18 March 2007

LA LEY DEL LIBRO Y LOS DERECHOS DE AUTOR


SOBRE EL RECORTE DE LA EXONERACIÓN DEL IMPUESTO A LOS DERECHOS DE AUTOR

Durante los últimos días, hemos sido testigos del último atropello que ha acometido el Estado peruano contra la cultura, la creación y el libre fomento de la lectura en nuestro país. Como bien se sabe, en el año 2003, bajo el gobierno de Alejandro Toledo, y gracias al impulso de la congresista Elvira De La Puente, se promulgó la Ley de Democratización del Libro y Fomento de la Lectura. Aunque la ley no era del todo favorable para la industrial editorial, dado que no contemplaba las exoneraciones de impuestos a los insumos que se utilizan en la producción de libros, era un primer paso para incentivar la actividad editora, y por ende, el fomento de la lectura en el país. Distinta es la situación editorial en otros países, donde el Estado se encarga de incentivar la producción editorial, desgravando aquellos insumos que se utilizan para la publicación de libros, desde los diferentes tipos de papel utilizados, hasta las máquinas que se emplean en la impresión de los mismos.

Dentro de ese marco legal, la norma contemplaba la exoneración del impuesto a la renta para los escritores y traductores, como un aliciente para incentivar la actividad creadora en un país donde la cultura resulta siendo el "patito feo" de la historia, olvidando consignar el plazo de exoneración que la norma otorgaba, dado que el espíritu de la misma era el de un plazo indefinido.

Esta "involuntaria" omisión ha servido para que desconocidos e inefables funcionarios públicos, sin ninguna formación humanista y cultural, en un oscuro gabinete de la ignorancia y la estupidez en su máxima expresión, decidan anunciar que el plazo de exoneración del mencionado impuesto había concluido, de acuerdo con la normativa del Código Tributario, para los casos en que la ley no contemple los plazos de exoneración en forma expresa.

Ante esta situación, caben las siguientes preguntas:

1. ¿Bajo que perspectiva, ciertos funcionarios, amparados bajo la ignorancia gratuita y la estrechez mental, deciden el recorte de ciertos beneficios que repercuten en la política cultural de nuestro país?

2. ¿Qué criterios permiten al Estado peruano exonerar de impuestos a la actividad minera, a innumerables empresas y a determinados bienes suntuosos como los yates y algunos productos tecnológicos, mientras se gravan los insumos que sirven para elaborar aquellos textos que van a permitir al país salir del subdesarrollo mental y económico en el que estamos sumidos?

3. ¿Cuál es el importe total que percibirá el Estado por el impuesto a la renta que reciba de los autores y traductores peruanos, y si vale la pena gravar la actividad creadora en perjuicio de una de las mejores fuentes de cultura y expresión artística que gozan nuestras letras peruanas?

4. ¿Servirá el dinero recaudado para combatir la piratería de libros en nuestro país y que genera un daño incalculable a la industria editorial y los autores que sustentan esta industria?

Esta y otras interrogantes las remitimos a esos oscuros funcionarios que no han llegado a la escala de la evolución humana pensante y reflexiva y que condena a nuestra sociedad a continuar sumida en la ignorancia y la estupidez de la "prensa chicha" y la "televisión basura" que contamina a nuestros niños y jóvenes, la única reserva moral y ciudadana de nuestra nación.

LOS VIOLADORES

EL REGRESO DE LOS VIOLADORES

GRUPO ARGENTINO EDITA NUEVO DISCO

Por Rafo Valdizán

Pil Chalar en la voz; Tucán Barauskas en guitarras; Niño Khayatte en el bajo; Sergio Vall en la batería. Hace años que Stuka no está en los planes, pues vive en Estados Unidos, lejos de la batahola sudamericana, del rock de la calle y del polvo tercermundista.

En cambio, el buen Pil se ha tomado el trabajo de rearmar el bloque, vestir a su comando de guerreros y enfilarlos hacia los campos de batalla: Los Violadores han cumplido un cuarto de siglo, tiempo que coincide con el lanzamiento de su más reciente álbum: "Bajo un sol feliz" (EMI).

Play. Surge de pronto el áspero rugido del punk en su concepción más pura, como en los buenos tiempos, antes de las suculentas dosis de edulcorante que, por querer seguir los pasos de Green Day o Blink-182, muchas bandas inocularon en sus recetas. Felizmente, Los Violadores no han caído en la tentación: lo suyo sigue siendo el punk de la calle. El golpe a la mandíbula. La patada, el ajuste de cuentas, el llamado a las mentes cerradas a que se abran un tanto.

Temas poderosos como "Mentiras", "Nelson Chess", "Noche de rave" o "Fuegos de artificio" se abren paso como codazos de actitud desafiante y se instalan en la psique como en las trincheras de una guerra contra la imbecilidad en la que ha caído buena parte del rock y pop actuales.

Los Violadores y una fe indomable en la recuperación de una música que se extraña en tiempos de fórmulas frías, plásticas, congeladas en una suerte de involución estética. Uno escucha una pista como "Una marcha más" y puede dar las gracias por la honestidad vertida entre ráfagas de guitarras endurecidas y al compás de una acelerada autopista en movimiento imparable.

Las letras de las canciones no dejan de poner el dedo en las llagas (a pesar de que el título del disco bien podría sugerir un giro optimista). Temas sociales y políticos (el álgido tópico cubano develado en "Un espía en La Habana", una voz de protesta contra los insaciables afanes imperialistas de Estados Unidos en "Mentiras" y el dedo acusador sobre la corrupción en "Oficial u opositor") ocupan el testamento lírico del trabajo. En "Una historia, dos ciudades", Pil hace una oda a las dos capitales sudamericanas entre las que reparte su vida: Buenos Aires y Lima.

En suma, un regreso vivificante, tonificado y aleccionador. Póngale play y súbale el volumen.

Bajo un sol feliz
Autor: Los Violadores / Sello EMI / Temas doce y un bonus track
(Tomado de El Comercio)

MÚSICA ENVIADA DE LA ESFERAS CELESTES

30 aÑoS dE pUnk !!!

eDiTaN liBrO qUe rEsEñA loS 30 aÑoS dE uNo de loS mOvImIeNtoS musicales mÁs iMpOrTaNteS dEl rOcK

Leo en la sección Luces de El Comercio un artículo que anuncia la publicación de un libro que reseña la historia y el legado del movimiento pUnK en España, recordando la carrera musical de grupos como la Polla Records, Siniestro Total, Skorbuto, Parálisis Permanente, Kaka Deluxe y Aviador Dro,una verdadera joya para los coleccionista de rock. Como se sabe, el movimiento punk representó para la escena rockera una patada en el trasero para los excesos onanistas del rock progresivo, la música disco y la incipiente mísica pop.

Recuerdo haber sentido una sensación de satisfacción y alivio y, sobre todo, de energía vigorizante, cuando escuché por vez primero las canciones de Sex Pistols, Skorbuto y Narcosis, grupos que me hicieron recobrar la fe en la esencia del rock. Tenía 13 años y el cerebro lleno de locuras por hacer y escribir y la música era mi principal refugio, junto con los libros. Treinta años, hace ya, de aquellos tiempos.

MADRID [EFE].

Del rechazo a lo establecido a la moda de pasarela, el punk ha sido reflejo social de las últimas décadas del siglo XX a través de convulsas melodías y el 'hazlo tú mismo' como única ideología, que llegó a España para ocupar el silencio impuesto durante 40 años de dictadura.

Kaka Deluxe, La Polla Record, Aviador Dro o Parálisis Permanente lideraron un movimiento que en España "llegó directamente a El Corte Inglés con los discos de Sex Pistols", explica Julián Hernández, líder del grupo Siniestro Total.

Mientras que el punk fue en el Reino Unido un reflejo cultural de una sociedad sumida en la depresión económica, para una parte de la juventud española supuso la mejor forma de abrazar la muerte de la dictadura en los primeros años de transición democrática.

"Lo mejor del punk fue su actitud, que defendía el 'hazlo tú mismo' ante la insatisfacción de una serie de alternativas que derivó felizmente en una música fresca, viva, enérgica", explica uno de los autores de "Guía esencial del punk y la nueva ola" (Rock Indiana), Pablo Carrero.

El regreso de una libertad ausente durante décadas hizo que "la falta de experiencia y de cultura musical", tanto de los seguidores como de los músicos, provocara --apunta Carrero-- "que todo pareciera nuevo, y diera una sensación de originalidad y frescura en su propuesta que ahora es imposible recuperar".

El habitual, y en este caso inevitable retraso de la llegada de las modas a España hizo que el punk español "se hiciera de una forma muy propia y subjetiva, con mucho más sentido del humor que el británico y la misma rebeldía", apunta Mayte Yerro, que en su día formó parte de la banda femenina Reptilias y ahora miembro del dúo Déjamever.

Un comportamiento que convirtió a otro grupo de punk femenino, Las Vulpess en un ícono aún recordado, tras interpretar en horario infantil una de las dos canciones de su discografía, la versión de Iggy Pop "Me gusta ser una zorra", en el programa "Caja de ritmos" de TVE.

(En la foto: los desadaptados de Sex Pistols, principalinfluencia del punk español)

17 March 2007

NUEVA BIOGRAFÍA DE REYNALDO ARENAS

Leo en la sección Luces de El Comercio la noticia de una nueva biografía del escritor cubano Reynaldo Aarenas. La nota dice lo siguiente:

PARÍS [AFP].

La vida del escritor cubano Reinaldo Arenas fue recreada por su amiga y traductora Liliane Hasson en una biografía publicada en París que termina con su carta de despedida, en la que responsabiliza a Fidel Castro de su exilio, su enfermedad incurable y su suicidio en Nueva York.

La autora de esta biografía, publicada por la editorial francesa Actes Sud con el título "Un Cubain libre, Reinaldo Arenas" (Holguin 1943-Nueva York 1990) es una reconocida universitaria especialista de la literatura de Cuba, quien lo conoció en 1968 en La Habana.

Arenas, traducido a muchos idiomas, es considerado uno de los más importantes escritores de la isla al lado de José Lezama Lima, Cabrera Infante, Virgilio Piñera, Severo Sarduy y Alejo Carpentier. Su obra está censurada en Cuba, aunque la revista en Internet oficial "La Jiribilla" publicó unos textos suyos.

"Arenas es un escritor irrecuperable para el régimen cubano. Y han tratado, pero no lo pueden hacer mientras no haya democracia, ya que Arenas hizo de Fidel un personaje de libros como 'Celestino antes del alba' y 'Otra vez el mar'", declaró Liliane Hasson.
En una ocasión, en 1969, la autora sirvió de puente en la vida de Arenas y sacó sus manuscritos en secreto, pasándoselos al pintor Jorge Camacho y a su esposa Margarita, quienes contribuyeron a que su obra se conociera en el mundo entero.

Primero admirado por un círculo intelectual habanero, Arenas, homosexual declarado, fue luego perseguido, repudiado y encarcelado.

Hasson lo describe como un hombre coqueto, de gran prestancia física, con humor, fuerte y señorial como todo hombre del campo, con un acercamiento místico a la naturaleza y sobre todo al mar.

En su libro de cuentos "Termina el desfile" narra los comienzos de la epopeya revolucionaria, con muchachos armados de viejas escopetas que iban cantando por los caminos buscando algo que comer.

TOMÁS ELOY MARTÍNEZ Y GGM

ESCRITOR ACOMPAÑARÁ A GGM EN CELEBRACIÓN

Bogotá. EFE.

El escritor argentino Tomás Eloy Martínez declaró hoy que está muy complacido de acompañar a su amigo, el colombiano Gabriel García Márquez, en el homenaje que le tributará el próximo 26 de marzo el IV Congreso Internacional de la Lengua Española en Cartagena de Indias.

"Estoy contento de volver a Colombia y de acompañar a Gabo en un día tan importante", señaló.Martínez hablará en su conferencia sobre García Márquez de lo que denomina "La primera gloria de Gabo en Buenos Aires en 1967". "Puedo considerarme un testigo de excepción del nacimiento de una de las máximas obras de la literatura universal y desde luego, mis palabras celebrarán esos momentos", manifestó el escritor al llegar a Cartagena de Indias. Declaró que "la lengua tiene un poder espiritual y afectivo que cambia la vida de las personas".

16 March 2007

ANTONIO LOBO ANTUNES PREMIADO

ESCRITOR PORTUGUÉS RECIBIO PREMIO CAMOES 2007

Leo en la sección cultural del diario La República la noticia de la obtención del Premio Camoes 2007 por parte de Antonio Lobo Antunes. Los dejo con la nota:

Río de Janeiro. EFE.

El novelista portugués Antonio Lobo Antunes, autor de obras como Os Cus de Judas, fue declarado vencedor de la décimo novena edición del Premio Camoes, el más importante concedido a escritores de lengua portuguesa.

El jurado estuvo integrado por los escritores Francisco Noa (Mozambique), Joao Melo (Angola), Fernando Martinho (Portugal), María de Fátima Marinho (Portugal), Letícia Malard (Brasil) y Domício Proença (Brasil).El galardón, dotado de 100,000 euros, es patrocinado por los gobiernos de Brasil y Portugal, países que cada año se turnan para reunir al jurado y otorgar el premio.

El jurado definió a Antunes como "un autor lúcido y crítico de la realidad literaria" que utiliza la lengua portuguesa con maestría.

El lanzamiento de su próxima novela, Meu nome é Legiao, está previsto para finales de este año.La entrega del premio será para el 10 de junio próximo en Río de Janeiro.

15 March 2007

PRESENTACIÓN DE LIBRO


EL GUSTO DE LAS MUJERES FEAS

Hoy día jueves, en la noche, con la presentación de la novela El gusto de las mujeres feas, del reconocido escritor francés Richard Millet, la Editorial Estruendomudo inicia su nueva colección de escritores de otras lenguas, denominada Tránsfugas. La publicación está auspiciada por la Embajada de Francia y la traducción estuvo a cargo de Patricia de Souza, escritora que radica en París.

La presentación será hoy, en la Alianza Francesa (Av. Arequipa 4595, Miraflores), a las 7 p.m. Los comentarios estarán a cardo de Alexis Iparraguirre y de Alonso Rabí do Carmo.

14 March 2007

VARGAS LLOSA Y SU PUPILO

ESCRITOR PRESENTÓ EN MADRID LIBRO DE ANTONIO GARCÍA

Madrid. EFE.

El veterano escritor Mario Vargas Llosa presentó en Madrid la segunda novela del joven escritor colombiano Antonio García Ángel, Recursos Humanos, cuyo proceso creativo han vivido juntos como "maestro y discípulo".

Ambos presentaron la obra de este alumno aventajado, que por su frescura y originalidad ganó el premio Rolex "Mentor y Discípulo", gracias al cual, Vargas Llosa se convirtió en su tutor y primer lector de su novela. La iniciativa artística de Rolex para Mentores y Discípulos es un programa filantrópico internacional que busca promover el acercamiento entre grandes maestros y jóvenes artistas que establecen una colaboración creativa tutelada, que en este caso ha llevado a ambos autores a ser "muy buenos amigos", dijo Vargas Llosa.

Para el autor de novelas como ¿Quién mató a Palomino Molero? la experiencia "ha sido muy interesante" porque "nunca había asistido a todo el proceso de una novela que no fuera mía". Y agregó: "He aprendido muchas cosas porque he visto que esos procesos no son idénticos, son muy diferentes según el autor".
A sus 34 años, el joven colombiano afirmó que esta experiencia "ha sido un salto grandísimo en la envergadura de sus creaciones literarias" y también dijo que ha aprendido a usar algunos recursos literarios "que estaban como callados y que he aprendido a afinar".
Mario Vargas Llosa recordó a su "alumno" que "la disciplina es un elemento indispensable para la creación" porque "además de inspiración si no se apoya con perseverancia y trabajo se fracasa".

13 March 2007

ENTREVISTA A GERMÁN CORONADO

Hoy día, en la sección cultural de Perú 21, se entrevista al editor Germán Coronado sobre la norma que elimina las exoneraciones del pago de impuesto a los escritores y traductores peruanos, una medida francamente arbitraria y abusiva y que delata la estupidez y la miopía del Estado peruano para con sus creadores. Los dejo con la entrevista:

¿Por qué la Ley del Libro, aprobada en el gobierno de Toledo, era buena?
Era buena porque fomentaba el hábito de la lectura -a través de la divulgación del libro, tarea que iba a realizar el Estado implementando bibliotecas- y establecía las condiciones para que se desarrolle una industria editorial, incorporando, incluso, a los piratas. Creaba además Promolibro, organismo que iba a establecer un mecanismo de captación de recursos, tanto del Estado como de organismos multilaterales, para establecer fondos bibliográficos y poner los libros a disposición de los lectores. Sin embargo, lo que hace ahora Promolibro es un mamarracho, una pantomima. Salir a los parques y hacerles leer a cuarenta personas es un chiste comparado con el tamaño del problema. ¿Dónde quedan los 28 millones de peruanos que no tienen acceso al libro?

¿Qué exoneraciones tributarias establecía esta ley?
La ley partía del principio de que la de los libros es una industria cultural. Entonces, para que pueda surgir esta industria, los autores, los traductores, lo correctores, los diagramadores, el librero, el editor y los demás integrantes de esta cadena, necesitaban estímulos. Así, se exoneraba del Impuesto General a las Ventas (IGV) al libro y al público, se establecía el reintegro tributario del IGV y se exoneraba del Impuesto a la Renta a autores y traductores.

¿Cuánto dinero mueve al año la industria editorial en el Perú?
No más de diez millones de dólares.

Es decir, el Estado deja de recaudar 1.9 millones de dólares. ¿En cuánto se convertirían en el cerebro de los lectores?
Es difícil cuantificarlo. Sin embargo, con este beneficio, el precio del libro baja y se crea, a través de la lectura, una verdadera ciudadanía, consciente, inteligente y crítica. Por ello, estos 1.9 millones el Estado no los regala; los invierte. Es un beneficio directo para el lector. Y al editor le permite crear más libros.

¿Por qué los técnicos del MEF no entienden que leer es bueno?
Acá entra el dogma. Son liberales a ultranza y parece que Luis Carranza es más ortodoxo que Kuckszynski. La Ley del Libro nos ofrecía una estabilidad tributaria de 15 años. Por ello, nosotros planificamos un trabajo a largo plazo. Sin embargo, la ley fue atacada -solo siete meses después de promulgada- por su reglamento, que la mutiló e impidió que, por ejemplo, la industria editorial despegara.

Uno de los beneficios que dejó el reglamento fue la exoneración del Impuesto a la Renta a los autores.
Este es un beneficio importante para los escritores, pero insignificante para el Estado, que recaudaría, como máximo, 30 mil dólares. Si un autor va a recibir dos mil soles por derechos de autor -y son pocos quienes cobran esta suma-, que los reciba completos, pues, y no mutilados. Lo que ha hecho el MEF perjudica a miles de creadores locales, quienes con esto pueden dejar de escribir simplemente porque hacerlo no paga.

TRES CUENTOS BREVES, MUY BREVES


Por José María Merino*


PIE

De soltero ha pasado a solterón y está bien acostumbrado a dormir solo. Una noche lo despierta la sensación de un contacto insólito, uno de sus pies ha tropezado con la piel cálida y suave de un pie que no es suyo. Mantiene su pie pegado al otro y extiende su brazo con cuidado para buscar el cuerpo que debe de yacer al lado, pero no lo encuentra. Enciende la luz, separa las ropas de la cama, allí dentro no hay nada. Imagina que ha soñado, pero pocos días después vuelve a despertarse al sentir de nuevo aquel tacto de suavidad y calor ajeno, y hasta la forma de una planta que se apoya en su empeine. Esta vez permanece quieto, aceptando el contacto como una caricia, antes de volver a quedarse dormido. A partir de entonces, el pequeño pie viene a buscar el suyo noche tras noche. Durante el día, los compañeros, los amigos, lo encuentran más animoso, jovial, cambiado. Él espera la llegada de la noche para encontrar en la oscuridad el tacto de aquel pie en el suyo, con la impaciencia de un joven enamorado antes de su cita.


VIAJERO APARENTE

El itinerario del aperitivo no fue como todos los días. Al encontrarse con él, muchos mostraban gran regocijo, le felicitaban por su regreso, se alegraban de volver a tenerlo entre ellos. Bienvenido, Ramiro, ya era hora de que volvieses, bienvenido, te habías ido demasiado lejos, le invitaban, un bar después de otro, Ramiro ha vuelto, decían, esto hay que celebrarlo. Bebió de más, y cuando después de despedirse se fue a su casa para almorzar, con bastante retraso, caminaba inseguro y tenía mucha confusión en la cabeza, pero no tanta como para no saber que nunca había salido de aquella ciudad y que no se llamaba Ramiro.


LA CUARTA SALIDA

El profesor Souto, gracias a ciertos documentos procedentes del alcaná de Toledo, acaba de descubrir que el último capítulo de la Segunda Parte de El Quijote -“De cómo Don Quijote cayó malo, y del testamento que hizo y su muerte”- es una interpolación con la que un clérigo, por darle ejemplaridad a la novela, sustituyó buena parte del texto primitivo y su verdadero final. Pues hubo una cuarta salida del ingenioso hidalgo y caballero, en ella encontró al mago que enredaba sus asuntos, un antiguo soldado manco al que ayudaba un morisco instruido, y consiguió derrotarlos. Así, los molinos volvieron a ser gigantes, las ventas castillos y los rebaños ejércitos, y él, tras incontables hazañas, casó con doña Dulcinea del Toboso y fundó un linaje de caballeros andantes que hasta la fecha han ayudado a salvar al mundo de los embaidores, follones, malandrines e hipedutas que siguen pretendiendo imponernos su ominoso despotismo.

*José María Merino nace en La Coruña, el 5 de marzo de 1941, pero su familia se traslada pronto a León, donde el padre, leonés, abre un bufete de abogado y una gestoría, y en esta ciudad transcurren la infancia y adolescencia del futuro escritor. En su libro de memorias, Intramuros, evoca las vivencias de la infancia en los años 40 y 50, y su aprendizaje de lo imaginario.Estudia Derecho en Madrid. Al término de su carrera ingresa en el cuerpo de funcionarios del Ministerio de Educación. Colabora durante años con la UNESCO en proyectos para Hispanoamérica, lo que determina su fascinación por el mundo americano que traslada a sus novelas. Entre 1987 y 1989 ocupa la dirección del centro de las Letras Españolas del Ministerio de Cultura. Desde 1996 se dedica solamente a la literatura. Está casado con Carmen Norverto, catedrática de la Universidad Complutense, y es padre de dos hijas, María y Ana, ambas profesoras universitarias (Ana, también, poeta y estudiosa de los cómics).Su vocación literaria se inició en poesía, con la publicación de Sitio de Tarifa (1972). Sin embargo, terminó abandonando este género y optando definitivamente por la narrativa. Su primera novela, Novela de Andrés Choz, es de 1976. Su trayectoria como narrador se ha repartido por igual entre la novela y el cuento, género este último que ha contribuido a desarrollar más que notablemente en España durante las últimas décadas. Es autor también de narrativa infantil y juvenil y de un libro de viajes. Su actividad creadora se extiende a otras colindantes como la crítica literaria, la reflexión literaria como articulista y conferenciante, o su labor como prologuista de diversos libros y antólogo de cuentos literarios y leyendas. Participó con Juan Pedro Aparicio y Luis Mateo Díez en la creación del apócrifo común Sabino Ordás.Tiene en su haber el Premio Nacional de la Crítica (1986), Nacional de la Literatura Juvenil (1992)

12 March 2007

LOS ESCRITORES Y LA VIOLENCIA


¿Los escritores están obligados a protestar?

España.- La Casa de América de Madrid organizó la semana pasada un encuentro de escritores peruanos y colombianos alrededor del tema 'Literatura y violencia en la América Latina'. Gracias a la generosidad de los organizadores y del director Miguel Barroso, un grupo de escritores dialogó con el público.


Los peruanos Fernando Ampuero, Jorge Benavides (que esperan ediciones españolas de sus novelas este año) y los colombianos Jorge Franco Ramos, Santiago Gamboa, Juan Gabriel Vásquez y el cineasta Sergio Cabrera conversaron sobre un tema común a nuestros países: la violencia como un contexto. Ampuero y Benavides incidieron en un rasgo de la historia peruana que compartimos con la colombiana: la violencia en su origen. Ampuero habló de la violencia que caracteriza la historia precolombina y Benavides lo hizo sobre uno de los exponentes en la historia moderna que integra la repugnante nómina de los dictadores peruanos: el general Velasco.


Fernando Iwasaki, también invitado al panel, tuvo una participación brillante, y se preguntó si la violencia es compatible, como él cree, con el humor. En la cultura latinoamericana, dice, el humor no es un adorno o un lazo sino un impulso esencial. Somos una cultura de la parodia y de la celebración. Jorge Franco Ramos afirmó que si bien es cierto que nuestra historia está signada por la violencia, también lo es que nuestro continente, como pocos, tiene la voluntad de celebrar y reír.


Santiago Gamboa afirma que la violencia es una experiencia universal. El impulso destructor y autodestructor es esencial. Basta ver los dibujos animados, algunos de los cuales son extraordinariamente violentos. Adriana Jaramillo pregunta: ¿Por ser colombianos o peruanos estamos obligados a escribir sobre la violencia? ¿Alguien le pide a un escritor de otra nacionalidad que lo haga? ¿Seremos considerados si hablamos de otros temas? Los escritores sugirieron otros temas que les importan, entre ellos la adolescencia y la paternidad. Gamboa, recordando a Coetzee, sostuvo que el eurocentrismo asigna ciertos temas a ciertos países. Ramos recordó la canción de la protesta: era tan impositiva en sus argumentos que hoy ha desaparecido, mientras que las baladas de la época se siguen escuchando. Ampuero rememoró una anécdota de Borges. Cuando un compositor le dijo que hacía canciones de protesta, el escritor contestó: "Qué envidia. Cuando yo estoy enojado, no se me ocurre nada".


Continente de injusticias, sus escritores siempre tendremos historias que contar. La protesta, si la hay, estará al servicio de la historia y no viceversa. Pero el humor nunca estará ausente. Los únicos temas válidos son los que le importan al escritor, que no debe ejercer su oficio pensando en ningún lector extranjero ni nacional. Son algunas conclusiones de esta gran semana organizada por la Casa de América de Madrid.

(Alonso Cueto, tomado de Perú 21)

11 March 2007

VILA-MATAS Y GARCIA MARQUEZ

LECTURAS EN UN PUENTE

El dia de hoy, en la edicion del suplemento El Dominical, se rinde un homenaje a Gabriel Garcia Marquez, con motivo de su 80 aniversario de nacimiento. De todos los articulos que he leido me quedo con el del narrador espanol Enrique Vila-Matas. Los dejo con el articulo:

Debieron sucederle a García Márquez muchas cosas en el puente de Saint-Michel, camino de la buhardilla donde imitaba, como podía, la vida o la escritura de su admirado Hemingway. Porque no he podido nunca olvidar ese día del que algunas veces él ha hablado, ese día en el que sintió los pasos en la niebla de un hombre que pensó que era un perseguidor, ese día en que, a diferencia de Hemingway, se sentía pobre y muy infeliz en París y se había pasado toda la noche calentándose en el "vapor providencial de las parrillas del metro," eludiendo los policías que le golpeaban en cuanto le veían, pues le confundían con uno de los tantos argelinos a los que masacraban en aquellos días en París: "De pronto, al amanecer, se acabó el olor de coliflores hervidas, el Sena se detuvo, y yo era el único ser viviente entre la niebla luminosa de un martes de otoño en una ciudad desocupada. Entonces ocurrió: cuando atravesaba el puente de Saint-Michel, sentí los pasos de un hombre, vislumbré entre la niebla la chaqueta oscura, las manos en los bolsillos, el cabello acabado de peinar, y en el instante en el que nos cruzamos en el puente vi su rostro óseo y pálido por una fracción de segundo: iba llorando".

Ese encuentro con su falso perseguidor en el puente de Saint-Michel me trae el recuerdo de la escena final de Isabel viendo llover en Macondo, el recuerdo de las primeras líneas que de García Márquez subrayé (tenía yo 21 años) y que modificaron discretamente mi concepción de la escritura, esas líneas que describían sucintamente la aparición de un perseguidor en la niebla tropical, una persona invisible que sonreía (la del puente de París, en cambio, lloraba) en la oscuridad.

En Isabel viendo llover en Macondo, tras el largo diluvio que se desploma sobre Macondo durante el lapso de tiempo que va de un domingo por la mañana a otro (y que hace que las personas del pueblo, paralizadas y narcotizadas por la lluvia, floten como en una niebla ardiente y que todo se detenga y quede anulado), el tiempo de pronto comienza a cambiar y escampa y se extiende un silencio, una tranquilidad, un estado tan perfecto como imaginamos que debe ser la muerte. En ese silencio misterioso y profundo se oye una voz clara y completamente viva. Luego un viento fresco sacude la hoja de la puerta, hace crujir la cerradura, y un cuerpo "sólido y momentáneo, como una fruta madura", cae profundamente en la alberca del patio. Entonces llegan las frases que subrayé como un loco:

"Algo en el aire denunciaba la presencia de una persona invisible que sonreía en la oscuridad.
Dios mío -pensé entonces, confundida por el trastorno del tiempo-. Ahora no me sorprendería de que me llamaran para asistir a la misa del domingo pasado".

Cuando en los días de mi juventud leí estas líneas, creí entender que el hombre invisible era Dios y que la escena que estaba leyendo evocaba en el paradisíaco trópico el comienzo de la Creación. Creí leer esto (porque estaba un poco loco, supongo) y también (ahí se ve que no lo estaba tanto) creí leer que la realidad cotidiana, transformada por la sensación de anulación del Tiempo producida por el diluvio, se parecía muy poco a la realidad a la que me habían acostumbrado, y me dije que tal vez, a partir de aquel día, tendría que entrecomillarla siempre. Todo eso fue lo que leí o me dije cuando en mi extrema juventud me acerqué -loco y cuerdo al mismo tiempo- por primera vez a la escritura de García Márquez. Pero esta mañana, con la idea de escribir estas líneas, he vuelto 34 años después a leer Isabel viendo llover en Macondo y desde el primer momento he sido consciente de que el cuento seguía siendo tan impresionante como lo recordaba, pero por motivos distintos. Esta mañana lo que me ha impresionado del cuento es la creación de una atmósfera que solo dejará de ser fascinante cuando la realidad vuelva a ser la de antes de que lloviera, es decir la de antes de que existiera el cuento.

Algo ha cambiado en mí esta mañana tras la operación de releer ese cuento en el que solo llueve. ¿Sólo? Aunque no hayamos leído a Dante, todos sabemos que en el Purgatorio el poeta nos dice: "Poi piovve dentro a l´alta fantasia" (Llovió después en la alta fantasía). Y también sabemos que un día Italo Calvino dio una conferencia partiendo de esta maravillosa constatación: la fantasía es un lugar en el que llueve. Tal vez eso pueda explicar que el cuento de García Márquez termine precisamente cuando en Macondo deja de llover, lo que convierte en triste e indeseable nuestro regreso a la baja fantasía de la realidad de antes de la lluvia. Y es que querríamos volver a Macondo. No querríamos alejarnos de la compañía de Isabel y de la lluvia. Como todos los buenos cuentos, se acaba demasiado pronto. Y más cuando, como hoy ha sido mi caso, nos sobra el tiempo. Hoy tenía todo el tiempo del mundo para escuchar el ruido de la lluvia y de la alta fantasía, pues terminé ayer la novela en la que llevaba trabajando meses y, salvando todas las distancias, me sentía como García Márquez el día en que, tras haber escrito dieciocho meses, todos los días, de nueve de la mañana a tres de la tarde, supo que aquella era la última jornada de trabajo, supo que su primera novela estaba terminada, sólo que terminada de forma demasiado intempestiva, a las once de la mañana: "Mercedes no estaba en casa, y no encontré por teléfono a nadie a quien contárselo. Recuerdo mi desconcierto como si hubiera sido ayer: no sabía qué hacer con el tiempo que me sobraba y estuve tratando de inventar algo para poder vivir hasta las tres de la tarde."

Ayer terminé de escribir mi libro. Habla de los días en que, a mediados de los setenta, viví en París en una buhardilla de la rue Saint-Benoit tratando de imitar a Hemingway en París era una fiesta. Y de paso, sin saberlo (como si me hubiera convertido, sin saberlo, en aquel perseguidor fantasma del puente de Saint-Michel o en el perseguidor del relato de Simenon), tratando de imitar a García Márquez, que vivió muchos años en una buhardilla de la rue Cujas, con su ventana que daba a los tejados del Quartier Latin y desde la que oía el reloj de la Sorbonne dando la hora, siempre escribiendo frente a la foto (clavada en la pared con un alfiler) de su novia, siempre con las rodillas pegadas al radiador de la calefacción, escribiendo una novela que se llamaría La mala hora, a la que seguiría La hojarasca, de entre cuyos borradores nacería un cuento que se desprendería de esos borradores y tendría fantasía y vida propia y mucho diluvio en él y se llamaría Isabel viendo llover en Macondo.

10 March 2007

BJORK: HUMAN BEHAVIOUR

VARGAS LLOSA Y LAS MIL Y UNA NOCHES

Leo en la sección Luces de El Comercio una nota sobre la escritura de diez cuentos de Mario Vargas Llosa para añadir a la versión versión teatral que hará de Las mil y una noches. La nota dice lo siguiente:

El escritor peruano Mario Vargas Llosa anunció en España --durante el foro literario en el que participó, organizado por el Cabildo de Gran Canaria junto con la Comunidad Autónoma de Madrid-- que se encuentra trabajando en 10 cuentos nuevos para añadir a la versión teatral que prepara sobre "Las mil y una noches".

"En mi adaptación habrá dos personajes: el rey Sharayar y Sherezade", explicó el escritor después de la conferencia en una de las charlas informales que propició el foro.

"Será también una versión minimalista para dos actores. Pienso que podría estrenarse en el 2008, en el festival de Granada", agregó.
Durante la cita, que se inauguró con una conferencia del escritor titulada Viaje a la Ficción, el literato resaltó que lo que le resulta fascinante de "Las mil y una noches" es que hay cuentos dentro de otros cuentos. "Tres camelleros que cuentan historias de tres mendigos sobre marineros que relatan la historia de Sherezade y el rey Sharayar", se complació en detallar.

Los medios españoles resaltaron la fascinación por el teatro del autor de novelas como "Conversación en La Catedral", "La fiesta del Chivo", "Travesuras de la niña mala", entre otras.

En este trabajo, Vargas Llosa no solo será contador sino también actor. En esta ocasión, además, su oficio de escritor pudo más, y terminará por añadir diez cuentos inventados por él a los famosos mil y uno de las noches arábigas.

LUIS LEANTE, PREMIO ALFAGUARA 2007


Por Yolanda Vaccaro, Corresponsal
(Tomado de El Comercio)

Madrid. Una historia de amor y humaenidad que transcurre a lo largo de tres décadas con el enquistado conflicto del Sahara Occidental como telón de fondo. Ese es el marco de "Mira si yo te querré", novela que ha convertido a su autor, el español Luis Leante (Murcia, 1963), en el ganador de la décima edición del premio Alfaguara de Novela. Así lo proclamó ayer Mario Vargas Llosa, presidente del jurado, en la sede central, de la editorial española, en rueda de prensa. Dotado con 175.000 dólares el Premio Alfaguara es el segundo con mayor dotación de la lengua española tras el Planeta, que otorga 600.000 euros. El año pasado, el ganador fue Santiago Roncagliolo, que se hizo con el galardón por "Abril rojo", novela cuyo eje se desarrolla en torno a la violencia terrorista en el Perú.

Luis Leante es licenciado en Filología por la Universidad de Murcia y desde 1992 vive en Alicante, donde trabaja como profesor de latín. Autor de numerosos libros, tiene en su haber diez premios, aunque el Alfaguara es el primero de relevancia internacional. De hecho el nombre de Leante no sonaba a los periodistas y a las personalidades presentes ayer en la sede de Alfaguara y su anonimato, que evidentemente culminó ayer, permite afirmar a la editorial que su premio es verdaderamente limpio.
Vargas Llosa explicó que el jurado eligió "Mira si yo te querré" por mayoría, tras leer cinco de los 574 originales presentados procedentes de América y España, luego de una selección que realiza la propia editorial. El escritor peruano alabó la fuerza narrativa de la novela premiada y el extraordinario conocimiento del conflicto del Sahara por parte de su autor.

Leante, que intervino en la rueda de prensa mediante videoconferencia desde Valencia, correspondió a los elogios asegurando que su autor favorito siempre ha sido Vargas Llosa. En segundo lugar, dijo, se encuentra Gabriel García Márquez. Leante aseguró que más que ganar el premio lo que le había emocionado era que quien lo llamara a anunciárselo fuera nada más y nada menos que su admirado Vargas Llosa.

CONFLICTO ENQUISTADO
Vargas Llosa precisó asimismo que se ha valorado de "Mira si yo te querré" la "fuerza expresiva con que se describen los paisajes y la vida de la última colonia española en África, convertidos en escenario de una historia de amor que marca la vida de los protagonistas".

08 March 2007

DANIEL ALARCÓN Y LA NUEVA NARRATIVA


DESTACA ENTRE LOS MEJORES NARRADORES NORTEAMERICANOS

Como ya lo había anunciado Gustavo Faverón en Puente Aéreo, la prestigiosa revista especializada Granta destaca a Daniel Alarcón entre los mejores narradores en lengua inglesa. Hoy día, en la sección cultural de Perú 21 encontramos una nota sobre tal reconocimiento:

La prestigiosa revista británica Granta ha dado a conocer una lista con los mejores narradores jóvenes estadounidenses y entre ellos figura Daniel Alarcón, joven escritor peruano residente en tierra norteamericana.

Esta publicación es una referencia fundamental dentro del universo de la narrativa, y cada diez años presenta un panorama de la nueva generación de escritores en lengua inglesa. En 1983 publicó una lista con 'Los mejores jóvenes novelistas británicos'. Algunos nombres que figuraron fueron los entonces poco conocidos Salman Rushdie, Martin Amis e Ian McEwan.

En 1996 publicó 'Los mejores jóvenes escritores estadounidenses' (Sherman Alexie, Jeffrey Eugenides, Jonathan Franzen y Lorrie Moore, entre ellos). Pasados diez años, y después de consultar a críticos literarios de ese país, publica una nueva lista con los 21 jóvenes narradores menores de 35 años que son considerados como las voces más relevantes de la nueva narrativa de EE.UU. El autor de Guerra a la luz de las velas figura entre ellos.

HOY DÍA JUEVES 8 DE MARZO

PRESENTACIÓN DEL LIBRO URGENTE: NECESITO UN RETAZO DE FELICIDAD

BIZARRO EDICIONES se complace en invitarlo a la presentación del libro de relatos URGENTE: Necesito un retazo de felicidad, del narrador arequipeño Orlando Mazeyra Guillén.

Comentarios a cargo de:
-Oswaldo Reynoso.
-Javier Arévalo.
-Max Palacios.

LUGAR: JAZZ ZONE (PSJE. EL SUCHE, ALT. CDRA. 4 DE ALCANFORES, MIRAFLORES)
HORA: 7 P.M.

07 March 2007

LA TERRORÍFICA HISTORIA DE UN OJO MORADO


EL DERECHAZO DE VARGAS LLOSA

Rodrigo Moya* LA JORNADA, MÉXICO.

Tal vez Gabriel García Márquez sea el más popular de los mortales, porque es asombrosa la cantidad de gente que en una reunión o fiesta cualquiera se refiere al escritor como ''el Gabo", como si lo conociera de toda la vida o fueran primos hermanos del premio Nobel. Algunos hasta hablan de él como ''el Gabito", pero en más de una ocasión he descubierto a ciencia cierta que dicha familiaridad es ficticia, y que quienes lo tratan con tal confianza quizás lo han leído de cabo a rabo, pero nuca han cruzado una palabra con él.

Mi madre, Alicia Moreno de Moya, sí que podía referirse a Gabriel García Márquez y a Mercedes Barcha, su esposa, como amigos muy cercanos, y referirse a él como mi Gabito o Gabo de mi alma, y a Mercedes como Meche linda, o mijita linda, y en medio de cualquier diálogo soltar un ¡eh Ave María!, o unos más contundentes carajos y varios pendejos, que a veces eran de cariño, y a veces simplemente una especie de sustantivo o calificativo de difusas connotaciones.

Y es que Alicia era una colombiana de Medellín, una antioqueña de pura cepa, una auténtica paisa, como la definía el propio García Márquez. El y Mercedes la querían como una de los mejores representantes de la colombianidad en México, por allá a principios de los años 60 del siglo pasado, cuando lo conocí en aquella casa de mi madre que era una especie de embajada paralela de Colombia en México, cuando la oficial estaba ocupada por los militares de la dictadura en turno.

En alguna de aquellas fiestas de intelectuales y artistas de destinos aún inciertos, el tal Gabo no me cayó muy bien que digamos. En plena reunión él se tendió en uno de los largos sofás, la cabeza apoyada en el brazo acodado, y desde esa posición como de marajá aburrido sostenía escuetos diálogos, o emitía juicios contundentes o frases entre ingeniosas y sarcásticas. Estaban aún lejos Cien años de soledad y el premio Nobel, pero el paisano de mi madre se comportaba ya con una seguridad y cierta arrogancia intelectual que no a todos agradaba. Poco después leí La hojarasca, y luego Relato de un náufrago, y El coronel no tiene quien le escriba, y todo lo que escribiría a lo largo de los siguientes casi 50 años, y entendí entonces porqué aquel tipo de bigote y gestos como de fastidio y pocas pero contundentes palabras como de frases célebres, podía recostarse en el sofá en medio de una ruidosa tertulia y decir lo que le viniera en gana.

Por aquellas tertulias en la casa materna fue que tuve cercanía amistosa con García Márquez, con Mercedes y sus hijos adolescentes, Rodrigo y Gonzalo. Yo sí tenía el derecho de llamarlo Gabo, pero nunca llegué a llamarlo Gabito, pues de alguna manera lo he visto como un gigante al que no le van los diminutivos. Siendo fotógrafo y amigo, no le pedí alguna vez que posara para mí, y cuantas veces los visité en su casa fue sin la cámara en el hombro. Ahora tal vez me arrepiento.

Por eso, fue natural que el 29 de noviembre de 1966 el Gabo apareciera por mi apartamento en los Edificios Condesa para que le tomara algunas fotografías para ilustrar la solapa o la contraportada del libro que había terminado después de dos años de trabajo, y estaba ya en manos de los editores. Llegó acompañado de nuestro mutuo amigo Guillermo Angulo, quien había sido mi maestro, pero en esos años trabajaba como cónsul de Colombia en Estados Unidos. El saco que había escogido Gabo para aquella sesión era despampanante, y estuve tentado de sugerirle mejor una foto en camisa arremangada o prestarle una de mis chamarras, pero usaba la prenda con tal naturalidad que adiviné que la amaba y así las fotos se hicieron a su manera. La foto era para Cien años de soledad, cuya edición se preparaba en Buenos Aires. Pero nadie sabía, quizás ni él mismo, lo que ese título significaría en la historia de la literatura.

Casi 10 años después, el 14 de febrero de 1976, Gabriel García Márquez volvió a tocar el timbre de mi casa, ya por distintos rumbos, en la colonia Nápoles, para que le tomara otras fotografías. Esa vez lo notable no era el saco de cuadritos, sino el tremendo hematoma en el ojo izquierdo y una herida en la nariz, causada por el puñetazo que dos días antes le había propinado su colega y hasta ese momento gran amigo Mario Vargas Llosa.

El Gabo quería una constancia de aquella agresión, y yo era el fotógrafo amigo y de confianza para perpetuarla. Claro que pregunté azorado qué había pasado, y claro también que Gabo fue evasivo y atribuyó la agresión a las diferencias que ya eran insalvables en la medida que el autor de La guerra del fin del mundo se sumaba a ritmo acelerado al pensamiento de derecha, mientras que el escritor que 10 años después recibiría el premio Nobel, seguía fiel a las causas de la izquierda. Su esposa Mercedes Barcha, quien lo acompañaba en aquella ocasión luciendo enormes lentes ahumados, como si fuera ella quien hubiera sufrido el derechazo, fue menos lacónica y comentó con enojo la brutal agresión, y la describió a grandes rasgos: En una exhibición privada de cine, García Márquez se encontró poco antes del inicio del filme con el escritor peruano. Se dirigió a él con los brazos abierto para el abrazo. ¡Mario...! Fue lo único que alcanzó a decir al saludarlo, porque Vargas Llosa lo recibió con un golpe seco que lo tiró sobre la alfombra con el rostro bañado en sangre. Con una fuerte hemorragia, el ojo cerrado y en estado de shock, Mercedes y amigos del Gabo lo condujeron a su casa en el Pedregal. Se trataba de evitar cualquier escándalo, y el internamiento hospitalario no habría pasado desapercibido. Mercedes me describió el tratamiento de bisteces sobre el ojo, que le había aplicado toda la noche a su vapuleado esposo para absorber la hemorragia. Es que Mario es un celoso estúpido, repitió Mercedes varias veces cuando la sesión fotográfica había devenido charla o chisme.

Según los comentarios que recuerdo de aquella mañana, mientras ambas parejas vivían en París los García Márquez habían tratado de mediar los disturbios conyugales entre Vargas Llosa y su esposa Patricia, acogiendo sus confidencias. Como suele suceder, los consejos o comentarios de la pareja colombiana rebotaron hacia Vargas Llosa cuando éste volvió al redil y se reconcilió con su esposa. Y lo que sea que se hubiese dicho o sucedido, el caso es que el peruano se sentía gravemente ofendido, y su furia la resolvió de aquella manera expedita y salvaje. Guarda las fotos y mándame unas copias, me dijo el Gabo antes de irse. Las guardé 30 años, y ahora que él cumple 80 años, y 40 la primera edición de Cien años de soledad, considero correcta la publicación de este comentario sobre el terrífico encuentro entre dos grandes escritores, uno de izquierda, y otro de contundentes derechazos.

* Rodrigo Moya nació en Colombia en 1935 y se naturalizó mexicano. Es uno de los fotógrafos más importantes en la historia contemporánea. Entre su trabajo destaca la documentación de los movimientos guerrilleros, incluido un libro con material hasta aquel entonces inédito de fotografías del Che Guevara, y su colaboración con Salvador Novo en trabajos de crónica urbana.

05 March 2007

ENTREVISTA A ORLANDO MAZEYRA

ANTICIPÁNDONOS A LA PRESENTACIÓN DE URGENTE: NECESITO UN RETAZO DE FELICIDAD


Como un anticipo a la presentación del libro Urgente:Necesito busco un retazo de felicidad este Jueves 8 de Marzo en el Jazz Zone de Miraflores (Psje. El Suche, Alt. Cdra. 4 de Alcanfores), colgamos una entrevista al autor del libro realizada por el narrador Gabriel Ruiz-Ortega:




“Creo que es el temor a la muerte lo que, de manera determinante, me ha lanzado a la escritura”

Orlando Mazeyra (Arequipa, 1980) hace su debut literario con un sugestivo libro de relatos llamado Urgente, necesito un retazo de felicidad. En los textos de Mazeyra están rubricados dos componentes esenciales que todo aquel que quiera ser escritor debe tener: talento y formación.

Gabriel Ruiz-Ortega

Los cuentos que dan forma a tu primer libro ya han aparecido en otras ocasiones. ¿Cuánto tiempo te deparó la concepción en formato de libro?

Bueno, cada vez que termino de escribir una historia, hay algo en mi interior que me invita a deshacerme, a liberarme de ella; quizá por eso, desde que empecé a escribir, adquirí la costumbre de, una vez finalizadas, desperdigar mis historias en diversas páginas literarias de internet: la revista El Hablador, por ejemplo, albergó a uno de mis primeros relatos (" El diccionario de los recuerdos", que, curiosamente, no aparece en el libro a pesar de ser uno de los que más estimo); el Proyecto Sherezade tiene un par de mis narraciones (pero me costó un triunfo publicarlas porque cuenta con un comité de lectura bastante exigente); Letralia, el Proyecto Quipu de Gustavo Faverón y la bitácora Gambito de Péon de Ricardo Sumalavia son, entre otros, los sitios virtuales en donde he publicado algunas de mis historias.

Leyendo tu libro es evidente que el desamor y el amor son los dos grandes temas de "Urgente: Necesito un retazo de felicidad". ¿Concuerdas con mi apreciación o hay otro tema saltante?

En verdad, no sé si el amor y el desamor son los grandes temas de mi libro, quizá todavía no me he percatado de ello. En todo caso, sí son dos temas que me asedian constantemente: he escrito acerca del amor sin conocerlo, y he escrito sobre el desamor estando enamorado, o creyendo estarlo. Pero la Muerte es, si no el que más, uno de los temas que más me persigue. En el cuento "Ella siempre está", por ejemplo, el título habla de la Muerte y su de su presencia permanente en mi vida. La Muerte es, también, el tema central de uno de los microrrelatos del libro: " La Talega".

Creo que es el temor a la muerte lo que, de manera determinante, me ha lanzado a la escritura. Yo, al igual que el maestro Onetti, cuando era todavía un muchacho tuve un descubrimiento terrible; descubrí que todas las personas que yo quería iban a morirse algún día, de esa impresión no me he repuesto todavía. Por suerte, ahora puedo abrir el primer ejemplar de mi libro, que salió hace pocos días de la imprenta, y en esas páginas encuentro -más que frases elaboradas o historias memorables- una victoria simbólica: mi revancha ante la muerte... mi primera revancha, porque, sin duda, vendrán más. Puedo morirme mañana pero quedarán mis historias, invictas, esperando a un lector que talvez no llegue... pero si llega le habré ganado otra vez a la muerte. Lo que trato de decir es algo que ya dijo en alguna ocasión Reinaldo Arenas: la muerte siempre ha estado muy cerca de mí; ha sido siempre para mí una compañera tan fiel, que a veces lamento morirme solamente porque entonces talvez la muerte me abandone para siempre.

En el cuento Ella se sabe gorda proyectas un tema muy poco tocado en narrativa últimamente, o sea, la superficialidad. ¿Te fue difícil abordar un personaje femenino?

Vivo rodeado de mujeres, eso me ayudó no sólo a construir el personaje, sino a convertirme en una obesa mientras, palabra por palabra, le daba vida a la historia. " Ella se sabe gorda" es un relato que tuvo un encaminamiento muy especial. Cuando terminé de escribirlo, lo publiqué en mi blog y recibí comentarios de mujeres que habían tenido problemas con la bulimia y la anorexia. Me dijeron que había descrito con mucha pericia los días de sufrimiento de las muchachas que tienen este tipo de problemas. La historia cumplió su objetivo. Tocó la fibra más íntima de mis lectoras, y la más aguda de ellas me hizo notar algo interesante: el contraste que le había dado a la historia entre el párrafo del principio, que tiene una nota de esperanza, y el del final, que termina en un quejido desanimado. Ella me dijo que había logrado captar perfectamente la amarga frustración, tan pocas veces comentada pero tantas veces sufrida, de aquellos que van de dieta en dieta y esfuerzo en esfuerzo, sabiendo que todo es inútil, ya sea por su propia falta de constancia y entusiasmo o por la inevitabilidad de su constitución.

Sabes que la literatura canibaliza la realidad. La experiencia de vida ¿cuánto ha jugado, por ejemplo, en un cuento como Mi primera flaca?

Te confieso que mis cuentos más autobiográficos -"Descubriendo la secundaria" o "¿Conoces a Marcial Mena?", por citarte sólo dos ejemplos- han quedado relegados, es decir no forman parte del libro. Y no por una decisión mía; fue mi editor, Max Palacios, quien seleccionó sólo doce de los casi veinte relatos que tenía inicialmente mi manuscrito. Yo creo que esto no hace más que certificar aquella aseveración de Vargas Llosa acerca de las ficciones mejor logradas: el escritor cumple su cometido cuando, al leer la historia, le cuesta reconocerse en ella... le cuesta mucho, o simplemente no llega a reconocerse en ella. Yo canibalizo, me sirvo de la realidad, y empiezo a trastocarla en absolutamente todas mis historias (y " Mi primera flaca" no puede ser la excepción). El personaje juega a enamorarse de la hetaira que lo desvirga. ¿Eso me pasó a mí? Creo que mi respuesta carece de importancia. Me basta con decirte que te dejaría una lista muy larga si empiezo a recordar a toda la gente que alguna vez se ha enamorado de una puta (y la lista sería más larga aún si hablamos de la gente que se ha iniciado en un prostíbulo).

Desde tu punto de creador, ¿consideras a Todo comenzó en la universidad como el relato más ambicioso del conjunto? Es indefectible que estamos ante una novela corta.

Desde luego. En sus albores, "Todo comenzó en la Universidad" quiso ser una novela de largo aliento. Quise narrar dos historias alternas que, al final, se abrazarían en el último capítulo. Una historia estaría ambientada en Lima y la otra en Arequipa. No bien empecé a escribirla, me percaté de que tamaña empresa me iba a tomar demasiado tiempo. Dudaba, y si no dudaba, entonces me cuestionaba. ¿No era mejor, para un recién iniciado, empezar escribiendo relatos cortos?

Por esos días me encontré con una convocatoria para un concurso nacional de cuento organizado por la Universidad Pedro Ruiz Gallo de Lambayeque. Ese concurso sacudió todas mis dudas, me despabiló. Estaba contra el tiempo, sólo me quedaba elaborar una novela corta y enviarla al concurso en cuestión. Así nació " Todo comenzó en la Universidad". Yo necesitaba con suma urgencia que alguien me dijera que tenía una pizca de talento. Por eso, las clases universitarias ocuparon un segundo plano, pues yo pasaba todo el día en mi habitación, perfilando mi historia. Apenas la terminé saqué tres copias que ese mismo día envié inmediatamente a Lambayeque, el original se quedaría conmigo. Temí que alguien en mi casa descubriera mi manuscrito: nadie podía leerlo. Para evitar que alguien me descubriera decidí robar uno de los títulos iniciales de "La ciudad y a los perros" a Vargas Llosa: "Los impostores". Y como autor puse -gran atrevimiento el mío- a Oswaldo Reynoso, quien, a la postre, sería, junto a Oscar Colchado, uno de los jurados del concurso.

La soledad es otro de los temas subyacentes en este libro. Este se hace notar con fuerza en el cuento que da título al volumen.

A veces la soledad es el mejor pretexto para ponerte cara a cara con tu propia infelicidad. Siempre digo que ese cuento es otro fallido intento por concebir la felicidad (sabiendo que es su eterna ausencia la que azuza mi pluma, la que me permite inventar historias). Lo cierto es que lo escribí de un tirón luego de encontrar un retazo de tela envuelto en un periódico viejo. Los dos primeros lectores del cuento reconocieron en él a un par de influencias que todavía no llego a percibir: Benedetti y Ribeyro. Luego lo compartí por correo electrónico con el Eduardo González Viaña y con Julio Ortega. A ambos les había gustado mucho mi relato. Fue una experiencia edificante: mi propia infelicidad me había permitido elaborar una historia digna de ser leída. Cada vez que la releo descubro un nuevo retazo... uno de esos retazos que necesito de cuando en cuando para soportar la realidad.

¿Apuestas por el minimalismo? Noto que tratas de condensar todas las acciones posibles en frases cortas y precisas .

No. Las etiquetas y las clasificaciones no me interesan en lo más mínimo. Soy uno de los convencidos de que el escritor debe apostar por una literatura que renuncie a todo tipo de taxonomías. Un objetivo harto difícil pero, al menos para mí, necesario. ¿Y qué pasa si me encasillan? No te queda otra que patear el tablero con la ayuda de tus nuevas producciones.

Apostar por una tendencia no es etiquetar, las taxonomías son otra cosa, sin embargo, me interesa mucho saber quiénes han sido los autores que de alguna manera han influido en este trabajo.

Me gustan Sábato, Loayza, Ribeyro, Benedetti, Coetzee y Camus; pero como lector me inicié con algo corto del Gabo y con una novela de Oswaldo. Con " El coronel no tiene quién le escriba" descubrí que la mierda -hablo de esa palabra y de su significado- puede convertirse en un final memorable, y con Reynoso empecé a dudar de Dios y también de lo que me decía mi madre acerca del sexo y del placer. No fue una experiencia muy grata el convencerme de que En octubre no hay milagros...pero, por suerte, sí hay orgasmos... y, si uno quiere, no sólo en octubre, sino todo el año.

Aunque en mis cuentos no se note -o quizá sí- creo que soy más hijo de El Rosquita que de Zavalita; pero la literatura de Mario Vargas Llosa me ha nutrido de un manera tan determinante que, para mí, no tiene parangón en mi panteón literario privado. Nunca voy a olvidar el día en que me enfrasqué, por primera vez, en la voraz lectura de un mastodonte vargasllosiano: "El pez en el agua", recuerdo que las páginas se agotaban irremisiblemente, pero las coincidencias crecían. Y llega un momento en que la admiración se agiganta tanto que se transmuta en un desbocado afán de peregrina emulación. Alberto Fuguet dice que él cree en las obras que le hicieron tener fe, que le hicieron creer que él también podía, que no estaba solo, que allá alguien afuera se parecía a él. Bueno pues, resumo todo en una oración: si hay alguien en el mundo que me hizo creer que yo también podía, ése es, sin duda alguna, Mario Vargas Llosa.

¿Qué tal la experiencia de publicar tu primer libro con Bizarro Ediciones?

Una experiencia altamente recomendable para todos aquellos autores noveles que buscan una nueva alternativa en la movida editorial limeña. El editor de Bizarro Ediciones, Max Palacios, es una persona que sabe hacer las cosas, y tiene un plus: antes que editor, es también un escritor que ya cuenta con varios libros en su haber, cosa importantísima. Te cuento que hace unos días atrás, Oswaldo Reynoso recibió uno de los primeros ejemplares de mi libro de cuentos, y lo primero que me dijo fue que la edición le pareció hermosa y que Max se merecía un gran reconocimiento. Y yo estoy totalmente de acuerdo.

¿Cuál es tu próximo proyecto narrativo?

Estoy intentando escribir un texto de largo aliento que provisionalmente he titulado "Todos somos mentiras". Pero la narrativa corta siempre me persigue, así que seguramente seguiré publicando cuentos, el último de ellos acaba de aparecer en un blog literario.
CUETO Y GARCÍA MÁRQUEZ

El día de hoy, en su columna de Perú 21, Alonso Cueto ride un breve homenaje al escritor colombiano Gabriel García Márquez, con motivo de los 80 años de su nacimiento:

Una de las eternas discusiones de los lectores es la que se refiere a la categoría de un escritor. El adjetivo de 'clásico' se reserva, en estos casos, a muy pocos escritores, la mayor parte de los cuales ya está muerto para cuando se les otorga la credencial de tales. 'Clásico' es el escritor que ha encontrado, desarrollado y legado un camino nuevo en la narrativa; el que ha descubierto posibilidades nuevas en el idioma y, sobre todo, el que ha fundado un universo. Me parece que la corrección narrativa es una virtud que muchos escritores (aunque desgraciadamente no todos) logran. Solo algunos, en cambio, logran crear un lenguaje y, por lo tanto, un universo propio. Son aquellos cuyos nombres usamos cuando nos referimos a una situación de la vida: 'kafkiano', 'quijotesco', 'dantesco', 'proustiano'. Son los que han creado universos a imagen y semejanza de sus obsesiones: Faulkner, Joyce, Mann y muchos otros.

Me parece que en América Latina hay un puñado de narradores que han logrado la condición de clásicos. Mañana, aniversario ochenta del nacimiento de García Márquez, no podemos dejar de recordar todas las frases que este clásico nos ha dado: "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento..", "que me han matado, niña", "don Aurelio Escobar, dentista sin título y buen madrugador.". Las cito de memoria, la que es también una buena lectora. Hay otras frases: "piedras enormes como huevos prehistóricos", "los acantilados del dolor"; y hay algunas imágenes: mariposas amarillas, niñas que se elevan hacia el cielo, una abuela desalmada contando el dinero junto al burdel donde trabaja su nieta. Gran parte de su éxito comercial se ha debido a su lado 'mágico', el que muestra una América Latina llena de mitos y de milagros. Sin embargo, estoy seguro de que el libro suyo que va a permanecer, el que es su obra maestra no es Cien años de soledad sino El amor en los tiempos del cólera, un gran texto de madurez. La historia de Florentino Ariza, Fermina Daza y Juvenal Urbino lleva los milagros anunciados en Cien años de soledad a la vida real: la espera fructífera del amor imposible. Y es también una de las más grandes reflexiones que existe sobre los grandes hechos de la convivencia humana: el matrimonio, la amistad, la confianza, el amor.

Creo que los nombres de los escritores nunca son casuales. Es curioso que la mezcla de sus apellidos integre ese lado terrestre que da el García con la aristocracia del Márquez. En esa mezcla, están cifradas las dos grandes vertientes de cualquier gran obra: la integración del lenguaje culto y del lenguaje popular, de la verdad y de la forma, de la tierra y el cielo. El raro poder que tiene la narrativa para recrear la vida emana a borbotones en sus novelas y relatos. En cada lectura, sus libros renuevan ese poder que recibimos sus lectores.
ENTREVISTA A JOSÉ ANGEL MAÑAS

Leo en la página del diario virtual Siglo XXI una entrevista al narrador español José Ángel Mañas, autor del recordado libro Historias del Kronen, realizada por Gabriel Ruiz-Ortega:

Tu última novela, Caso karen, recoge mucho del ámbito editorial español.
Digamos que lo más real son el mundo y los personajes. Luego he fantaseado, colocándolos en situaciones que me parecían interesantes para sacarles el máximo jugo psicológico.
Pero también a tus novelas se les ha dado una lectura sociológica.
En absoluto. La referencialidad es un elemento más de mis novelas. Lo primordial, sin embargo, es la literatura… de ficción. Lo matizo porque la buena ficción y la buena literatura no siempre van de la mano. Balzac, Galdós, Dostoievski….
Historias del Kronen, ¿cómo la ves a más de diez años de haber sido publicada?
Es una novela que me sigue gustando. La hojeo con bastante frecuencia, y siempre con la idea de encontrarme con una decepción. Pero sorprendentemente –lo digo porque tenía 23 años cuando la publiqué-, el texto sigue aguantando esas relecturas.
¿Te mareó la fama?
Una fama tan temprana me perturbó, como le habría ocurrido a cualquiera. Tardé un años en volver a tocar tierra.
¿Cuál es tu punto de partida al escribir una novela?
Un grupo de personajes en un mundo que conozca. Tengo que tener muy claro cómo son y las relaciones que mantienen entre sí. En cuanto eso está perfilado, entonces me lanzo a imaginar qué les podría pasar, y busco las anécdotas adecuadas.
¿Y tu método de trabajo?
Curro mucho. Demasiado. Pero los momentos de inspiración siempre están ahí. Son momentos en los que sientes que, de pronto, vuelas en vez de correr, y que en un día haces el trabajo de una semana. Pero hay que estar al pie del cañón, y con la técnica preparada, para merecerlos. Los esquemas previos también son importantes.
¿Cómo ves a la literatura española actual? Me gustaría saber qué piensas de la novela Cuando la noche obliga de Montero Glez.
Como siempre. Los de siempre, y alguno más. Lo que más me gusta, de entre lo que hacen mis contemporáneos españoles, son los diarios de Trapiello y los aforismos de Roger Wolfe. Cuando la noche obliga es de las novelas españolas que más me han gustado, en lo que a prosa se refiere, de las que he leído en los últimos años. Quizás eche en falta, por mis a prioris estilísticos, algo más de diálogo y de dramatización, pero estilísticamente es muy buena.
Digamos, con los que te sientas más a gusto.
Pero, de sentirme a gusto, tanto en lo humano como en lo técnico, escogería a Aldecoa y a Delibes.
¿Cuán difícil es mantener la honestidad creativa en un mundo editorial que impone ciertos tópicos?
No es cuestión de honestidad; sale lo que sale. Yo he probado técnicas diferentes, pero, en general, a lo largo de mis primeras siete novelas es verdad que me he mantenido bastante coherente en el fondo, y, sobre todo, muy fiel a mi universo realista.
Se dan casos en algunos escritores que deciden explorar temáticas diferentes a las ya recorridas.
Me gustaría dar un salto a un universo paralelo, no sé si de historia o de fantasía. Supongo que tengo necesidad de cambiar, aunque sea una concesión al Zeit-Geist o a la moda. Pero sé que no será más que un paréntesis, una traición momentánea al realismo, para luego volver y continuar con la expansión de mi mundo madrileño-hispánico.

www.letraslesivas.blogspot.com

PARA ECHARLE UN VISTAZO
Hace poco tiempo ha ingresado al accidentado mundo de la blogósfera una página que aborda temas literarios de una manera extrañamente peculiar.

Por lo que pude ver, no es como la mayoría de blogs de este circulo, que van desde los personales –como el de su servidor- o hasta los académicos eruditos. Pues no. Este blog tal vez no trata temas actuales como suelen hacer la mayoría. Este site utiliza una clásica e interesante propuesta en base a la idea: “un día como hoy ocurrió...”

La idea principal del blog es la ironía de los buenos textos, ante un contexto donde ya nadie lee, un mundo donde aparentemente las letras son lesivas para la salud. Entonces, una vuelta no caería nada mal.

Algo interesante es que no solo trata acerca de reseñas a escritores consagrados como Andrés Caicedo, Salinger, Victor hugo; sino que también nos invita a leerlos colocando un texto y una frase del autor en mención.

Es un recordar de acontecimientos literarios, donde también se incluye matices musicales y otras variantes, tal y como dice el subtitulo: “frases indigentes, imágenes lúgubres y algunas melodías nefastas. Todo sea por la literatura...”

Como verán, es una idea distinta pero valiosa. Los invito a chequear este nuevo blog, y más que nada, a leer algunos textos de escritores clásicos dentro de éste.
(En la foto: el empantanado Andrés Caicedo)

04 March 2007

RIBEYRO, VARGAS LLOSA Y BRYCE

SOBRE LA VOCACIÓN LITERARIA

Leo en el suplemento El Dominical de El Comercio un rescate literario hecho por Guillermo Niño de Guzmán sobre unos textos de nuestros tres más grandes narradores, refiriéndose a la vocación literaria:

JULIO RAMÓN RIBEYRO

Yo no escribo por una sola razón, sino por varias. Estas son las principales:

Para deshacerme de ciertas obsesiones y sentimientos opresivos.

Para tratar de dar forma y comprender mejor las ideas e intuiciones que me pasan por la cabeza.

Para contar alguna cosa que merece ser contada
.
Para crear, sin más recurso que las palabras, algo bello y permanente.

Por una necesidad humana de ser reconocido, apreciado, admirado y querido (como diría mi amigo Alfredo Bryce Echenique).

Porque me divierte.

Porque es lo único que sé hacer más o menos bien.

Porque me libera de cierto sentimiento de culpabilidad inexplicable.

Porque me he acostumbrado a hacerlo y para mí, más que una rutina, es un vicio.

Para que mi experiencia de la vida, por muy pequeña que sea, no se pierda.

Porque el hecho de hacerlo solo, con mi máquina de escribir y una página en blanco, me da la ilusión de ser absolutamente libre y poderoso.

Para continuar existiendo, una vez muerto, aun cuando sea bajo la forma de un libro, como una voz que alguien hará el esfuerzo de escuchar. En cada lector futuro, volvemos a nacer.

ALFREDO BRYCE ECHENIQUE

Yo escribo para que me quieran más y porque, francamente, creo que es lo único en lo que puedo ser útil en esta vida.

Escribo porque creo, como François Georges, que viajar y escribir son lujos que sabe apreciar un hombre al que no se le ha asignado ningún lugar en el mundo.

Escribo porque, negándome a creer en la soledad de la página en blanco, siento que vienen a poblarla las mujeres, hombres y ciudades que más he amado en el transcurso de mi vida.

Escribo porque encuentro en las más hermosas páginas de la literatura una razón suficiente para escribir y, al mismo tiempo, un sucedáneo del acto amoroso.

Escribo, en fin, porque al explicar, como ahora, por qué escribo, también vuelvo a sentir la necesidad fisiológica de hacerlo.

MARIO VARGAS LLOSA

Creo que el acontecimiento más importante de mi vida hasta el día de hoy ha sido aprender a leer. Tenía cinco años y era un niño travieso y soñador. Las revistas y los libros de aventuras enriquecieron mi universo de manera extraordinaria, llenándolo de peripecias, territorios y seres fabulosos en los que yo era el héroe, el descubridor y la encarnación, con toda la fuerza de una imaginación que las lecturas mantenían en efervescencia constante y donde, como siempre pasa con los niños, difícilmente discernía los límites entre ficción y realidad.

Es evidente que el tiempo se ha encargado de hacerlos visibles y de probar que son infranqueables. Creo que mi vocación de novelista está impregnada de la nostalgia de esas aventuras leídas y que es un oscuro esfuerzo por rechazar esos límites entre lo inventado y lo vivido, un esfuerzo contra la razón práctica para vivir múltiples vidas y cada una de ellas con mayor intensidad, diversidad e impunidad que las que permite la vida verdadera.

03 March 2007

WAGNER Y EL FETICHISMO

LOS SECRETOS DEL COMPOSITOR ALEMÁN

Londres [EFE].

Una carta hasta ahora inédita dirigida por Richard Wagner a una firma de moda de Milán apunta a la posible afición fetichista a las prendas femeninas del compositor.

En la carta, aparecida en la publicación "The Wagner Journal", el músico da toda suerte de detalles sobre un vestido le gustaría que le confeccionaran y que supuestamente era para su esposa, Cósima. "El corpiño deberá tener cuello alto, de encaje y con cintas, las mangas deben ser ajustadas, y el vestido llevará volantes abultados, del mismo material de satén, será muy amplio y con cola, y el jubón tendrá un lazo detrás como el de delante", escribe Wagner, quien rechaza además el empleo de alfileres para abrochar las prendas.

Según Barry Millington, codirector del "Wagner Journal", citado en el diario "The Guardian", la carta, que data de enero de 1874 y se guarda en una colección privada de Estados Unidos , "alienta la teoría de que el compositor mostraba ciertas tendencias de travesti". Como mínimo indica un interés muy detallado, si no fetichista, en las minucias de la ropa femenina, señala Millington, según el cual el compositor de "Tannhauser" tenía "un lado femenino muy pronunciado". "Está, por ejemplo, su necesidad de llevar ropa interior de seda y satén, evidentemente porque sufría erisipela", explica el experto. Ya en vida del compositor circularon rumores sobre ese tipo de aficiones, y así su discípulo Hans von Wolzogen contaba que en cierta ocasión Wagner se presentó vestido con una chaqueta de mujer. También circuló una anécdota según la cual el músico huyó de sus acreedores vieneses en 1864 vestido con prendas femeninas. En otra carta al modisto del matrimonio, fechada en noviembre de 1869, Wagner encarga "un traje de satén negro que pueda llevarse tanto en la calle, con o sin cazavoika, como en casa a modo de combinación".

Wagner define la "cazavoika" como una polonesa o vestido de mujer consistente en un corpiño ajustado y una falda abierta desde la cintura de forma que deje ver unas enaguas con muchos adornos. Pese a ser un diario muy completo, Cósima nunca mencionó en él la llegada de tales prendas, lo que hace pensar a muchos, según escribe Stesard Spencer, en el "Wagner Journal" que tal vez el compositor hizo los encargos para sí mismo. En 1877, cinco años antes de la muerte del músico, estalló un escándalo cuando un periodista publicó detalles de prendas íntimas que Wagner había encargado a otra costurera.

COCO ROSIE: Terrible angels


02 March 2007

www.aero-puerto.net


LA MOVIDA MADRILEÑA Y CUSCO STONE


Leo en la pagina virtual de aero-puerto.net dos interesantes y divertidas notas de dos narradores jóvenes peruanos. La primera corresponde a Sergio Galarza sobre los bares de la movida madrileña; y la segunda, a Gabriel Ruiz-Ortega sobre una experiencia nocturna en la capital imperial del Cuzco. Para acceder a estas y otras notas hacer click aquí.


(En la foto: integrantes de Radio Futura, grupo emblemático de la movida madrileña)

GARCÍA MÁRQUEZ Y BARCELONA

CUANDO ERA FELIZ E INDOCUMENTADO

Leo en la sección cultural de La República un artículo que reseña la estadía de Gabriel García Márquez en Barcelona. La nota dice lo siguiente:

Gabriel García Márquez escribió El otoño del patriarca en Barcelona, la ciudad en que vivió entre 1967 y 1975 y en donde saboreó las mieles de la gloria de Cien años de soledad en compañía de una generación única de escritores como Vargas Llosa, Donoso, Cortázar, Bryce o Carlos Fuentes. Los días de vino y rosas de la "gauche divine", la época de esplendor para la explosión del "boom" de la literatura latinoamericana.Los protagonistas de esta era, cuarenta años después, relacionan tanta fecundidad literaria y vital con dos editores catalanes que transfiguraron el "realismo mágico" en papel de imprenta: Carlos Barral, fundador de Seix Barral, y Carmen Balcells, la "Mamá Grande" de Gabo y agente literaria que apostó por él cuando Macondo todavía no era una máquina de producir dinero.
El "boom" es el resultado de "la especial atención que dedicó la editorial Seix Barral a los escritores latinoamericanos. Fue Carlos Barral el verdadero editor de las dos orillas. Y muchos de estos escritores encontraron en Barcelona el lugar amigo desde el cual su fama y su talento irradiaban al resto de la península y del mundo".Así lo explica Rosa Regás, directora de la Biblioteca Nacional de España, que recuerda la época.En el ocaso del franquismo, el ambiente liberal de Barcelona, el fervor por las letras hispanas de personas como Barral atrajeron a escritores que huían de las jerarquías militares que sojuzgaban el continente."Para los que vivimos de la literatura y la disfrutamos, Barcelona fue en aquel momento un lugar privilegiado que, además, coincidió con el despertar de un nuevo coraje para desterrar los usos mojigatos y dictatoriales con los que se nos había educado", dice Regás, de 73 años."Era una bella ciudad, viva, divertida, culta y abierta. En Barcelona –añade– no solo se encontraban los escritores, sino los arquitectos, los diseñadores, los editores. Los fotógrafos de la época y la ciudadanía participaba en gran parte en sus debates y en sus conversaciones".García Márquez llegó a la Ciudad Condal en 1967, desde México, donde había escrito Cien años de soledad, y se quedó hasta 1975, coincidiendo con la muerte de Franco.
Gabo conoció desde joven una Barcelona imaginaria a través de los recuerdos de su maestro, Don Ramón Vinyes, uno de esos personajes mágicos y al mismo tiempo reales que enriquecen su obra: este "sabio catalán", librero y dramaturgo emigrado a Colombia a principios de siglo, dirigió los primeros pasos literarios de Gabo en Barranquilla y le hizo añorar una ciudad que el escritor tardaría años en descubrir.
"Barcelona era la puerta a Europa", decía García Márquez en una entrevista a La Vanguardia el año pasado, donde evocaba sus visitas a Perpiñán a ver El último tango en París o los primeros dineros que hizo gracias al éxito de Cien años de soledad.
"En los años que viví en Barcelona pasé de no tener para comer –antes, en París, había llegado a pedir limosna en el metro– a poder comprarme casas", dijo el novelista, quien, de hecho, todavía tiene casa en esta ciudad.
"No había en la ciudad –dice Regás– citas previas para cenas, por ejemplo, sino que se improvisaban a partir de presentaciones de libros, de inauguraciones de exposiciones de pinturas o fotografías, de conciertos. Las casas estaban también abiertas. Se podía ir a casa de Gabo y encontrarlo vestido con su mono, dispuesto a conversar. O pasarse por el Bocaccio por la noche y sumarse a una mesa donde se discutía el último proyecto de un arquitecto americano o italiano que acababa de aterrizar"."
Ir al restaurante La Mariona y encontrar a Barral que comía con (los editores) Einaudi o Rowohlt y compartir su asado. Así era Barcelona", concluye Rosa Regás.

01 March 2007

VIRUS: DISCOTECA VOCÉ, 9 PM.


PRESENTACIÓN DE LIBRO

URGENTE: NECESITO UN RETAZO DE FELICIDAD

BIZARRO ediciones se complace en invitarlo a la presentación del libro de cuentos, Urgente: Necesito un retazo de felicidad, de Orlando Mazeyra Guillén.

Comentarios a cargo de:

-Oswaldo Reynoso
-Javier Arévalo
-Max Palacios

DIA: JUEVES 8 DE MARZO
HORA: 7 P.M.
LUGAR: JAZZ ZONE (Pasaje El Suche, Miraflores -Alt. Cdra. 4 de Alcanfores)

AGRADECEMOS ANTICIPADAMENTE SU DIFUSIÓN.

"Muchas veces a la narrativa le hace falta lanzarse al vacío. No para acabar sus días, por supuesto; sino en un intento por el cual el sacrificio mismo se torna una arriesgada aventura creativa. Me atrevo a ubicar los cuentos de Orlando Mazeyra en esta línea. En ellos hay una permanente indagación por el lenguaje, el ritmo, las historias, etc. En fin, su narrativa parece movida por la insatisfacción, y eso se agradece".

Ricardo Sumalavia

CUETO, AMPUERO Y BENAVIDES EN ESPAÑA

DISERTARÁN SOBRE LITERATURA Y VIOLENCIA POLÍTICA

Leo en la sección cultural de Perú 21 la siguiente nota sobre la participación de algunos de los más importantes narradores peruanos de los últimos tiempos en un conversatorio sobre literatura y violencia política:

Los narradores peruanos Alonso Cueto, Fernando Ampuero y Jorge Benavides participarán, del lunes 5 al jueves 9 de marzo, en un conversatorio sobre literatura y violencia en América Latina. El evento es organizado por la Casa de América, de Madrid, y contará con la participación de los escritores colombianos Jorge Franco Ramos, Santiago Gamboa y Juan Antonio Vásquez.

El encuentro no solo será literario, pues se ha invitado al director de cine colombiano Sergio Cabrera, quien ha dirigido varias películas cuyo tema es la violencia política. Además, se proyectará la cinta Pasos de baile, dirigida por John Malkovich e inspirada en la captura de Abimael Guzmán.

Asimismo, el lunes, sumándose al homenaje mundial que recibirá García Márquez por sus 80 años, Cueto, Ampuero y otros escritores participarán en una lectura masiva de Cien años de soledad. La lectura empezará a las diez de la mañana y acabará a las dos de la mañana. Cueto aprovechará su estancia española para asistir al estreno de Mariposa negra (basada en su novela Grandes miradas) en el Festival de Málaga.

Ampuero, por su lado, presentará su novela Puta linda, editada en España por el sello Salto de Página.

(En la foto: Los escritores mencionados en el 1er Congreso Internacional de Narrativa Peruana, 2005)