28 September 2009

SEGUNDA PARTE DE DRÁCULA


Ahora que se ha puesto de moda las lecturas de novelas de vampiros, gracias a Stephanie Meyer, el bisnieto de Bram Stoker arremete con una segunda parte de Drácula. La nota se recoge en la sección cultural de La República:

Se trata de Drácula, el no muerto. Dacre Stoker se basó en las notas dejadas por su bisabuelo para escribir la secuela.

Dacre Stoker se ha basado en las notas dejadas por su bisabuelo, el escritor irlandés Bram Stoker, para escribir Drácula, el no muerto, segunda parte de Drácula, que retoma la narración del original 25 años después de que los protagonistas acabaran con la vida del famoso vampiro. “Me cobraré mi venganza. La extenderé durante siglos.

El tiempo está de mi lado”, es la inquietante amenaza, realizada por Drácula antes de su muerte, que recoge Stoker para comenzar su novela, publicada simultáneamente en España y Estados Unidos el 5 de octubre. Fecha en que también se presentará Famosos impostores, un ensayo de Bram Stoker.

En esta secuela aparece Quincey, hijo de los esposos Harper –Jonathan y Mina–, el doctor Van Helsing y hasta el bisabuelo Stoker como un personaje más del relato.

26 September 2009

BLOG DE ROSSINA WINDER CALMET


La escritora Rossina Winder Calmet ha inaugurado su nueva bitácora virtual donde ha decidido postear las reseñas, positivas y negativas, sobre el libro de cuentos No olvides NO quitarte los zapatos (Bizarro Ediciones, 2009). En la reseña aparecida en la Revista Somos, se dice lo siguiente:

No olvides NO quitarte los zapatos. Rossina Winder Calmet. Bizarro, Lima 2009. 99 pg.Narraciones de prosa breve, puntual y directa. Quizás sea esta la forma más apropiada de abordar el universo femenino en sus múltiples variables. Están aquí la retrospectiva nostálgica de un mundo que se cree perdido, pero que en realidad habita bajo otros ropajes, también la inconsistencia del amor, las contradicciones del ajetreo diario, las galas inútiles de seres que se valen del grácil paso de quienes asumen los días desde diferentes distancias. Relatos breves, sí, pero no por ello menos sustanciosos, dan un punzante vistazo de los pasajes de la vida cotidiana asumida con calma, reflexión y suficiente sabiduría. Temple de genero que le dicen.

EL BRAZO ARMADO DEL PORNOTERRORISMO


Leo el en blog de Iván Thays una referencia al reportaje que publica Gabriela Winner en El País sobre la pornoliteratura y la escritora "pornoterrorista", Diana Junyet. Términos como "porno punk", "pornoliteratura", "pornoterrorismo" o "postporno" se vuelven más frecuentes en las secciones culturales de los diarios, páginas y blog literarios gracias a la obra de autoras como Charlotte Roche, Beatriz Preciado y Diana Junyet. Un tema que está dando mucho que hablar en la Europa y que promete mucho terreno por explorar. Los dejo con algunos párrafos:

Habla de almorranas con tal conocimiento de causa (les llama “coliflores”) que cuesta creer que no sean suyas. Hasta Jorge Herralde, su editor en España, está convencido de que el libro de Charlotte Roche (1978) “es absolutamente autobiográfico”. Quién diría que aquella inglesa de decoroso peinadete, criada entre germanos, ex presentadora de Viva (algo así como la MTV alemana), fuera capaz de describir con tal minuciosidad rituales que incluyen autoexploraciones por sus orificios, sexo entre fluidos, heridas y excrecencias y regodeos con sus hedores naturales. A Zonas húmedas (Anagrama), que ha vendido un millón y medio de ejemplares en Alemania, lo han tildado de “el libro más osado que se haya escrito jamás sobre el cuerpo de la mujer”, no sólo por lo explícito de su contenido o por su realismo sucio a ultranza, ni siquiera porque se considere a su autora como baluarte de un nuevo feminismo. Lo es, sobre todo, porque Helen, la chica de 18 años que yace en una cama del área de proctología recuperándose de una fisura anal que se causó mientras se depilaba, consigue, en su larga y cómica confidencia, normalizar y hacer visible una dimensión confiscada hace mucho por el higienismo y la dictadura de la estética.

Para continuar, aquí.

19 September 2009

091- TENGO EL CORAZÓN CONTENTO



Para seguir con esta onda de la felicidad ja, ja, ja. Los dejo con video del grupo español 091, de la movida madrileña de los 80. A ver si se levantan el ánimo en esta mañana gris de Lima, la horrorosa.

TOO MUCH HAPPINESS


Este post no es una confesión sobre mi estado emocional ni nada por el estilo. Es el título de una novela de Alice Munro y con el cual Antonio Muñoz Molina escribe un artículo para El País sobre el mundo perdido que nos tocó vivir a aquellos que ya estamos en la base 3. Altamente recomendable!!! Los dejo con algunos fragmentos:

Una mañana de septiembre me encuentro de vuelta en la Morgan Library de Nueva York y otra vez noto la discordia entre dos mundos, la imposibilidad de instalarme tranquilamente en uno solo. En las vitrinas, en las paredes, está el mundo antiguo del papel, que hasta hace muy poco, no mucho más de diez años, parecía que fuera a durar para siempre: una carta mecanografiada de T. S. Eliot a un amigo suyo, con fecha de 1928; un cuaderno de bocetos de Edgar Degas; la primera carta, a lápiz, con membrete de un hotel, que le escribió Oscar Wilde a lord Alfred Douglas; un pequeño cuaderno en el que William Blake copió esmeradamente sus Songs of Innocence; unas cuartillas de líneas a lápiz muy separadas entre sí que contienen el borrador de un cuento de Ernest Hemingway, así como una lista garabateada de tareas domésticas; la carta en la que Van Gogh invitaba a Gauguin a unirse a él en Provenza y le dibujaba el boceto del cuadro que acababa de pintar, que era el de su habitación; el manuscrito de letra apretada y muy pequeña de un poema de Dylan Thomas; una carta en la que Henry James defiende con vigor la inocencia del capitán Dreyfuss y declara su admiración por la valentía de Zola; el telegrama en el que Puccini anuncia al editor Ricordi el éxito de un estreno.

Palabras escritas con tinta o lápiz sobre papel, hojas en las que perduran los dobleces con que fueron guardadas en sobres, confiadas al correo, recibidas con expectación o sorpresa, trayendo consigo no sólo su contenido literal sino también el roce de las manos de alguien, el rastro de su saliva en el pegamento del sobre: la sugestión de presencia de una caligrafía, tan reconocible y singular como una voz. Muchos de nosotros hemos vivido en ese mundo, que terminó hace nada, que para los más jóvenes es tan antiguo como las locomotoras de vapor: ahora estamos en éste, y nos hemos habituado razonablemente a él, y ya no sabemos vivir sin la instantaneidad del correo electrónico. Pero qué bien nos acordamos de la parte de aventura y de tarea material que había en escribir cartas, de la impaciencia de la espera, del instante en que reconocíamos una escritura deseada en un sobre. Nos da vergüenza la tentación de la nostalgia. Yo me conmuevo leyendo la nota apresurada de Oscar Wilde al hombre joven que no sabe que le traerá la ruina, pero un momento después he notado la vibración del Blackberry y ya estoy sacándolo subrepticiamente del bolsillo para saber quién me ha escrito, para leer la carta intangible que ha tardado unos segundos en llegar a mí, cruzando medio mundo.

Salgo luego a la calle, y como es temprano para la cita del almuerzo me siento en un banco de un pequeño parque a tomar el sol suave de septiembre leyendo el último libro de Alice Munro. El título resuena inesperadamente en mi estado de ánimo: Too Much Happiness. A veces es posible sentir demasiada felicidad. En el banco, a la una de la tarde, entre indigentes adormecidos y madres jóvenes que hablan por el móvil, leyendo al sol a Alice Munro -papel y tinta olorosa, encuadernación firme entre las manos-, me encuentro del todo en mi lugar.

LOS "ANDRECITOS CAICEDO" QUE CONOCÍ


Cuando era estudiante universitario en San Marcos, siempre me encontraba con muchachos de pelo largo, bastante confundidos y con vocación artística. Les llamaba los "Andrecitos Caicedo" por la apariencia hippie y los lentes de carey que enmarcaban sus rostros. Y una constante en ellos, que me permitía añadirlos en la lista que iba confeccionando, era su falta de experiencia en el arte para seducir a las mujeres y, por consiguiente, esa virtud, casi innata, para sufrir de amores perdidos o nunca conquistados.

Sin embargo, recuerdo a uno en especial, el Andrecito Caicedo per excellence que se paso toda la carrera en la facultad tratando de conquistar a una muchacha a la que llamábamos la "Mujer Circe" -por su habilidad para engatusar a los incautos que caían en sus redes-, y a la cual le dedicaba no solo sus mejores poemas sino también una galería innumerable de retratos y dibujos a lápiz carbón. Lo recuerdo hoy porque abro el diario y veo una exposición que va a inaugurar en estos días sobre algunos dibujos de su etapa universitaria. Finalmente, se animo a convertir en algo útil esa fatigosa tarea de andar tras amores perdidos y nunca realizados. Bien por Andrecito y que en la inauguración se le cumpla el favor de que una "Circe" lo seduzca nuevamente.

14 September 2009

FERIA DEL LIBRO HISPANO-LATINA EN NUEVA YORK



Me entero por algunos amigos que viven en Nueva York de la próxima Feria de Libro Hispano-Latina a realizarse en los próximos días, y que estará dedicada al galardonado escritor Junot Díaz. En la misma, también contará la participación de un autor de Bizarro Ediciones, Fernando Morote, quien presentará la novela Los quehaceres de un zángano. En los próximos días les tendré más información sobre la feria. Por lo pronto, los dejo con la nota de prensa:


La Feria del Libro Hispano/Latina celebra nuestra herencia en Queens


Más de 60 escritores participan en la Feria del Libro Hispana/Latina de New York organizada por El Centro Cultural Hispano/Latino de New York, en coordinación con el Asambleísta José R. Peralta con motivo del Mes de la Herencia Hispana.
Esta edición de la Feria está dedicada a Junot Díaz, ganador del premio Pulitzer 2008 y se realizará del viernes 18 al domingo 20 de septiembre. Gratis y abierto a la comunidad.

Queens, NY. Con motivo del mes de la Herencia Hispana, por tercer año consecutivo se celebrará la Feria del Libro Hispana/Latina de New York. En ella se honra a un miembro de la comunidad que a través de su trabajo ha abierto puertas a los hispanos/latinos en los Estados Unidos.

Este año la feria será dedicada a Junot Díaz, ganador del premio Pulitzer de ficción 2008 y además autor de la colección de cuentos Negocios y La breve y maravillosa vida de Óscar Wao. El autor estará el viernes 18 de septiembre a las 7:30pm, compartiendo con la comunidad su experiencia de escritor, y el sábado a las 12:30pm leerá sobre la novela que lo hizo merecedor delPulitzer. Ambos días, Junot estará firmando sus libros.

El viernes 18 de septiembre las puertas abren desde las 6:00 p.m. hasta 7:00 p.m. Habrá exhibición y venta de libros y se servirá comida ligera. La inauguración contará con una participación artística y se llevará a cabo de 7:30pm. a 10:00pm. La feria continúa el sábado 19, de 11:00am a 8:30pm, y eldomingo 20, de 11:00am a 5:15pm. con lecturas de textos poéticos y narrativos, ponencias, actividades para niños y jóvenes, exhibición y venta de libros. Los escritores participantes estarán vendiendo y firmando sus propios libros. Si algún escritor está interesado en exhibir sus libros en la feria puede contactarnos, trataremos de acomodarlo.

Juan Nicolás Tineo, Director Ejecutivo del Centro Cultural Hispano/Latino de NY, junto a los patrocinadores de la Feria siente enorme orgullo de ser parte de un proyecto único en toda la ciudad de New York y de que se pueda realizar en Queens, una de las comunidades más diversas del país. “La feria se ha convertido en una necesidad para los artistas, escritores, especialmente los que piensan, crean y producen en lengua española y que requieren de una plataforma para mostrar sus trabajos. Especialmente en estos momentos en que debido a la crisis económica, la mayoría de las librerías dedicadas a la venta de libros y, a organizar actividades alrededor de éste han tenido que cerrar sus puertas,” agregó Tineo.

El evento es organizado por El Centro Cultural Hispano/Latino de NY, organización sin fines de lucro 501 (c) y el Asambleísta José R. Peralta quien ha brindado apoyo continuo. Patrocinado por New York State Office of Parks, Recreations and Historic Preservation. El Senador Hiram Monserrate la Concejal Julissa Ferreras, Renaissance Charter School, Three J’s Pharmacy, El periódico “El Correo de Queens.” La Cámara Dominicana del Comercio y el Rancho Jubilee. Además, recibe apoyo de las siguientes organizaciones: Latin American Intercultural Allaince, El colectivo Poetas en Nueva York, Letras y Voces de Brentwood Long Island y de Elizabeth la Revista.


Feria del Libro Hispana/Latina. Viernes 18 de septiembre, de 6:00pm. a 10:00pm;
sábado 19, de 11:00am a 8:30pm, y el domingo 20, de 11:00am a 5:15pm. Renaissance Charter School, 35-59 de la calle 81. Jackson Heights, Queens. Información y programación: 917-470-8169 / info@hlccny.org / www.hlccny.org

ENTREVISTA A REYNOSO EN ARGENTINA

Como lo había anunciado hace algunos días, Oswaldo Reynoso se encuentra en Buenos Aires oara promocionar el lanzamiento de su novela En octubre no hay milagros (Ediciones El Andariego, 2009). En el blog de la Editorial Eterna Cadencia le hacen una entrevista sobre su actividad creadora. Las preguntas de rigor:

¿Qué tiene que tener un escritor para interesar a los jóvenes?

Penetrar en el personaje a través de una estética, dejando de lado cuestiones circunstanciales. Me parece que eso es lo que interesa a los jóvenes. Desde que comencé a escribir tengo dos direcciones fundamentales: lo ético y lo estético. No puede haber ética sin estética, no puede haber estética sin ética. No hablo de moral, si no de ética. Empleando estas dos líneas con un lenguaje vivo, un lenguaje creativo, casi en un límite poético, abordo esos problemas. Y eso hace que los libros van a cumplir ya pues medio siglo y siguen siendo los más leídos en Perú.

¿Miguel –uno de los protagonistas– lo atraviesa la literatura de Dostoievski?

Es posible. Hay aspectos que me doy cuenta después de escribir, porque yo soy un sonámbulo cuando escribo. Porque no soy un escritor: soy un creador. La diferencia que establezco es que el escritor domina su forma expresiva escrita, inteligente, que puede escribir ensayo, poesía, cuento, puede escribir teatro, crónica periodística, pero no hace arte. El creador es aquel que tiene una pulsación interna y eso lo expresa a través del arte. Para mí la literatura es arte. Creo que Octavio Paz decía que un hombre inteligente y culto puede escribir un buen poema, pero no es poeta. Entonces yo hago esa diferenciación entre escritor y creador. Y yo me considero un creador.

Volviendo a las influencias de la novela, la influencia que he recibido es la de Proust en El busca del tiempo perdido. ¿Por qué? Porque en En busca del tiempo perdido hay una temática fundamental: los celos. El problema de las parejas que aparecen en la novela En busca del tiempo perdido son los celos. Me da la impresión de una gran sinfonía con un leitmotiv que de pronto toca el piano, a ese leitmotiv le da una variación los violines o los vientos. Al final todo eso hace una sinfonía. El leitmotiv de En busca del tiempo perdido son los celos. No sé si de una forma directa o indirecta, elleitmotiv de En octubre no hay milagros es el poder. El poder que se manifiesta en Don Manuel que quiere dominarlo todo, que quiere tener a su servicio todo y dentro de eso las relaciones homosexuales. La hija de Don Lucho con el otro. Y la relación diferente entre Profesor y Miguel, que es una contraparte de la relación de Don Manuel con Tito. Entonces, en cierta forma, yo he querido hacer una especie de sinfonía –claro que en el momento de escribir no me lo propuse, pero después lo he visto– por la gran influencia que tuvo en mí la lectura de Proust.

¿En esa clave hay que considerar que no es casual la homosexualidad de Don Manuel?

Claro, por la dominación del hombre. Se ha dicho muchas veces que es una novela homofóbica. Pero a mí me parece que no es una novela homofóbica, porque es un poderoso que es homosexual. Y hay homosexuales que no son poderosos, que no tienen esa línea homofóbica.

¿Fue escandalosa la salida de la novela?

Primero, cuando publiqué mi libro Los inocentes, hubo escándalo porque decían que eso no era literatura. Que literatura debía escribirse en un lenguaje estándar, con cierta figura. Y que en esos relatos yo había puesto groserías, formas que se riñen con la buena literatura. La otra crítica fue que se ponían brutalmente escenas de sexo –también aparecen en En octubre no hay milagro–. Era una época de mucha restricción, recuerdo que tanto en primaria y en secundaria las clases se detenían en el ombligo y continuaban en las rodillas (Risas). Eso causó mucha indignación en la gente. Recuerdo que un programa de televisión, un periodista me dijo “pero cómo usted, siendo profesor, no da el ejemplo, cómo ha escrito estos dos libros llenos de groserías”. Y le dije no hay ninguna grosería. Me dijo “usted es un mentiroso, cualquier persona que lea su libro va a encontrar puras groserías. Acá tengo el libro y por respeto a la gente que está viendo el programa no lo voy a leer. ¿En todo caso, para usted qué es una grosería?” Muy sencillo: en literatura no hay palabras groseras. En literatura hay palabras bien empleadas o mal empleadas. Porque literatura es el arte de la palabra. “¿Entonces qué es grosería para usted?” Para mí justicia en boca de un juez que amaña los juicios es una grosería. La palabra Dios en boca de un cura pecador que hace daño a la gente es una grosería. La palabrapatria en boca de un militar que roba al país es una grosería. Pero cuando un joven de un barrio pobre de Lima viene un amigo y le da una patada y él voltea y le dice “qué te pasa conchaetumadre”, esa no es una grosería porque le sale desde lo más hondo de su espíritu. Ese es el concepto que yo tengo de grosería. Y cortó el programa. (Risas)

MORELLA PETROZZI EN EL YACANA BAR DEL CENTRO DE LIMA

Este viernes 18 de septiembre a las 8:00 p.m. en Jirón de la Unión 892 /segundo piso (Lima centro).

Fundación Yacana, se complace en presentar en una nueva velada poética y ficción a:
MORELLA PETROZZI

PRESENTARA SU POEMARIO "MILITIA AMORIS"
LA TERCERA EDICION DE SU POLEMICO libro "56 DIAS EN LA VIDA DE UN FRIK"
Ella leerá acompañada en el movimiento por CLAUDIA ODEH. GABY MEDINA,MILUSKA PACHAS, Y ANA MARIA ROMERO.

NOVALIMA: COBA COBA (WORLD TOUR 2009)

PROSTÍBULOS Y CASAS DE CITAS

Hace algunos meses, leía un informe donde se señalaba que en Lima Metropolitana unas 60 mil mujeres ejercían la prostitución, es decir, eran trabajadoras sexuales como prefieren llamarle los sociólogos "progres" (Esto, sin contar la prostitución clandestina, ni las oferta de prostición por internet). El dato no me asombraría sino no fueran cifras oficiales del Ministerio de Salud, que se encarga de resguardar la salud de estas mujeres con respecto a las enfermades de transmisión sexual como el VIH. Pues bien, en el suplemento Domingo de La República encuentro un artículo sobre el célebre Jirón Huatica (Ahora, Renovación) en La Victoria, que en su tiempo fue un lugar de visita obligatorio para quienes querían "debutar" en las artes amatorias. El mismo Vargas Llosa hace referencia a esta calle burdelera en La ciudad y los perros, cuando habla de la famosa Pies Dorados, y en el Pez en el agua, donde proporciona datos exactos sobre la distribución de la calidad del servicio de las prostitutas de acuerdo con la ubicación de las cuadras.
Los dejo con algunos fragmentos:

“A los 12 años se conversaba entre chiquillos de un paraíso sexual donde había mujeres dispuestas. Huatica fue el centro de bautismo sexual para cualquier ciudadano. La norma era salir de pito”, rememora Jorge Vega “Veguita”, según el testimonio recogido por el arquitecto Roberto Prieto para su investigación “Guía secreta. Barrios Rojos y Casas de Prostitución en la Historia de Lima” (2009). Según las pesquisas de Prieto, las autoridades ediles ordenaron la concentración de casas de citas en Huatica –hoy jirón Renovación, en La Victoria– en 1928, ante el boom de burdeles que siguió al derrumbe del muro que cercaba Lima en 1872. “La capital era chica y cerrada hasta en la idiosincracia. Cuando la ciudad empezó a crecer a fines del siglo XX, hubo una apertura mental en los limeños y los prostíbulos se multiplicaron”, relata el investigador.

Así es que, durante casi tres décadas –en Huatica la prostitución se extendió hasta 1956–, siete cuadras enteras de esta calle fueron tomadas por “boquitas pintadas” que, apostadas en las ventanas de sus casas, recibían a urgidos parroquianos. La fisonomía del jirón era festiva: aguateros, fritangueros, guardianes y cafichos pululaban murmurando y riendo resueltos. Tal vez por eso una revista de la época no dudó en llamarla “gran empresa puteril”.Huatica estaba pulcramente dividida según las leyes de la oferta y de la demanda: en las primeras cuadras, las connacionales ofrecían su “amor” a un sol (entonces, un empleado común ganaba semanalmente alrededor de 12 soles), mientras que en las últimas, las francesas, rusas y polacas eran las más cotizadas. Estas últimas habían huido del horror de las guerras mundiales en Europa y habían encontrado una polémica manera de brillar entre los hombres.

El escritor Mario Vargas Llosa trae en su novela “El pez en el agua” algunas precisiones sobre la distribución de las cuadras. “La más cara (la de las francesas) era la cuarta; luego, hacia la tercera y la quinta, las tarifas declinaban hasta llegar a las putas viejas y miserables de las primeras. Ruinas humanas que se acostaban por dos o tres soles (las de la cuarta cobraban veinte)”, dice en la página 123. Nuestro escritor más importante era un fecundo conocedor de la realidad putañera de Huatica. Una vez, cuenta en ese libro, fue recibido por una brasileña en la zona de las extranjeras. “La mujer no se desnudó. Se levantó la falda y, viéndome tan confuso, se echó a reír y me preguntó si era la primera vez. Cuando le dije que sí, se puso muy contenta porque, me aseguró, desvirgar a un muchacho traía suerte”, relata.No fueron pocos los personajes de las artes y ciencias peruanas que empezaron su vida sexual en esta emblemática calle victoriana. El psiquiatra Mariano Querol se lo contó así al arquitecto Roberto Prieto: “Yo me inicié con prostitutas en un barrio de prostitución, concretamente en el “20 de Setiembre”, que se cambió de nombre a Huatica, por protestas de los italianos por su día de independencia (…) Buscaba a las blancas porque eran las más pulcras, mejor vestidas, el olor… Yo trataba de encontrar siempre la misma porque se entablaba una relación, una rebaja; era caserito (…) Se establecía una relación que hacía conversar”.

11 September 2009

OQUENDO, SACÚDETE EN TU CRIPTA


No sé si colocar esta noticia como "curiosidad" o dato anecdótico. Resulta que hace unos días, en la sección cultural de La República, Carlos Meneses, el biografo de Carlos Oquendo de Amat, escribio un artículo de respuesta a algunas afirmaciones "inexactas" que había hecho años atrás José Antonio Bravo sobre la posibilidad de que los supuestos restos de Carlos Oquendo de Amat, que descansan en Navacerrada, no pertenezcan al poeta. Los dejo con el artículo para que saquen sus conclusiones:

Carlos Meneses. Palma de Mallorca.

Como una sorpresa, no de las que causan furor sino de las que deprimen por el equivocado contenido, me llegó una revista universitaria cuyas páginas contenían una entrevista al profesor y narrador José Antonio Bravo. La revista (Qlisgen, abril de 1984 número 4) era de los años 80 pero me llegó 10 años después, y el motivo del envío eran unas declaraciones acerca de la posible falsedad del cadáver del poeta Oquendo de Amat, enterrado en el cementerio de Navacerrada, y que cuya tumba (solo un túmulo) descubrí en 1971, tal como cité en mi libro Tránsito de Oquendo de Amat (Inventarios Provisionales, Las Palmas de Gran Canaria, 1973). Me sorprendió que quien hacía esas manifestaciones hablara de este asunto muchos años después de lo ocurrido, y que arremetiera en mi contra por no haber cumplido con conseguir la certificación médica de los restos del poeta.

Lo normal hubiese sido que quienes dudaban de la veracidad del encuentro de la tumba de Oquendo se hubiesen dirigido no a mí si no a alguna institución cultural peruana. Yo como biógrafo de Oquendo había satisfecho mis expectativas de hallar la tumba. Lo de certificar científicamente si los restos que yacían bajo el túmulo que encontré y que meses después, gracias al INC se convirtió en una tumba normal, con lápida en la que se leían versos del poeta Enrique Porras Barrenechea, no me correspondía. Mi tarea de seguidor de los pasos de Oquendo estaba cumplida.El segundo capítulo del descubrimiento de la tumba del poeta Oquendo se produjo cuando Arturo Corcuera vino de Lima con la misión de colocar la lápida y dejar una tumba digna de quien yacía bajo ella. Lo que nadie sabía era que Corcuera realizó la misma comprobación que yo había hecho el día que encontré el túmulo, o sea, reunió a un edil del ayuntamiento de Navacerrada y al sepulturero de aquellos años (Oquendo fue enterrado en marzo de 1936) para que le dieran todos los datos necesarios que le permitieran asegurar, según esas dos personas, que el cadáver era del poeta. Esa doble comprobación alejaba muchas dudas.

Para continuar, hacer click.

07 September 2009

ALONSO CUETO SOBRE RUBEM FONSECA


El día de hoy, en su acostumbrada columna de Perú 21, Alonso Cueto escribe un breve artículo sobre la narrativa del extraordinario escritor brasileño Rubem Fonseca. Cueto destaca la características de los personajes del autor brasileño, motivados no por grandes ideales, sino por la perturbada y compleja naturaleza humana. Los dejo con algunos párrafos:

Rubem Fonseca es un cronista de la violencia como una señal de identidad en los seres humanos, en un contexto urbano. Sus personajes, sin embargo, no son redentores. En ellos no hay ningún impulso ligado al mensaje ni a la lección en aras de 'un mundo mejor’. Son, en cambio, seres imbricados al contexto en el que viven, un universo poblado por delincuentes, torturadores, prostitutas y corruptos. Tanto sus novelas políticas –Agosto– como sus relatos amorosos –Historias de amor–, y sus ficciones históricas –El enfermo Moliére–, llegan a la misma visión: que los seres humanos no estamos hechos de nada parecido a la grandeza, sino de una suma de pequeños impulsos.

Vivimos por lo tanto en situaciones en las que lo casual, lo trivial y lo relativo juegan un papel mucho más importante que las reglas de la moral. Sus personajes andan a tientas por este mundo, tratando de encontrar un lugar. Y en el camino, por cierto, también pueden sentir los ramalazos de la ternura por una mujer.

06 September 2009

LO ÚLTIMO DE GUSTAVO CERATI: FUERZA NATURAL

ENTREVISTA A XAVIER VELASCO


El día de hoy, en el suplemento Luces de El Comercio, Gonzalo Galarza entrevista al entrañable y divertido escritor mexicano Xavier Velasco, el autor de la muy leída novela Diablo guardián (Premio Alfaguara, 2003), en la cual se confiesa con desparpajo sobre la fama tras el éxito de la premiada novela y sobre las altibajos de su vida como escritor.

Los dejo con algunas preguntas:

¿Tuviste que volver al origen literariamente tras el éxito?
Sí. Antes de “Diablo guardián” tenía una historia que quería escribir. Pero después del premio vino una avalancha, una ola en la que me subí muy feliz y muy irresponsable, porque creí que de ahí en adelante todo iba a ser bueno. Sin embargo, pasó un año y les dije a mis editores: No sé si se acuerdan que yo antes escribía. Solo hacía lo del periódico el domingo. Dos años no escribí nada.

Pero antes de “Este que ves” salió “El materialismo histérico”.
Son historias que tenía hechas y me dediqué a corregirlas. Cuando me lancé a escribir esta otra historia que tenía a la tercera parte me di cuenta de que no podía, que estaba trabado y me regresé al origen y escribí una novela de infancia. Me daba un pavor espantoso. Era un momento de mucho sufrimiento: mi vida sentimental y personal se me había derrumbado. Viví un par de tragedias muy tristes y creo que me recobré y me salvé escribiendo “Este que ves”. Después volví a mi historia que estoy cerca de terminar. Tiene 800 páginas. Se llama “Puedo explicarlo todo”.

¿Qué tanto contribuyó el éxito a que se desmorone todo?
No quiere uno aceptar que el éxito tiene un precio. Quieres volar gratis. Y te vas convirtiendo en un papanatas y no te das cuenta. Todo el mundo te sonríe y a todo el mundo le sonríes. Te tratan muy bien. Te quitan el nombre y eres el Premio Alfaguara y ya no eres tú. Pero la pasas tan bien que no te das cuenta de que por dentro algo se va minando y destruyendo y te vas convirtiendo en un inútil. Es decir, vas perdiendo la capacidad de pelear y toda tu vida has escrito peleando por algo, lleno de contradicción, de inconformidad, de rabia a veces; y cómo vas a escribir si estás tan feliz y en todas partes te consienten y te llevan en “business class” y a buenos hoteles y conoces mujeres bellísimas y todas te quieren abrazar y te hace pensar: ¿Qué le pasó a la vida? Nunca me había sucedido. Jamás. Siempre he sido bastante desafortunado. Quizá eso alimentó bastante mi trabajo. No entendía que la adversidad era mi aliada. Cuando se fue, me quedé solo. Y no puedo renegar. A “Diablo guardián” le ha ido bien y puedo vivir de esto. Volvería a aguantarlo todo pero hay un precio.

Porque antes era un vampiro anónimo.
Sí. Y de pronto el anonimato te lo quitan y te sientes vigilado y no te sientes a gusto y dices: ¿Cómo rescato el anonimato? Un día en Madrid cenando con Arturo Pérez Reverte decidí quejarme y le dije: No sé qué hacer, Arturo. Me estoy volviendo loco. Ya no sé quién soy. Se empezó a reír y me dijo: No seas idiota. ¿Cómo no sabes quién eres? Eres un tío que escribe libros. Ese eres tú. No necesitas sentirte anónimo para observar. El trabajo del escritor es observar. Me gustaría decirte que eso me rescató pero no. Me ayudó a pensar que quizá el asunto tenía solución. Este juego no es escribir ni corregir ni siquiera es complicarte. Lo verdaderamente difícil es cuando tienes que dar la cara por tu trabajo. Y a veces te divierte hablar del tema pero algo adentro va resintiendo los golpes y de pronto te desconcierta mucho. No me quejo. Así es el juego. Me gusta que sea así, arriesgado, que duela y que tenga precio. Si el precio es un poco de desdicha, la desdicha te hace escribir. Bienvenida sea en una dosis razonable.

En tu obra siempre están los personajes pícaros, cínicos…
Uno de los primeros libros serios que leí a los 13 años fue el “Lazarillo de Tormes”. Desde entonces me gustaron los pícaros. Sentí que me identificaba profundamente con ellos. Estos personajes escondidos me gustan. Todos mis personajes hacen trampas. La ficción también es hacer trampas.

¿Y en ese sentido eres un gran embustero?
De niño mi más grande aventura era entrar sin pagar a los espectáculos. Mis papás me llevaban al cine y les decía espérense tantito y cuando se daban cuenta ya estaba adentro. Era feliz de entrar sin pagar.

(...)

En tus obras el dinero lo despilfarran como si tenerlo lo llevara a uno a la desgracia.

No respeto el dinero. Cuando ha llegado a mi vida me la ha complicado mucho. “El materialismo histérico” y “Diablo guardián” los escribí al mismo tiempo. Al hacerlo ya me estaba arruinando. Estaba contrayendo una deuda que llegó a treinta mil dólares. ¿Cómo iba yo a pagarlos? Entonces me iba arruinando alegremente. Y una forma de desahogarme era escribir “El materialismo histérico”, en el que la gente no respeta el dinero y es el mayor objeto de mofa. A mí me han quitado cientos de tarjetas de crédito con abogados. Pero llegó un momento en que aprendí a ser serio. Llevo como 15 años sin que me quiten una tarjeta de crédito.

Esos treinta mil dólares eran crédito del banco
No, de un amigo de mi padre que me dijo: Muchas veces los que hacemos dinero ya no queremos hacer más dinero sino colgarnos un clavel en la solapa. Yo quiero que tu trabajo sea ese clavel. Me prestó el dinero. Y se lo pagué.

El premio de 175 mil dólares fue una salvación.
Sí. Yo dije no es el Premio Alfaguara sino el Rescate Alfaguara. Pero no me asusté, me reí como una hora, no podía parar. Las primeras noches después del premio empezaba a recordar como en una película todos los rechazos desde la primaria, de mujeres, de trabajo y profesores, el día que un profesor le dijo a mi madre que mejor me dedicara a barrendero porque era el peor alumno de la escuela. Recordaba todo eso y cada vez que lo hacía me volvía a reír. Era como ajustar cuentas con la vida. Decir: Saben qué, no estaba tan loco. Yo sé que este proyecto no daba para creer en él, pero yo creía fanáticamente y para mí creer así significa decir mi trabajo está allí y él que me diga no sirve le saco los ojos. Creo mucho en el respeto al trabajo. El trabajo no tiene por qué ser humilde, yo sí. A mí que me digan todo, mi trabajo no me lo toquen, si no lo mato.

ELOGIO DE LA BICICLETA, DE MARC AUGÉ



Muchos de mis amigos saben de mi rechazo "personal" por los deportes (Ojo, no por aquellos que los practican). Como el protagonista de Los cuadernos de Don Rigoberto, siento un profundo desprecio por cada uno de los deportes que se practican (desde el tiempo de los griegos y los modernos); y, más aún, por el opio de los pueblos contemporáneos, el "deporte rey", del cual algunos iletrados se confiesan fanáticos ilusos cuando juega la selección peruana. En fin, las prácticas deportivas han estado tan alejadas de mí y me ha importado un rábano el fanatismo que de ellas se pueda derivar.

Sin embargo, un deporte del cual no me he podido sustraer es el ciclismo: práctico bicicleta desde muy niño, y nunca he dejado de montarme en una "cleta" cada fin de semana (salvo los sábados y domingos de resaca juerguera). Hoy día domingo, como de costumbre, preparaba mis implementos ciclistas para salir a montar, pero una delgada y persistente garúa frustró mis planes, y tuve que guardarlo todo hasta que mejore el día. Abro la revista Somos de ayer sábado y me entero que ya ha llegado a librerías limeñas el esperado libro de Marc Augé, el filósofo de los NO LUGARES, que mi amigo Arturo Córdova se empeñó en recomendarme su sabrosa lectura. Pues bien, ELOGIO DE LA BICICLETA ya circula en librerías limeñas y espero que aquellos que practican este deporte (y los que no, es un buen momento para hacerlo después de la lectura del libro) corran a conseguirlo y leerlo.

Por lo pronto, les dejo una breve reseña que circula en la red:

Este delicioso Elogio de la bicicleta pasa por tres etapas narrativas: el mito, la epopeya y la utopía. A pesar de que sus dimensiones mítica y heroica han sufrido algunos reveses derivados de su vinculación a las desviaciones del deporte profesional y el doping, la bicicleta –impulsada por las nuevas políticas de la ciudad– regresa con fuerza a los escenarios urbanos y su imagen es objeto de un renovado entusiasmo popular. Podemos ponernos a soñar y proyectar a grandes rasgos una ciudad utópica del mañana en donde la bicicleta y el transporte público sean los únicos medios de desplazamiento. Incluso soñar con un mundo en el que las exigencias de los ciclistas dobleguen el poderío político… siempre y cuando, en el mundo, reinen la paz, la igualdad y el aire puro, tras la ruina de los magnates del petróleo. Sin embargo, en su humildad, la bicicleta nos enseña, ante todo, a estar en armonía con el tiempo y el espacio. Nos hace redescubrir el principio de realidad en un mundo invadido por la ficción y las imágenes. El ciclismo es, por tanto, un humanismo que abre con renacidos bríos las puertas de la utopía y de un futuro más esperanzador: el símbolo de un futuro ecológico para la ciudad del mañana y de un proyecto urbano que tal vez podría reconciliar a la sociedad consigo misma.

Les dejo, además, este interesante aparecido en la Revista Ñ:

Revista Ñ (Argentina).- No se puede hablar de la bicicleta, dice el antropólogo francés Marc Auge, sin hablar de sí mismo. La bicicleta es la infancia, es el descubrimiento del cuerpo, una exploración del espacio y el tiempo distinta; el conocimiento de los límites y del más allá. El sueño del ciclista es el de andar por la tierra como el pez en el agua o el ave en el cielo y sin embargo, como paradoja, la bicicleta frente al mundo mediático en que vivimos es el principio de realidad. Andar en bicicleta es también lo que no se olvida.

Los franceses, tan inclinados a la exageración, es uno de sus rasgos de estilo después de todo, querrán llevar el asunto para el lado de lo subjetivo; así Eric Fottorino, ciclista, novelista y hasta el año pasado director de Le Monde, llega a decir que andar en bicicleta es un modo de escritura. ¡Esta manía de querer convertirnos a todos en plumas! En su Pequeño elogio de la bicicleta (ed. Gallimard, aún no traducido) alega que muchas ideas vienen mientras se pedalea. Y trae la imagen, como si fuera una foto vieja, de Diño Buzzatti, enviado en el año 1949 por el Corriere della Sera para escribir sobre la vuelta de Italia, competencia que, con sus maratónicas -y muchas veces inhumanas- tres semanas de recorrido por las rutas de la península y países vecinos, este año cumple cien años. Aunque la anécdota es muy buena (más allá de lo que haya escrito el autor de El desierto de los tártaros, quien al parecer equiparó el duelo de los dos favoritos con la lucha Aquiles y Héctor), y hasta parece inventada, no creo que alcance. Se necesita algo más. En una entrevista reciente, el maratonista y novelista japonés Haruki Murakami también resaltaba la importancia del esfuerzo físico para la escritura. Haciendo de contrapeso, el desaparecido Ro- berto Bolaño, en una conferencia amarga y ahora célebre aparecida en El gaucho insufrible, decía que estamos en una época de escritores que van al gimnasio. Como para poner las cosas un poco más parejas, como para no ponernos sin quererlo e inadvertidamente del lado del fitness y la cosmética en general (del cuerpo, de ideas, da lo mismo). Pero no; la bicicleta que está del lado de la cultura del cuerpo hermoso es justamente la negación de la bicicleta que amamos; la bicicleta ñja, la bicicleta inmóvil que ni siquiera hay que saber manejar y que no nos lleva a ninguna parte.

El antropólogo Marc Auge aunque también se ha dedicado a estudiar la dimensión poética de la bicicleta -ya que subrepticiamente nos hace entrar en otra geografía, uniendo puntos y recorridos que otros medios de transporte impiden unir- es más medido en su análisis y no va tan lejos como Fottorino. Andar en bicicleta no nos convertirá en artistas; para Auge, la bicicleta simplemente nos hará más humanos, nos ayudará a comprender a los otros; nos ayudará a cambiar la ciudad y empezando por ahí, quizás, a la sociedad toda. En su reciente Elogio de la bicicleta (ed. Manuels Payot, no se tradujo aún al castellano), dice: “La bicicleta es un humanismo”. Antes de llegar a esta conclusión propone un recorrido que va del mito a la utopía pasando por la crisis. Una utopía que él llama eficaz, en tanto fuera capaz de convencer a los habitantes de una ciudad determinada. La bicicleta -se entusiasma Auge- cumple con un doble aspecto central: es la dimensión perceptible y real de un mundo utópico. Parte del aspecto mitológico de la bicicleta había sido magjstralmente puesta de relieve por Roland Barthes en sus célebres Mitologías, en las que analizaba la construcción de la figura de héroe por parte de la prensa que cubría el Tour de France.

Pero más allá del imaginario alrededor de las dos ruedas, parte del interés del rescate de la bicicleta radica en el modo en que ella articula la mitología social y la personal.

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04 September 2009

REYNOSO EN ARGENTINA


Del 7 al 13 de setiembre, Oswlado Reynoso estará de visita en Buenos Aires para cumplir con la presentación de En octubre no hay milagros (Ediciones El Andariego) y con algunos compromisos pactados. Ya la próxima semana les iré informando sobre las actividades del escritor peruano en Argentina.

Por lo pronto, ya se ha generado cierta expectativa y en el blog de la editorial Eterna Cadencia se anuncia su novela de la siguiente manera:

En octubre no hay milagros, de Oswaldo Reynoso

Lima en los años ’60: es el día del Señor de los Milagros, la multitudinaria procesión en hábito morado que une a todos los peruanos. En contraste con este día de recogimiento y devoción religiosa, el escenario de fondo se ofrece a ritmo de manifestaciones, represión y muertes. (Ed. El Andariego, 240 págs., $35.-)

Por su parte, el escritor Diego Trelles, en el blog de la mencionada editorial, comenta el ingreso de Reynoso en el mercado editorial argentina con buenos auspicios:

Oswaldo Reynoso es una influencia muy importante para muchos escritores en Perú. Hay una empatía casi natural entre los libros de Oswaldo y la lectoría joven. Acaso sea su habilidad para darle a la geografía marginal y salvaje en la que ubica sus novelas, una pulsión poética tan conmovedora como poderosa. Acaso sea la ternura con la que Oswaldo nos descubre a esos fieros personajes que deambulan sin rumbo por los extramuros de Lima. Es una alegría saber que ‘En octubre no hay milagros’ podrá ser leída en Argentina. Espero que tanto ‘Los inocentes’ como ‘El escarabajo y el hombre’ –acaso las novelas más perfectas de su escasa bibliografía– aterricen pronto.

CONCURSO JUVENIL DE BLOGS LITERARIOS

BORGES, EL ALEPH Y UN CRUCIGRAMA


Encuentro en la página de Zachary Jones, la cual se encarga de difundir la cultura latina en los E.E.U.U., un divertido artículo sobre Borges, El aleph, y un crucigrama que nos ofrece para los fanáticos del escritor argentino.

Para acceder al crucigrama, hacer click aquí.