de las equivalencias" y "En busca del Paititi" están entre los más logrados cuentos del libro y combinan atmósferas realistas con finales fantásticos, o al menos "extraordinarios", a la manera de Poe. Abiertamente fantásticos son "El hombre que habló con la muerte" y "El fin del infinito", ambos con personajes sobrenaturales que, a su paso por este mundo, establecen vínculos afectivos demasiado humanos.

Hay también cuentos de atmósfera –como "Réquiem para una pianista polaca" y el que da título al libro–, de realismo extremo (Kassandra", "Insalvables diferencias de una pareja dispar") y una serie de relatos sobre la violencia política de los años 90 ("Daños colaterales", "El valle de los mutilados", "El largo tren del olvido"). Sin embargo, en estos registros Bossio muestra todavía ciertas deficiencias, y los relatos resultan inferiores a los mencionados previamente. No obstante estos altibajos, Crónicas de amores furtivos es un buen libro de cuentos, uno de los mejores publicados en nuestro medio en el año que está por terminar.

16 November 2008

EL CANON DE CÉSAR VALLEJO


EN UNA ENTREVISTA PERDIDA DEL POETA TRUJILLANO

Leo en la sección cultural de La República el hallazgo de una entrevista a César Vallejo realizada por un artista cubano, Armando R. Maribona, que apareción en El diario de la Mrina de La Habana. En la misma, el poeta trujillano hace un repaso por su canon personal y descata la labor literaria de algunos escritores y colegas contemporáneos como José Carlos Mariátegui, Luis Alberto Sánchez, Juan José Lora y Federico More. También reconoce el magisterio de la obra de González Prada y la labor de Clemente Palma y Francisco García-Calderón. Por otro lado, no se olvida de los amigos del Grupo Norte como Antenor Orrego, Alcides Spelucín y Garrido Malaver. Los dejo con el artículo:

LA LISTA DEL VATE

No era esta la primera vez que Vallejo hacía un balance personal de la literatura peruana. Lo había hecho antes en sus artículos "Literatura peruana, la última generación" (El Norte, 12 de marzo de 1924) y, de manera menos incluyente, en "Los escritores jóvenes del Perú" (El Norte, 4 de abril de 1925). En esta oportunidad, Vallejo amplía el espectro de su balance y comenta junto a la actividad literaria de los más jóvenes, la de las promociones anteriores, lo que nos permite conocer, por ejemplo, la alta estimación que tenía por la obra de Manuel González Prada, Francisco García Calderón y Manuel Ascensio Segura. En este mismo sentido, también son novedosas las alusiones a la labor narrativa de Clemente Palma y Manuel Beingolea, considerados dos de los cuentistas más destacados del Perú. Entre los más jóvenes encontramos a bastantes amigos de Vallejo en Trujillo —Antenor Orrego, José Eulogio Garrido, Óscar Imaña, Alcides Spelucín, Federico Esquerre, Juan Espejo Asturrizaga—, y a algunos compañeros en Lima —Ernesto More, Luis Berninsone, José Carlos Mariátegui, Luis Alberto Sánchez, Juan José Lora, Felipe Rotalde, Francisco Sandoval—. Entre los escritores de la última generación debe destacarse especialmente a aquellos no citados en los artículos de El Norte arriba mencionados: Pablo Abril de Vivero, Héctor Velarde, César Falcón, Ricardo Vegas García, Carlos Ríos Pagaza, Angélica Palma, Clodo Aldo López Merino.

En sus palabras introductorias, Maribona parece seguir lo ya afirmado por Juan José Lora en "El dadaísmo: sus representantes en el Perú" (La Crónica, Lima, 20 de junio de 1921), artículo en el que el joven poeta y amigo de Vallejo lo consideraba "el iniciador en América" del dadá. Lora fundamentaba su afirmación de este modo: "Para llegar al convencimiento de mis palabras hay que lograr un elevado plano de sensibilidad, y leer con detención la obra que hace tres años dio a la publicidad Vallejo, con el título de Los heraldos negros. En ella está marcado, con agudo relieve, el intento de liberación rítmica, de concentración emocional, de sugerencia sensacional inmediata, de expresión íntima, que es la acordación total y fundamental de Dadá, el porvenir magnífico del nuevo verso". Es interesante notar que tanto Lora como Maribona se refieren a la originalidad estética de Los heraldos negros, y que ambos se confunden al afirmar que este libro apareció en 1918, y no en 1919. Aunque no vinculada con Los heraldos negros, la filiación de Vallejo con el dadaísmo puede encontrarse también en la primera reseña conocida de Trilce, publicada por Luis Alberto Sánchez, "Dos poetas" (Mundial, 3 de noviembre de 1922); de ella se hicieron eco algunas de las contribuciones a la polémica de Chiclayo que despertó el segundo libro de poemas de Vallejo. Aún más, la segunda edición de este libro, la madrileña de 1930, también mereció un comentario de Pierre Legarde, publicado en la revista parisina Comoedia (12 de julio de 1931, p. [3]) y titulada "Trilec [sic] ou le dadaïsme au Peru". Todo ello nos recuerda que la relación de Vallejo con la vanguardia, y con el dadaísmo en particular, fue subrayada desde su aparición.

EXPOSICIÓN DE IVÁN FERNÁNDEZ-DÁVILA EN LA NOCHE DE BARRANCO

15 November 2008

"SUEÑOS REALES" DE ALONSO CUETO


RECOMENDACIÓN PARA EL FERIADO LARGO

Mientras todo el mundo en Lima se prepara para disfrutar los 4 días de feriado -con la manoseada frase "Escapate de la rutina"- por el encuentro de la APEC, me permito recomendar un libro que hace poco acaba de llegar a librerías: Sueños reales de Alonso Cueto, un libro que reúne artículos y ensayos publicados en revistas de literatura latinoamericanas y medios de prensa. Una lectura altamente recomendable (con la inclusión de mis autores fetiches como Flaubert, Nabokov y Carver) para aquellos amantes de la buena literatura y para que este feriado largo pueda disfrutarse al máximo, al margen de la saturación en las noticias sobre los ilustres visitantes a nuestros país. El libro ya lo pueden encontrar en las principales librerías.

En la contraportada del libro, podemos leer los siguiente:

Leer, como soñar, es un acto de hipnosis. Hechizados por un gran libro, sentimos que mientras dura la lectura, sus ficciones son verdaderas. Al igual que un sueño, una gran obra literaria toma los elementos de la realidad para sus construcciones imaginarias. Solo cuando despertamos o cuando dejamos de leer, nos damos cuenta de que todo ese mundo que se nos aparecía tan cercano e intenso, era una creación.

En este libro, Alonso Cueto escribe sobre las vidas y las obras de algunos de los escritores que todos amamos. La sublime lascivia de Vladimir Nabokov, la influencia de la hija trágica de James Joyce, la frustración esperanzada de Italo Svevo, los gloriosos fracasos de Joseph Conrad, la envidia de Gustave Flaubert por Madame Bovary, la secreta amante epistolar de Juan Ramón Jiménez, son entre muchos otros los temas de estos ensayos.

Para el autor, leer no es solo descubrir quién fue cada autor sino lo que significó o puede significar en la vida de cada uno de nosotros. Una ocasión de conversar más plenamente con el mundo que nos rodea y con nosotros mismos, de satisfacer nuestra necesidad de sueños reales.

12 November 2008

FERIA DEL LIBRO RICARDO PALMA


INVITADOS ESPECIALES DE ARGENTINA

Este próximo 29 de noviembre se inaugura la Feria del Libro Ricardo Palma en Miraflores y la Cámara Peruana del Libro, en conferencia de prensa, ha anunciado la presencia de destacados escritores latinoamericanos, entre ellos, César Aira y Carlos Chernov. Entre los escritores nacionales se ha asegurado la presencia de Alonso Cueto, Edgardo Rivera martínez y Miguel Gutiérrez. En la sección cultural de La República se anuncia este importante acontecimiento:

INTERNACIONALES

El invitado estelar es César Aira (Buenos Aires, 1949), de quien el 29 de noviembre se presentará su libro Cómo me hice monja. Dramaturgo, ensayista y traductor está considerado como el autor más prolífico argentinos con 60 libros. Cómo me hice monja fue elegida en España como una de las diez mejores publicada en ese país. También estará Antonia Katz (Santiago de Chile, 1975), autora del libro Escrito en la piel en el que aborda las relaciones lésbicas. De Argentina también viene Carlos Chernov (Buenos Aires, 1953), médico y psiquiatra. Ahora en Lima dará a conocer El amante imperfecto. Asimismo, el historietista Miguel Rep, quien hará una muestra de su trabajo Los libros dialogan con las bibliotecas. Desde España llegará el escritor José Ovejero que presentará Nunca pasa nada.

AUTORES NACIONALES

La Feria del Libro Ricardo Palma también será marco para que nuestros autores nacionales presenten sus nuevos libros. Miguel Gutiérrez, destacado autor de la generación del 60, presentará La invención novelesca, un libro de ensayo. Alonso Cueto también presentará su libro de ensayos Sueños reales. Lorenzo Helguero llevará la poesía al Parque Kennedy con su poemario Entre el cielo y el suelo. Edgardo Rivera Martínez entregará Diario de Santa María. César Hildebrandt hará lo mismo con su nuevo texto, Cambio de palabras. Asimismo, Gabriela Wiener presentará Sexografías e Hildebrando Pérez llevará Martín, la revista literaria que dirige. La feria no se olvidó de los niños: hay una programación especial para ellos.

11 November 2008

JOSÉ ANTONIO GALLOSO Y SUS PERSONAJES BIZARROS


EN LAPSUS WEB

Como muchos saben, la labor de José Antonio Galloso no solo se limita al campo poético o narrativo, sino que abarca otras artes como la fotografía y el trabajo en algunos medios audiovisuales (aparte de su frustrada carrera futbolística, en la posición de arquero, como alguna vez lo ha confesado). Esta vez, en la revista virtual LAPSUS WEB, se presenta una selección de un proyecto fotográfico sobre PERSONAJES BIZARROS DE SAN FRANCISCO, que viene preparando desde hace algunos años.

Los dejo con el link para que puedan disfrutarlo:

FERNANDO AMPUERO LO DICE TODO


SOBRE LOS "PETROAUDIOS" Y LA SITUACIÓN EN EL COMERCIO

Este fin de semana, en una programa dominical de reportajes periodísticos se dio a conocer la noticia sobre el escándalo que provocó en El Comercio la entrega de los "petroaudios" a algunos medios de prensa. Dentro de esta vorágine de corrupción, algunos periodistas honestos estuvieron implicados en este proceso y no se pudo obtener declaración alguna sobre su versión. Me refiero a Fernando Ampuero y Pablo O´Brien. Este domingo, en el diario La República, aparece una entrevista de Ángel Paez al escritor Fernando Ampuero sobre el escándalo de los "petroaudios" y su reacción en El Comercio:

–¿Por qué los "petroaudios" salieron primero en ‘Cuarto Poder’ si ustedes los tenían mucho antes?
–Porque la nueva dirección del diario El Comercio impidió la publicación, alegando que la difusión afectaría la gobernabilidad. Yo respondí que nosotros los periodistas somos personas que buscamos la verdad, nosotros no afectamos la gobernabilidad, los que afectan la gobernabilidad son los corruptos. Y la prueba es que el gobierno ha salido fortalecido y hasta el mismo presidente García ha dicho que en este caso el "chuponeo" ha sido beneficioso porque ha puesto en evidencia a los corruptos.

–Pero esa es una forma de justificar un acto ilícito. El ‘chuponeo’ es castigado por la ley y la ley no dice que el ‘chuponeo’ es bueno cuando expone la corrupción.
–Hay un ‘chuponeo’ ilegal que obra en beneficio del ciudadano y de la salud moral pública, y queda a criterio de los periodistas si publican o no la información obtenida mediante ese método. Durante una investigación uno debe buscar tanto en los altos salones de la política como en los bajos fondos. Y uno encuentra de todo. Ese es nuestro caso.

–Ricardo Uceda afirma que difundir audios obtenidos del ‘chuponeo’ no es periodismo de investigación.
–Si se refiere a limitarse a propalar un audio, sí. Pero en nuestro caso mandamos a hacer peritajes a los audios, verificamos todo lo que se tenía que verificar, hicimos una investigación que nos dio un sólido respaldo. Nuestro trabajo no se reducía a difundir grabaciones de ‘chuponeos’.

–Si bien el objetivo de los que financiaron los ‘petroaudios’ era exponer la corrupción, esa finalidad no justifica el espionaje telefónico que es una forma de crimen organizado.
–No lo justifica, pero sí justifica mi conducta periodística, porque estoy frente a un acto de corrupción. Esos señores lo que estaban haciendo no era tratar de tumbarse un gabinete o generar un problema político. Nuestra hipótesis es que se trataba de industriales peruanos avasallados por corruptos encaramados en el gobierno. Esa es la verdad de la milanesa.

–¿Está bien cometer un delito para revelar otro delito?
–Pero el periodista no es el que comete el delito. La obligación del periodista es difundir información de interés público. En este caso, además, los audios no se referían a asuntos íntimos o secretos de alcoba o temas de ese estilo. Estamos hablando de asuntos públicos. No hay una invasión de la privacidad. Había negociados y maniobras ocultas.

–¿Quién es más corrupto, el que está envuelto en los ‘petroaudios’ o el que graba ilegalmente?
–Creo que la grabación ilegal es un delito condenable, pero en este asunto hay prioridades y lo más importante es la corrupción, denunciar la corrupción y no denunciar al que hace la interceptación telefónica. En este caso, el periodista de investigación Pablo O’Brien hizo contacto con gente que le entregaba sobres cerrados, gente que no se sabe quiénes son, y que se manejaba con seudónimos, y nos entregaba el material porque sabía qué estábamos investigando.

Para continuar con la entrevista, aquí.

LOS 80 AÑOS DE CARLOS FUENTES


UNA VIDA ENTREGADA A LA LITERATURA

La imagen que siempre he tenido de Carlos Fuentes, como escritor y como ser humano, es la de un intelectual totalmente entregado a la literatura y a la reflexión, sin descuidar esa faceta tan humana que es el buen vivir. Son conocidas las anécdotas que protagonizó con los integrantes del Boom. En México, se preparan a celebrar a lo grande los 80 años de su existencia, y no es para menos, dada la importancia que tiene la historia, la cultura y la tradición mexicana en su obra. En la sección cultural de Perú 21, encontramos la siguiente noticia:

MÉXICO (Agencias).- Los actos de homenaje al escritor mexicano Carlos Fuentes, que hoy cumple 80 años, empezaron ayer con un coloquio en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fuentes, una de las plumas más destacadas de la literatura iberoamericana, será objeto de una serie de homenajes en todo México.

LOS FESTEJOS.

La cadena de actos comenzó ayer en la UNAM con el coloquio 'La región más transparente, 50 años después’, con motivo del medio siglo de la novela escrita por Fuentes. Dentro de este evento, el escritor ofrecerá una charla titulada 'Cómo escribí algunos de mis libros’.El 15 se inaugurará, en la Cineteca Nacional y en la Universidad Veracruzana, el ciclo 'Las clásicas de Fuentes y (Carlos) Monsiváis’, una selección de las películas preferidas de ambos escritores. Además, hoy ha sido declarado por el Gobierno mexicano 'Día Nacional de Lectura de la Obra de Carlos Fuentes’.

PRESENCIAS NOTABLES.

La inauguración oficial del homenaje al autor de La silla del águila será el 17 de noviembre, y contará con la presencia de la Premio Nobel de Literatura de 1991, Nadine Gordimer; el Nobel de 1982, Gabriel García Márquez; el ex presidente español Felipe González y el mandatario de México, Felipe Calderón. Del 18 al 24 de noviembre se realizará el coloquio 'El arte de...’, sobre las habilidades necesarias para novelar, narrar y filosofar, entre otras disciplinas. Entre los más de 140 invitados –de 25 países– destacan los periodistas Juan Luis Cebrián, Carmen Caffarel y Carmen Aristegui; los escritores Juan Goytisolo e Ignacio Padilla; los cineastas Arturo Ripstein y Alfonso Cuarón; el historiador Hugh Thomas y el director de la Real Academia de la Lengua española, Víctor García de la Concha. También asistirán Ricardo Lagos, ex presidente de Chile; Massimo D’Alema, ex primer ministro italiano; Jean-Pierre Chevènement, ex ministro francés; Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano, y Julio María Sanguinetti, ex presidente de Uruguay.

10 November 2008

RECITAL DE POESÍA EN LA CASONA DE SAN MARCOS



Recital Martes 11 de noviembre

Lugar: Auditorio del Centro Cultural de San Marcos - La CasonaHora: 7:00 p.m.Se ofrecerá una plaqueta con los poemas de los participantes.
Ingreso libre

ALEX MORILLO
ARIANNA CASTAÑEDA
RAFAEL GARCÍA-GODOS

TALLER DE NARRATIVA (NIVEL INTERMEDIO)


Una de las experiencias más gratificantes en mi labor docentes es la de dictar talleres de narrativa, más aun cuando el público asistente está conformado por personas apasionadas por la escritura. Luego del éxito del primer taller de narrativa y ha pedido de los talleristas hemos decidido iniciar un segundo taller, esta vez, a nivel intermedio, con un temario más que atracivo para aquellas personas que ya tienen una experiencia previa en relación con los talleres de creatividad.

Mención aparte es el local que nos acoge para dictar el taller como lo es la Librería Ksa Tomada, en la persona de Melissa Palma, lugar que en poco tiempo de existencia ha logrado posicionarse dentro del público lector como un espacio cultural necesario y gratificante.


TALLER DE NARRATIVA
(NIVEL INERMEDIO)


Librería Ksa Tomada y Bizarro Ediciones invitan a estudiantes, profesionales y público en general al TALLER DE NARRATIVA (Nivel Intermedio), interesados en la creación de textos narrativos que en el mes de noviembre dictará el escritor y editor Max Palacios.


INICIO: Sábado 15 de noviembre
DURACIÓN: 4 sesiones de 8 horas lectivas
HORARIO: de 11 a.m. a 1 p.m.
INFORMES E INSCRIPCIONES: Librería Ksa Tomada (Conquistadores 1238, San Isidro. Teléfono: 421-1123 / 421-1432. Preguntar por Melissa Palma)

CUPO LIMITADO (10 VACANTES)

08 November 2008

LA MALA NOTA (Antología "El colegio en el cuento peruano")


Quiero compartir con ustedes una buena noticia: el día jueves acompañe a Jorge Eslava en una conferencia sobre su obra narrativa juvenil y me anunció la aparición de una antología que venía preparando desde inicios de año: La mala nota (Antología "El colegio en el cuento peruano"), un trabajo que reúne a todos aquellos narradores que han abordado el tema del colegio como espacio narrativo dentro de su obra.

La antología comprende autores desde Ricardo Palma y José Diez-Canseco hasta autores contemporáneos consagrados como Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique, Alonso Cueto y Fernado Iwasaki. Además fueron invitados algunos escritores jóvenes como José Guich, Lorenzo Helguero, José Antonio Galloso, Sergio Galarza, Luis Hernán Castañeda, entre otros.

No está de más decir a mis lectores que uno de mis cuentos, "Jubilación" (tomado del libro Amores bizarros), ha sido incluido en esta antología.

En los próximos dias les estaré anunciando la fecha y el lugar de la presentación del libro, que será, hasta donde me alcanzó a decir Jorge Eslava, en un reconocido colegio.

Les incluyo la lista de autores antologados con sus respectivos cuentos:

Ricardo Palma:
¡Al rincón! ¡Quita Calzón!
Manuel Gonzáles Prada: El amigo Braulio
César Vallejo: El vencedor
José Diez-Canseco: Repartición de premios
Francisco Izquierdo Ríos: Ladislao, el flautista
Antonio Gálvez Ronceros: El cumpleaños del director
Mario Vargas Llosa: Los jefes
Alfredo Bryce Echenique: Un amigo de cuarenta y cuatro años
Augusto Higa Oshiro: La toma del colegio
Constantino Carballo Rey: Los prolegómenos
Alonso Cueto: Secretos
Fernando Iwasaki: Taís
Jose Güich Rodríguez: El sembrador
Carlos Rengifo: La noche de Bukowski
Lorenzo Helguero: Fiesta de promoción
Max Palacios: Jubilación
José Antonio Galloso: El retiro
Sergio Galarza: A la salida
Luis Hernán Castañeda: Una historia verdadera
Jesús Alzamora: Pelota de recreo
Víctor Falcón Castro: Círculos

06 November 2008

PICASSO, EL POETA


HAN SIDO PUBLICADOS COMO POEMAS EN PROSA

Que Pablo Picasso era un artista que se reinventaba en cada nuevo trabajo es algo que nadie duda al apreciar su obra pictórica, pero que se haya atrevido a frecuentar el Parnaso literario es algo poco conocido. En efecto, una serie de versos acaban de ser traducidos del francés al español un libro de poemas en prosa del pintor español, que ya se puede encontrar en librerias españolas para felicidad de los seguidores del artista. La nota en la sección cultural de La República:

Redacción internacional. EFE.

Uno de los genios del arte del siglo XX, Pablo Ruiz Picasso, también cantó a las musas en verso libre y ahora, por primera vez, sus poemas, editados originariamente en francés, han sido publicados en español bajo el título de Poemas en prosa.

Picasso empezó a escribir a partir de 1935, cuando a sus 54 años y meses antes de que estallase la Guerra Civil Española (1936-1939) tuvo a su hija Maya con Marie-Thérèse Walter y comenzó una relación con la fotógrafa surrealista Dora Maar, mientras su esposa, Olga Koklova, pedía el divorcio, que no consiguió nunca.

Picasso sin dar la espalda a las artes visuales, amarró el lápiz y la tinta china –como un poeta de haiku– para escribir estos versos de rima libre escritos en francés o español o en las dos lenguas a la vez. Su "corpus literario" fue fructífero –más de trescientos cincuenta poemas y tres obras de teatro–, sobre todo el que discurrió entre 1935 y 1936 y que después se fue atenuando hasta 1959, año en el que se fechó su último texto conocido.

04 November 2008

IVÁN THAYS FINALISTA DEL PREMIO HERRALDE


POR LA NOVELA UN LUGAR LLAMADO OREJA DE PERRO

Me entero por la sección cultural de La República de una agradable noticia: el escritor peruano Iván Thays a resultado finalista del Premio Herralde de Novela por Un lugar llamado Oreja de Perro. Extendemos nuestros saludos y felicitaciones a Iván por este reconocimiento que viene a coronar una trayectaoria literaria ganada a punto de talento, trabajo y dedicación. Asimismo, llena de alegría a los fieles lectores que han venido siguiendo su trayectoria desde los años 90 y que esperaban una nueva publicación literaria.

En el blog de Iván podemos leer la feliz noticia:

Y en cuanto a este blogger, bueno pues, logré terminar una novela después de 8 años de dudas y he tenido la suerte y el honor de quedar finalista del premio más prestigiosodel idioma y acompañar a un autor notable como Daniel Sada en el "podio" este año. Mi novela se presentó como El hombre invisible pero en realidad se llama Un lugar llamado Oreja de Perro. Pensaba transcribir las palabras que dije en la ceremonia, para que se enteren de qué va la novela, pero en este fucking hotel cobran 2 euros cada 10 minutos de internet. A mi regreso a Lima les cuento. En todo caso, me queda solo agradecerles a todos los que durante estos 8 años me decían "Vamos, Iván, termina la novela de una maldita vez" y yo decía: "tal vez sí, tal vez no". A todos esos amigos les dedico esta novelita y por favor, ¡no me pidan más libros hasta dentro de 8 años! (mentira, ya tengo una novela nueva jeje). Ahora me voy a gastar mis euros de adelanto en La Central. Un placer y ya festejaremos.

Por otro lado, en el blog de Gustavo Faverón se da algunos datos sobre la novela:

La novela de Iván, Un lugar llamado Oreja de Perro, cuenta una historia que ocurre en un escenario real, Oreja de Perro, en los alrededores del Apurimac, en Ayacucho, y está ambientada en los años de la violencia política. El hilo conductor de su argumento en la voz de un periodista limeño que es enviado a la zona de emergencia, y en sus planos se cruzan reflexiones sociales con una historia más bien intimista.(Por si acaso: no he leído el manuscrito, de modo que estos datos podrían ser demasiado gruesos o estar equivocados).

La próxima aparición de esta novela de Iván cierra más de media década de silencio creativo y abre, ojalá, otro periodo de presencia constante en librerías: además de Un lugar llamado Oreja de Perro, Iván tiene ya otra novela concluida y esperamos que no pase mucho antes de que ambas lleguen a sus lectores.

02 November 2008

PRESENTACIÓN DE LIBRO


PRESENTACIÓN DE LIBRO
Poemas Cotidianos
De la poeta Karina Valcárcel


Poemas cotidianos es la primera entrega de la poeta Karina Valcárcel, quien además de estudiar comunicaciones en la UTP, dirige, junto a un grupo de amigos, el fanzine Heridita. Los poemas que conforman este primer trabajo están llenos de lugares que el lector puede reconocer fácilmente pero que, seguro en la vorágine de la cotidianeidad, han pasado desapercibidos. Escritos con especial sensibilidad, cada verso se constituye en una muestra del particular universo personal de la poeta: cuéntame. ¿A qué sabe mi piel con escalofríos?... / Puedo soñar sin sentirme herida al despertar / e intentar no quererte al momento de ponerme la ropa / colorearme un mundo más feliz, pintarme "mal de rojo" los labios. / Tengo el corazón entumecido.

Editorial Casatomada inaugura su serie de poesía "Orillas" con este libro, que ha sido posible gracias a una co-edición entre esta casa editora y la Universidad Tecnológica del Perú - UTP.
La presentación de Poemas cotidianos se realizará este jueves 6 de noviembre en el Jazz Zone. Los comentarios estarán a cargo de Pierre Castro, Juan Pablo Mejía, Gabriel Rimachi Sialer (Ed.) y la autora. Están todos invitados.

Jazz Zone: Av. La paz 646, Pasaje El Suche, Miraflores.

PARANOID PARK (GUS VAN SANT)


UN ESTRENO ESPERADO

Un director que he seguido con sumo interés en los últimos años, no solo por la temática que aborda en cada una de sus películas sino por la maestría en la forma de "narrar" la historia, al puro estilo minimalista, es Gus Van Sant (recordemos Elephant, por ejemplo). Hace poco se acaba de estrenar su último proyecto, Paranoid Park, un película que presenta la historia de un "skater" y sus diferentes conflictos juveniles, pero contada con la genialidad que solo este director lo puede hacer. Para no perdérsela. El día de hoy, Ricardo Bedoya, en su columna de El Dominical escribe sobre este estreno:

El crimen en el cine suele venir acompañado por exposición y resolución, pruebas y peripecias, mortificación y culpa, castigo o redención. Aquí no hay nada de eso. "Paranoid Park" es el retrato de un adolescente y de la opacidad del mundo que lo rodea. Un mundo de adultos vistos de espaldas, fuera de foco o bajo los signos imprecisos de un gesto, una pose, una apariencia (el policía con su estilo de amable amenaza; el padre tatuado) o hablando en un lenguaje que los jóvenes no comparten, como el llamar East Side Park al lugar que los muchachos conocen como Paranoid Park. Pero opacidad también de los actos y sus motivaciones, que se disuelven en el trance de Álex y el acceso a otro nivel de su conciencia.

Porque de eso trata "Paranoid Park", del acceso a otra dimensión de una conciencia tironeada por asuntos diversos: la separación de los padres del muchacho, la exigencia erótica de una amiga, el incidente con el guardia de seguridad del tren, la convicción de Álex de que hay niveles distintos de experiencia, superiores a los de la vida cotidiana. Los golpes que recibe Álex no lo hacen más maduro, en el sentido de más responsable, más ajustado al mundo o más sensato, pero sí lo transforman, convirtiéndolo en un personaje flotante, silencioso, introspectivo, cercano a la cualidad que tenían los ángeles en la primera parte de "Las alas del deseo" o "El cielo sobre Berlín", de Wim Wenders.

"EL CANALLA SENTIMENTAL"


SÁNCHEZ HERNANI SOBRE BAYLY

La obra narrativa de Jaime Bayly ha transitado por dos rumbos distintos, mientras que a nivel de lectores sus novelas han ido ganando un público mayoritario (además del público peruano, latino y gay), en el plano de la crítica literaria tiene serios detractores (y con razón), pues siempre se le ha calificado dentro de lo que se vino a denominar la "literatura light", una literatura que "adelgaza las diferentes perspectivas de la realidad", como le gusta decir a mi querido amigo Oswaldo Reynoso.

El día de hoy, Enrique Sánchez Hernani escribe para el suplemento El Dominical una reseña bastante elogiosa sobre la última entrega del autor de No se lo digas a nadie, calificando a este texto como una novela "sólida y emotiva":
Pero de esa parte a hoy, Bayly ha ido madurando, con altibajos ciertamente. "Yo amo a mi mami", por ejemplo, era una ingrata copia de Alfredo Bryce. En los libros siguientes ya daba muestras de querer desprenderse de ese papel que se había conferido a sí mismo, el de una vigorosa máquina de contar chismes. Pero en honor a la honradez tenemos que admitir que en este último libro, "El canalla sentimental", por fin lo ha logrado: Bayly ha escrito una obra literaria con calidad. Que muchos de sus capítulos (o todos, no lo hemos podido cotejar) hayan aparecido previamente en varios diarios hispanoamericanos, no desmerece el empeño.

El autor ha editado, corregido, pulido y montado sus crónicas de tal manera que ha logrado hacer una buena novela con ellas. Hay que ser honestos. El personaje, que toma su nombre (variado por una "s") --para evitar alejarse de su pecado original: el de aportar su dosis de escandalote--, ha cobrado espesor, sentido y deambula por una atmósfera melancólica, de absoluta humanidad, que no quedaba clara en sus otros libros, que de una línea a otra solo disparaban hechos figurados o presuntamente ciertos ("revelaciones") para atrapar al lector. Esta vez Bayly ha creado un personaje (él mismo, cosa que otros escritores suelen hacer) que muestra su mundo y sus cavilaciones sobre el inexorable paso de la vida, con doliente acidez, reclamando para sí mismo, por encima de su condición, su derecho a ser un hombre. Ese combate por ser admitido, al menos ante los que Baylys, el personaje, quiere, lo humaniza. Esto no pasaba antes, pues aparte del cinismo del personaje principal, nada más se podía decir, porque nada más nos entregaba su escritura.

Quienes no quieren mucho al Bayly escritor deberían renunciar, esta vez, a sus prejuicios. Podrían perderse una novela emotiva, con un buen balance narrativo, que se lee bien y funciona.

01 November 2008

SEMANA DE LITERATURA EN SAN MARCOS


CONVOCATORIA DE REVISTA DISCURSIVA


LA NÍNFULA DE CABRERA INFANTE


"LA NINFA INCONSTANTE", NOVELA DE ESCRITOR CUBANO

Hablando de ninfas, nínfulas o ninfetas, acaban de publicar una novela póstuma de Guillermo Cabrera Infante, La ninfa inconstante, novela en la que el propio autor aparece como protagonista y amante de una musa de 16 años que tiene que luchar contra las adversidades que representa el amar a jovencitas menores de edad y sin mayores pretensiones intelectuales. La noticia en la sección cultural de La República:

Carlos Villanes Cairo. Madrid.

Pareciera estar de moda sacudir la memoria en busca de los amores juveniles entre los novelistas setentones, a las hetairas tristes de García Márquez, se unieron las majaderías de la chica perversa de Vargas Llosa y ahora, a Guillermo Cabrera Infante (Gibara, Cuba, 1929 – Londres, 2005), le publican La ninfa inconstante (283 pp.), editada post morten por Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores.

A la cercanía generacional de estos novelistas, les separa la calidad de sus libros. García Márquez es Nóbel, Vargas Llosa lo será algún día y Cabrera Infante ya está muerto, y aparte de su primera novela, Tres tristes tigres (1964), lo que ha seguido de él es inferior. Sin embargo, tiene su público y dos periodistas culturales ya han calificado su última novela de genial.

Por activa y pasiva, Cabrera Infante quiere aparecer como el protagonista de La ninfa inconstante. Lo declara en el prólogo, luego se presenta como crítico teatral y de cine de la revista Carteles en La Habana de Batista, y de consumado jugador de asonancias y consonancias, aliteraciones, palíndromos y un largo etc. , en su lenguaje, como fue en la vida real, amén de narrar en primera persona y estar siempre a la caza de la citas culturales y literarias en varias lenguas, ante el azoramiento primero y el menosprecio después de Estelita, su ninfa en la novela. Una chica de 16 años de miel–el pelo, los ojos, la piel, el sexo–, pero como muchas mozas modernas despreocupadas hasta, casi, la amoralidad, incapaz de amar a un intelectual tan abrumador y exhibicionista de su cultura, excesivo y pedante, que se justifica sentenciando: "los genios somos siempre incomprendidos" (p. 100).

Esta novela es una balada a la memoria, al sueño tropical de un habanero de pro. Es un alarido por el amor frustrado de la juventud, encubierto por la desnuda y zahiriente jactancia de quien se siente ilustrado y para demostrarlo juega con las limitaciones de la amada, a la que solo posee una vez y luego ella rehúye con pretextos. Después la recordará durante toda su vida.

NABOKOV Y SU LOLITA


NUEVO LIBRO SOBRE AUTOR RUSO

Esta noticia va a ser una delicia entre los fanáticos del autor de Pálido fuego. Leo en el blog de Iván Thays, que acaba de ocurrir un rescate liteario, esta vez sobre la publicación de un libro que escribe Nina Berberova, Nabokov y su Lolita. En la página ADN Cultura encontramos un artículo de la misma Beberova en el que cita al propio Nabokov del posfacio que tuvo la primera edición de su obra capital en Estados Unidos:

No soy lector ni autor de novelas didácticas y, a pesar de la afirmación de John Ray, Lolita no tiene lastre moralizante. Para mí, una obra de ficción sólo existe en la medida en que me proporciona lo que llamaré lisa y llanamente placer estético, es decir, la sensación de que es algo, en algún lugar, relacionado con otros estados de ser en que el arte (curiosidad, ternura, bondad, éxtasis) es la norma. Todo lo demás es hojarasca temática solidificada en inmensos bloques de yeso cuidadosamente transmitidos de época en época, hasta que al fin aparece alguien con un martillo y hace una buena rajadura a Balzac, a Gorki, a Mann.

BOLAÑO NUEVAMENTE EN INGLÉS


2666 EN ESTADOS UNIDOS

Al parecer, el fanatismos por Roberto Bolaño no solo se da a nivel hispanoamericano, sino que ya está ganando muchos adeptos en Estados Unidos, y no solo en el plano académico, como ha venido sucediendo en los últimos años, sino también dentro del público mayoritario. Esto los confirma una noticia aparecida en la sección Luces de El Comercio, que anuncia la próxima aparición en inglés de su novela 2666. Los dejo con la noticia:

NUEVA YORK [AGENCIAS]. La construcción del mito de Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953 -Barcelona, 2003) tendrá en breve episodios decisivos. Y no resultará extraño que tratándose del escritor de "Putas asesinas" ese camino hacia la leyenda --apoyado por la crítica y los nuevos autores, que lo citan como referente ineludible-- haya adquirido aires de trama novelesca. No faltan personajes de peso, como Jonathan Galassi, editor jefe de Farrar, Strauss & Giroux (FSG), una de las más exquisitas firmas del mundo editorial neoyorquino, que publicó "Los detectives salvajes" en el 2007.

La fama de Bolaño sigue creciendo. Tanto que se convirtió en el autor más vendido de New Directions, solo por detrás de... ¡Tennessee Williams! "Siempre creí que Bolaño tenía que ser publicado por alguien con el prestigio internacional de New Directions y con la mayor musculatura comercial, como Farrar, Strauss & Giroux", explica Jorge Herralde, su editor de siempre en España, y así se lo hizo saber a Galassi en la conferencia que abrió un congreso sobre el sector editorial en Barcelona.

Galassi lamentó que el autor haya fallecido. "Nos dejó cuando su reputación en el mundo hispano crecía sin parar. Su obra ha sido acogida con entusiasmo en mi país, porque es considerada la de una nueva voz internacional imprescindible", afirma.

"2666" es uno de los títulos en los que Galassi confía para animar las ventas, que han caído desde setiembre en un país en campaña, apunta el veterano editor. La novela póstuma de Bolaño, cuya muerte tan prematura (solo tenía 50 años) da a su figura un empaque todavía más legendario, llegará con el final de las elecciones. La obra ya ha sido reseñada en "O", la revista de Oprah Winfrey, un espacio desde donde es fácil deslizarse hasta el multitudinario club de lectura de la presentadora, lo que le aseguraría un gran empujón comercial (este club supuso la consagración definitiva de Cormac McCarthy).